Tengo una pregunta desde que he estado envuelto en algunas discusiones con algunos hermanos, y no podemos determinar quién está en lo correcto. La pregunta es sobre rememorar a Dios en voz alta en grupo como algunas personas hacen. ¿Esto es considerado una innovación? Ellos citan como evidencia el reporte de Sahih Muslim que dice: “El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) salió y se unió a sus compañeros que estaban sentados en círculo, y les preguntó: “¿Qué les hizo sentarse aquí?”. Ellos dijeron: «Nos sentamos aquí para recordar a Dios y para glorificarlo, porque Él nos guió al camino del Islam y nos concedió favores”. Ellos dicen que este reporte es la evidencia de que los compañeros también rememoraron a Dios en voz alta en grupo. Por favor, déme una respuesta detallada con la evidencia porque estoy desconcertado. Y también, ¿es cierto que hay diferencias de opinión entre los eruditos con respecto a este problema?

Alabado sea Dios

En primer lugar, rememorar a Dios en general,
si involucra alzar la voz y recitar al unísono, es una innovación que fue
introducida en la religión y no ha sido la práctica de las virtuosas
primeras generaciones.

Ash-Shátibi (que Allah tenga misericordia de
él) dijo:

“Si
hay un texto que alienta a la gente a recitar frases particulares para
rememorar a Dios, y algunas personas se involucran en reunirse para
rememorar a Dios al unísono, o en un cierto tiempo que se distingue de todos
los demás momentos, entonces deberíamos señalar que aunque estas frases
fueron mencionadas en un texto de la ley islámica como forma de alentar a
las personas a recitarlas, no hay nada allí que indique un tiempo y forma
particular de hacerlo. Más bien en ese texto puede haber algo que indica lo
contrario, porque adherirse a algo que no es vinculante en el Islam puede
dar la impresión de que esto es parte de la religión, especialmente si lo
hacen destacadas figuras que son consideradas como ejemplos para los demás,
y en lugares en donde los musulmanes se reúnen, como las mezquitas. 

Por consiguiente, las
tempranas generaciones no se involucraron en cosas así, y si estas acciones
estaban prescriptas o recomendadas en el Islam entonces habría sido más
apropiado que ellos las hicieran antes que nosotros. Rememorar a Dios en
general es algo islámicamente prescripto en casi todas las situaciones, a
diferencia de otros actos de culto, y la súplica es ciertamente un recuerdo
de Dios, pero nuestros rectos predecesores no se apegaron a una manera
particular de hacerlo ni se limitaron a ocasiones específicas, como si este
recordar a Dios estuviera conectado con un tiempo en particular. A menos de
que haya evidencia para un momento específico, como la mañana o la tarde. 

Y no lo dijeron en
voz alta a menos que el texto de la ley islámica señalara que debía ser
dicho en voz alta, como rememorar a Dios en las dos Festividades, por
ejemplo. Pero en lo que respecta a otras formas de rememorar a Dios,
persistieron en ocultarlas y las recitaron en el ámbito privado, no en voz
alta. Por lo tanto, cuando los compañeros del Profeta alzaron sus voces en
la súplica, el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) les dijo: “Facilítense las cosas a ustedes mismos (y bajen sus
voces), porque no están llamando a Quien es sordo o está ausente”, etc. Y no
recitaron en voz alta o al unísono. 

Todos los que
seguimos este principio sostenemos que el texto es general en significado y
no está restringido a un tiempo particular, porque quien lo restringe lo
hace basándose en su propia opinión y va contra aquellos que tenían mejor
conocimiento del Islam que él, como las primeras generaciones de musulmanes
(que Dios esté complacido con ellos)”. Fin de la cita. Al-I’tisam. 

El Shéij Muhámmed ibn
al-‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) fue consultado acerca de un
hombre que estableció un waqf y en algunas de sus condiciones él estipuló
que debían recitar todo lo que fueran capaces del Corán, y recitar
“Glorificado sea Dios”, “No hay más dios que Dios” y “Dios es el más
grande”, y enviar las bendiciones al Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) después de la oración del amanecer hasta
la salida del sol. ¿Es mejor hacer esto en voz alta o calladamente? 

Él respondió:

“Alabado sea Dios. Más
bien es mejor rememorar a Dios y recitar las súplicas, como enviar las
bendiciones al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él), calladamente, a menos que haya una razón para hacerlo de otra
forma. En ese momento particular es especialmente preferible (recitarlo
calladamente), porque Dios dijo (traducción del significado): 

Y
ten presente a tu Señor en tu corazón e invócale con voz baja por la mañana
y por la tarde, humildemente y con temor. No seas indiferente” (Corán
7:205).

