Estuve tratando de averiguar las normas correctas sobre la gelatina que proviene de fuentes prohibidas tal como el cerdo, y el asunto es un poco controversial. Incluso leí dos opiniones legales en este sitio web, las No. 210 y 118266, y tal como se entienden se contradicen, pues afirman lo opuesto la una de la otra con respecto al mismo asunto. En una de ellas se afirma que si el producto no cambia su estado original entonces está prohibido, es decir que la gelatina proveniente del cerdo puede o no cambiar su forma original, y en la otra se afirma que la gelatina no cambia su forma original. ¿Puede usted reconciliar ambas y guiarme sobre cuáles son las normas correctas acerca de la gelatina de cerdo?
Alabado sea Dios
“La gelatina animal es una sustancia suave y viscosa, no
soluble en agua. Se extrae de los huesos y cartílagos de ciertos animales de
granja, por medio de un largo hervor en agua”. Fin de la cita de Al-Mu’yám
al-Wasit, 1/150.
Dice en Al-Mawsu’ah al-‘Arabíyah al-‘Alamíyah: “La gelatina
es una sustancia proteica extraída de la piel, hueso y cartílagos de origen
animal”. Fin de la cita.
La gelatina cruda se extrae de la piel y huesos de los
camellos, del ganado vacuno y caprino, y porcino. Esta sustancia se usa en
la fabricación de muchos alimentos, como las pastas y golosinas, yogurt,
queso, helados, panqueques, bebidas, jugos, y algunos alimentos listos para
consumir en forma de polvo, como también mermeladas y budines. También se
usa en la manufacturación de medicinas, tales como las cápsulas contenedoras
de medicamentos. Es usada también en la producción de pasta dental,
lociones, cremas y supositorios.
En segundo lugar, no hay nada de malo con extraer gelatina de
las pieles, huesos y cartílagos de animales cuyo consumo es permisible, y
que han sido sacrificados apropiadamente, como tampoco de plantas que no son
perjudiciales ni tóxicas.
Este tipo de gelatina es permisible, y no hay nada de malo
con usarla en la producción de alimentos y medicinas. Ver: Al-Mawsu’ah
al-Fiqhíyah al-Islami, 4/329.
No es permisible extraer gelatina de la carne, los huesos, la
piel y los cartílagos del cerdo, o de animales cuyo consumo general es
permisible pero que no han sido sacrificados apropiadamente.
Dice en una declaración del Consejo Islámico de
Jurisprudencia:
“Es permisible usar gelatina extraída de fuentes lícitas,
como los animales cuyo consumo es permisible y que han sido sacrificados en
la forma prescripta por la ley islámica. Y por el contrario, no es
permisible extraer gelatina de los huesos, cartílagos y piel del cerdo y de
otras fuentes prohibidas”.
Fin de la cita de Qarat al-Mayma’ al-Fiqhí al-Islami, Liga
Musulmana Mundial, pág. 85.
En tercer lugar, aunque afirmamos que está prohibido extraer
gelatina de estas fuentes prohibidas, las normas sobre consumirla después de
que ha sido introducida en la manufactura y producción de alimentos y
medicinas por los no musulmanes depende de si esta gelatina sufrió cierta
transformación desde su estado original.
Si luego de su manufacturación y tratamiento la gelatina se
ha convertido en otra sustancia que difiere en sus características de la
sustancia impura que era originalmente y de la cual fue obtenida, entonces
no hay nada de malo con consumirla cuando no puede separarse de los
alimentos manufacturados.
Pero si la gelatina no ha cambiado sus características
originales, y todavía retiene algunas de las cualidades de la gelatina de
cerdo, entonces no es permisible consumirla salvo bajo circunstancias de
extrema necesidad, porque es parte del cerdo y por lo tanto una sustancia
prohibida.
Remitiéndonos a las declaraciones de los especialistas en
este campo, queda claro que ellos difieren sobre este asunto. Algunos de
ellos dicen que la transformación en el caso de la gelatina es completa, y
otros dicen que no lo es.
Algunos investigadores afirman que la gelatina derivada de
los huesos y piel del ganado y de los cerdos ha sufrido una transformación
completa y tiene cualidades distintas a las de la sustancia original de la
que fue derivada, y que ha adquirido propiedades químicas distintas, y que
por lo tanto caería bajo la denominación que los eruditos han descripto
sobre la transformación (istihalah).
