Estoy planeando casarme pronto, si Dios quiere, y la persona que me interesa ha venido diciéndome que los dos reportes que detallaré abajo se aplican tanto al hombre como a la mujer cuando eligen esposo. De cualquier forma, yo lo veo de una forma diferente, que el hombre tiene más opciones y atributos para buscar una esposa. De acuerdo al reporte “El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo que una mujer podía ser desposada por su riqueza, su belleza, su linaje o su compromiso religioso, y él nos recomendaba casarnos con la mujer religiosa”. Pero, ¿se le permite a las mujeres casarse por las mismas razones? Si es así, ¿por qué el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) mencionó esto dirigiéndose a los hombres? Ahora, acerca de cómo una mujer puede escoger a su compañero, he leído un reporte en que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Si viene a ti alguien cuyo compromiso religioso y actitud te complacen, cásala (a la mujer que sea tu pariente y esté bajo tu cuidado) con él, porque si no lo haces, habrá mucha corrupción y tribulación en la tierra”. Mirando los reportes arriba citados, ¿por qué el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) no mencionó otras cualidades en el hombre para buscar, según el punto de vista de la mujer? ¿O es seguro asumir que el primer reporte citado se aplica tanto a hombres como a mujeres? En cualquier caso, sigo estando confundido, ¿por qué se dirigió sólo a los hombres?
Alabado sea Allah
En primer lugar, debemos aclarar que la ley islámica sólo
anima a buscar el compromiso religioso, como cualidad esencial tanto en el
futuro marido como en la futura esposa. El compromiso religioso es la
primera de todas las miras, y las demás características como la belleza, la
riqueza, la alta posición social y el buen linaje, son asuntos secundarios.
No son negativos en sí mismos, pero no son el objetivo primordial de un
matrimonio. Más bien, con cualidades complementarias, que si están
presentes, entonces eso es lo ideal, pero si no, el compromiso religioso
sigue siendo la base de toda bondad.
Esto está indicado por lo mencionado en la Tradición
Profética, en los elogios a algunas de estas cualidades en la esposa. Por
ejemplo, se narró que Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él) dijo:
“Alguien le dijo: “Oh, Mensajero de Dios, ¿cuál es la mejor mujer?”. Él
respondió: “Aquella que cuando la ves, te hace feliz; que te obedece cuando
le ordenas algo, y que no va contra lo que deseas para ella o para tus
bienes haciendo cualquier cosa que te disguste”. Narrado por Áhmad, 2/251;
clasificado como bueno por Al-Albani en as-Sílsilah as-Sahihah, 1838.
Lo mismo se aplica al marido: el principio básico es buscar
el matrimonio de un hombre recto y piadoso, como se describe en el reporte
en el cual el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
dijo: “…cuyo compromiso religioso y buen carácter te complace…”. Si esto
viene acompañado de una buena apariencia, riquezas, o buena posición social,
entonces se considera una bendición de Dios. El Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) consideró que si un hombre desperdiciaba
su dinero y no era capaz de gastar en su esposa, eso era una razón para no
casarse con él. Eso figura en el reporte de Fátima Bint Qais (que Allah esté
complacido con ella), quien dijo: “Cuando mi período de espera terminó
(‘íddah), le dije al Profeta que Mo’áwiyah ibn Abi Sufiáh y Abu Yahm me
habían propuesto matrimonio. El Mensajero de Dios (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Sobre Abu Yahm, su vara nunca se
separa de su hombro (golpea a su mujer), y sobre Mo’áwiyah, él es muy pobre
y no tiene riquezas. Cásate con Usámah ibn Zaíd”. Narrado por Muslim, 1480.
Al-‘Allámah as-Sa’di (que Allah tenga misericordia de él)
dijo:
“Si hay otras buenas cualidades además del compromiso religioso, eso es
mejor, o de otra forma, el compromiso religioso es la más grande cualidad a
ser buscada”. Fin de la cita de Bahyát Qulub al-Abrar wa Qurrat ‘Uiún
al-Ajiár fi Shárh Yawámi’ al-Ajbar (p. 120).
Una vez que tenemos en claro esto, sabremos la respuesta a tu
pregunta. Sabemos que la riqueza, el buen linaje y la buena apariencia son
cosas deseables en ambos esposos, según el punto de vista de la mayoría de
la gente, tanto creyentes como incrédulos. Desear y buscar estas cosas es
algo natural en el ser humano. El Islam no intenta anular eso, más bien, el
Islam señala esto porque la gente pone una atención desmedida a esas
cualidades, y descuidan otras cosas importantes. Entonces el Islam confirma
lo que la gente descuida o ignora, porque el compromiso religioso es la más
deseable de las cualidades, de acuerdo a la ley islámica. Esto es una de las
cosas que distingue a los creyentes rectos y piadosos.
Por eso el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) dijo, en un famoso reporte:
“La mujer suele ser buscada (como esposa) por cuatro cosas; por su riqueza,
por su linaje, por su belleza, o por su compromiso religioso. Escojan a la
mujer religiosa, y prosperarán”. Narrado por al-Bujari, 5090; Muslim, 1466.
El Imam an-Nawawi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“El correcto significado de este reporte es que el Profeta
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) estaba hablando de lo
que la gente suele hacer; ellos buscan estas cuatro cualidades esenciales, y
la última de ellas según el punto de vista de la gente, es el compromiso
religioso. Oh, ustedes que han sido guiados, busquen a la mujer religosa”.
Fin de la cita de Shárh Muslim, 10/51-52.
