¿Es permisible para el musulmán o la musulmana que quiera ofrecer un animal en sacrificio, cortarse el cabello o las uñas? ¿Cuáles son las cosas que están prohibidas, una vez que se ha avistado la luna nueva del mes de la peregrinación, Dul Híyyah?
Alabado sea Dios
Cuando la luna nueva del mes de Dul Híyyah aparece, se hace
prohibido para el musulmán que quiere ofrecer un animal en sacrificio,
cortarse o remover nada de su pelo, uñas o piel, a causa del reporte narrado
por Muslim (1977) de Umm Salamah (que Dios esté complacido con ella), quien
dijo que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) dijo: “Cuando vean la luna nueva de Dul Híyyah, quien quiera ofrecer un
sacrificio que se abstenga de cortarse el pelo o las uñas”. De acuerdo a
otra versión: “Cuando comiencen los diez días de Dul Híyyah, el que quiera
ofrecer un sacrificio que no toque nada de su piel, pelo o uñas”.
El imam An-Nawawi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Los eruditos difieren acerca de quien quiere ofrecer un sacrificio cuando
han comenzado los diez días del mes de Dul Híyyah. Sa’íd ibn al-Musáiyab,
Rabi’ah, Áhmad, Isjaq, Dawud y algunos de los compañeros de Ash-Sháfi’i
dijeron que está prohibido cortar cualquier parte del pelo o las uñas hasta
que se haya ofrecido el sacrificio. El imam Ash-Sháfi’i y sus compañeros
dijeron que es reprobable pero no prohibido…”. Fin de la cita de Shárh
Muslim.
Estas normas son de aplicación general, se aplican a todo
musulmán que quiera ofrecer un animal en sacrificio, sea hombre o mujer.
El Shéij ‘Abd el-‘Azíz ibn Baaz (que Allah tenga misericordia
de él) fue consultado: “¿Qué es lo permitido para que la musulmana haga con
su cabello si quiere ofrecer un animal en sacrificio, a su nombre o a nombre
de su casa o sus padres, una vez que los diez días de Dul Híyyah han
comenzado?”
Él respondió: Es permisible que lave su cabello, que lo
trence y lo destrence, pero no debe peinarlo. No importa si algo de su
cabello cae accidentalmente cuando se destrenza o se lava”. Fatáwa Shéij
‘Abd el-‘Azíz ibn Baaz, 18/47.
No hay otra cosa que esté prohibida para el musulmán o la
musulmana que quieran ofrecer un sacrificio, son permisibles las ropas
regulares, el perfume y las relaciones maritales.
Consulta también la respuesta a la pregunta No.
70290.
Y Allah sabe más.