Y en la obra Sahih se
transmitió del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) que cuando vio a sus compañeros (que Dios esté complacido con ellos)
levantando sus voces al rememorar a Dios les dijo: “Oh, gente, facilítense
las cosas a ustedes mismos (y bajen sus voces), que no están llamando a
Quien es sordo o está ausente. Más bien están llamando a Quien Omnisciente,
el Íntimo. Quien están llamando está más cercano a ustedes que el cuello de
su montura”. 

Fin de la cita de Al-Fatáwa
al-Kubra. 

Los eruditos del Comité
Permanente de Jurisprudencia Islámica de Arabia Saudita dijeron:

“Rememorar a Dios al
unísono es una innovación, porque es una práctica que se ha introducido en
la religión, no forma parte de ella. El Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: «Quien introduzca algo en este,
nuestro asunto (el Islam) que no sea parte de él, le será rechazado». Y
también dijo: «Cada cosa inventada en la religión es una innovación, y cada
innovación lleva al extravío». Lo que está prescripto es rememorar a Dios,
glorificado y exaltado sea, sin hacerlo al unísono”. 

Fin de la cita. Fatáwa
al-Láynah ad-Dá’imah. 

En segundo lugar, es más
reprobable levantar la voz para rememorar a Dios, ofrecer las súplicas y
recitar al unísono, si esto puede incomodar a otras personas que estén
rezando, ofreciendo súplicas o rememorando a Dios. 

Se transmitió de
‘Abdullah Ibn ‘Umar (que Dios esté complacido con él) que el Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) observaba la
reclusión en la mezquita, y se dirigió a la gente diciéndoles: «Cuando se
pongan de pie para rezar, sepan que están conversando con su Señor. Entonces
que cada uno de ustedes piense bien en lo que le está diciendo a su Señor, y
ninguno entre ustedes debe levantar su voz por encima de otro al recitar la
oración”. Áhmad. 

El Shéij Muhámmed ibn
al-‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Nadie debe levantar
la voz en la recitación de tal manera que incomode a otros, como a otros
devotos”. 

Fin de la cita de Maymu’
al-Fatáwa. 

En tercer lugar, con
respecto al reporte transmitido por Muslim de Mu’awíyah Ibn Abi Sufián (que
Dios esté complacido con él) según el cual el Mensajero de Dios (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) se encontró con un círculo formado
por sus compañeros y dijo: «¿Por qué están sentándose aquí?». Ellos dijeron:
“Estamos sentándonos para rememorar a Dios y alabarlo porque nos ha guiado
al Islam y nos bendijo con él”. Él dijo: «Por Dios, ¿están sentándose sólo
con ese propósito?». Ellos dijeron: “Por Dios, estamos sentándonos sólo con
ese propósito”. Él dijo: «No les pedí que me lo juraran porque estuviera
acusándolos, sino que Gabriel vino a mí y me dijo que Dios estaba alardeando
de ustedes ante los ángeles». 

Y también el reporte
transmitido por Muslim de Abu Hurairah (que Dios esté complacido con él)
quien dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) dijo: «Nadie se congrega en una de las casas de Dios, recitando
el Libro de Dios y estudiándolo juntos, sin que la tranquilidad descienda
sobre ellos, la misericordia los ampare, los ángeles los rodeen y Dios los
mencione ante quienes están con Él». 

No hay nada en estos
reportes que sugiera que rememorar a Dios deba recitarse al unísono. 

Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín
(que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“El punto de vista
correcto acerca de este asunto es que los dos reportes se refieren a los que
estudian juntos y recitan el Libro de Dios. Similarmente, con respecto a las
personas que están rememorando a Dios, el significado es general y debe
entenderse en la luz de otros reportes específicos que describen la manera
en que se rememoraba a Dios en tiempos del Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) y sus compañeros. No era conocido
entre ellos que rememoraran a Dios, glorificado y exaltado sea, recitando al
unísono o que leyeron o recitaron el Corán al unísono. La frase «estudiarlo
juntos»  no indica que estudiar juntos se haga recitándolo al mismo tiempo.
Uno de los dos lee, y cuando el primero ha terminado el siguiente lee el
mismo texto, y así sucesivamente; o cada uno de ellos lee una parte, y el
siguiente lee a partir de donde el primero se detuvo. Este es el significado
más evidente del reporte. Con respecto al otro reporte que dice que ellos
rememoraron a Dios, nosotros decimos lo mismo: su significando es general y
debe entenderse a la luz de los textos que hablan de forma específica cómo
se rememoraba a Dios en los tiempos del Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) y sus compañeros. No era conocido entre
ellos que se reunieran y recitaran el recuerdo de Dios al unísono”. 

Fin de la cita. Fatáwa
Nur ‘ala ad-Darb, por Ibn al-‘Uzaimín. 

Para más información,
por favor consulta la respuesta a la pregunta No. 10491

Y Allah sabe más.