Y él (que Allah tenga misericordia de él) también dijo:
“Lo que esto significa es que la gente busca usualmente estas
cuatro cualidades en una mujer, pero ustedes deben buscar a la mujer
religiosa”. Fin de la cita de Riadh as-Saalihín (p. 454).
Al-Qurtubí (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Estas cuatro cualidades son las que la gente busca en una
mujer para casarse. Son las cualidades que el hombre busca en una mujer.
Entonces, el reporte está hablando de lo que habitualmente sucede; no es una
orden para buscar esas cualidades y en ese orden de importancia. El
significado aparente es que es permisible buscar todas esas cualidades
cuando nos casamos con una mujer, o una de ellas, pero que buscar el
compromiso religioso es mejor y lo más importante”. Fin de la cita de
al-Muhfhim lima Áshkala min Taljís Sahih Muslim, 4/215.
El shéij Sulaimán ibn Mansur al-‘Uyaili al-Yámal, que es un
jurista sháfi’i, dijo:
“Algunos de ellos citan este reporte como evidencia de que es
recomendable que la mujer sea bella, y az-Zarkashi no estuvo de acuerdo con
este entendimiento, diciendo que citarlo como evidencia de que ella debe ser
bella es extraño, porque esta es una afirmación usual entre la gente, y no
es una orden casarse con una mujer bella. Esta es una objeción válida. De la
misma forma, no es una orden casarse con quien tiene riquezas, belleza o
buen linaje”. Fin de la cita, Futuhát al-Wahháb bi Tawhíd Shárh Manhay
at-Tulláb al-Ma’ruf bi Háshiyát al-Yamal (4/118).
Ver también la respuesta a la pregunta No.
34170.
Algunos eruditos sostuvieron el punto de vista de que estas
cualidades son deseables de acuerdo a la ley islámica, y que es recomendable
para la persona buscarlas en la mujer, pero está estipulado que el
compromiso religioso debe ser la cualidad básica, y que ninguna de las otras
cualidades mencionadas debe ser tenida en cuenta por sobre ésta. Si hay
algún conflicto de intereses, el compromiso religioso debe siempre tomar
precedencia.
Ibn Háyar (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Puede también entenderse (de este reporte) que es
recomendable que el hombre de noble descendencia se case con su igual, pero
si hay un conflicto, entre una mujer de noble descendencia que no es
religiosa, y una mujer religiosa que no es de noble descendencia, se debe
optar por lo segundo, y así con el resto de las cualidades.
Por la frase “su belleza”, puede entenderse que es
recomendable casarse con una bella mujer, pero si hay algún conflicto, entre
una bella mujer que no es religiosa, y una mujer que no es bella pero sí es
religiosa, lo segundo toma precedencia, y si sus grados de compromiso
religioso son iguales, entonces la mujer bella es mejor. Podemos agregar a
esto aquella mujer que es bella en términos de apariencia física, y aquella
que pide una dote pequeña
Las palabras “elige a quien sea religiosa”, significa que lo
más apropiado para el hombre comprometido con su religión es que la religión
debe ser lo fundamental en todas las cosas, especialmente en asuntos a largo
plazo. Por lo tanto, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) nos aconsejó buscar a una mujer comprometida con su religión, que es
la meta última. En el reporte de ‘Abd Allah ibn ‘Amr, que fue compilado por
Ibn Máyah en un reporte no carente de alguna falta, y proveniente del
Profeta (marfu’), dice: “No te cases con una mujer por su belleza, porque
quizás su belleza te conduzca a la perdición. Y no te cases con una mujer
por su riqueza, porque quizás su riqueza te haga caer en el pecado; más
bien, cásate con la mujer religiosa, y una esclava negra comprometida con su
religión, es mejor”. Fin de la cita, Fáth al-Bári (9/135-136).
Muchos libros sháfi’is citan este reporte como evidencia de
que es recomendable casarse con una bella mujer.
Dice en Shárh Muntaha al-Iraadát (2/623), un libro de la
escuela hánbali: “Es también de la Tradición del Profeta escoger a una bella
mujer, a causa de este reporte (cuyo significado citamos arriba)”. Fin de la
cita.
El asunto es amplio, y si Dios quiere, en tanto y en cuanto
ambos esposos estén de acuerdo en la meta principal, que es el compromiso
con la religión, las cualidades mundanas no son censurables, más bien son
deseables.
Con respecto a las cualidades deseables en un hombre para el
matrimonio que no han sido mencionadas como lo fueron en el caso de la
mujer, esto no es debido a ninguna diferencia particular entre ellos, más
bien es porque es usualmente el varón el que busca una esposa con
determinadas cualidades, y la mujer usualmente medita en las cualidades del
hombre que le propone matrimonio. Por lo tanto, es más apropiado que las
palabras en el reporte “La mujer es buscada en matrimonio por cuatro
cosas…”, se dirija en términos generales a lo que sucede usualmente según la
costumbre, no en base a las excepciones.
Más aún, las normas legales se dirigen usualmente a los
hombres, y los eruditos han afirmado que siempre que se refieren a los
hombres, están también dirigidas a las mujeres, a menos que haya una
evidencia que indique lo contrario, pero no es esencial que haya un texto
dirigido al hombre y otro para la mujer en cada norma legal. El Mensajero de
Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Las mujeres
son las mitades gemelas de los hombres”. Narrado por at-Tirmidhi (113) y
otros, clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih al-Yami’.
Y Allah sabe más.