Este fue el punto de vista adoptado por la Organización
Islámica de Ciencias Médicas. En su declaración, dice:
“Istihálah, es un proceso de transformación que significa
transformar una sustancia impura con determinadas características, en otra
pura, con características bien distintas, y por lo tanto hacerse permisible
según la ley islámica.
Según esto, la gelatina producida por medio de un proceso de
transformación de los huesos, pieles, tendones y cartílagos de animales
impuros, es pura y es permisible consumirla”.
http://www.islamset.com/arabic/abioethics/muharaamat.html
(en árabe).
Sin embargo, otros eruditos no están de acuerdo, y afirman
que el proceso químico mediante el cual se extrae gelatina de las partes del
cerdo no es una transformación completa. Más bien, es una transformación
parcial, porque la gelatina todavía mantiene cualidades características del
cerdo.
El Dr. Wafiq ash-Sharqawi, presidente del comité
administrativo de la Compañía Árabe para la Producción de Gelatina en
Egipto, dijo:
“La piel y los huesos del cerdo no sufren una transformación
completa sino parcial, y la evidencia de ello es que una vez procesada es
posible por medio de pruebas determinar con exactitud su origen y
distinguirla de la gelatina proveniente del ganado vacuno, por ejemplo. Esto
es porque mantiene las propiedades de las proteínas del cerdo. Por lo tanto,
no podemos decir que los tejidos del cerdo han sufrido una transformación
completa y se han convertido en otra cosa: mantienen muchas de las
propiedades de los tejidos del cerdo, y no sabemos por cuáles de esas
propiedades Dios ha prohibido su consumo”. Fin de la cita de Mayállat
al-Buhuz al-Fiqhíyah al-Mu’ásirah, 31/28.
El punto de vista que parece ser el más correcto, es que no
es permisible usar esta gelatina en alimentos, medicinas u otros productos
para consumo humano, por varias razones:
1 – Varios especialistas han afirmado que la transformación
no es completa, y que lo que se ha hecho con los huesos y tejidos del cerdo
es un proceso de separación de sustancias, no de transformación. Por lo
tanto las cualidades de los tejidos porcinos continúan sujetos a la
prohibición original de la ley islámica en la gelatina, y debe considerarse
por eso una sustancia impura, y todo lo que sea manufacturado con ella cae
bajo las mismas normas.
2 – El hecho de que existan tantas dudas acerca de este
asunto nos advierten de aferrarnos a las normas originales, que son seguras
y sobre las cuales no hay duda, y esto es que lo que proviene del cerdo es
impuro a menos que se pruebe más allá de toda duda que sufrió una
transformación total, que la convierta en una sustancia indistinguible de
otra igual pero de distinto origen.
3 – El punto de vista de muchos de los eruditos es que las
normas de una sustancia impura no cambian aun si se ha transformado en otra
cosa, y que lo que pesa en la prohibición es su origen. Por lo tanto en su
punto de vista usar este tipo de gelatina está prohibido, porque su origen
es impuro, no importa cuánto cambie la sustancia, las normas no cambian.
Aun cuando este punto de vista no es probablemente el más
correcto, nos advierte de ser cautelosos con respecto a muchos asuntos en
los cuales no se puede llegar a una certeza de si el proceso de
transformación ha tenido lugar.
4 – El punto de vista de que esta clase de gelatina está
prohibida es el punto de vista de muchos eruditos contemporáneos.
Dice en una declaración emitida por el Consejo Islámico de
Jurisprudencia en Yéddah:
“No es permisible para el musulmán usar levadura y gelatina
obtenida del cerdo en la producción de alimentos.
La disponibilidad de las levaduras y gelatinas provenientes
de fuentes lícitas, obtenidas tanto de vegetales como de animales
sacrificados apropiadamente, significa que los musulmanes no tenemos ninguna
necesidad de atormentarnos con dudas y polémicas acerca de estas sustancias
prohibidas”. Fin de la cita de Qararát Mayma’ al-Fiqh al-Islami, p. 90.
Los eruditos del Comité Permanente de Jurisprudencia Islámica
de Arabia Saudita fueron consultados: “¿Está prohibida la gelatina?”
Ellos respondieron:
“Si la gelatina está extraída de una fuente prohibida, como
por ejemplo el cerdo o los desperdicios de otro animal, entonces está
prohibida. Dios, glorificado y exaltado sea, dijo (traducción del
significado):
“Se os ha prohibido [beneficiaros de] la carne del animal
muerto por causa natural, la sangre, la carne de cerdo…” Al-Má’idah,
5:3).
Los eruditos están unánimemente de acuerdo en que la grasa de
cerdo está incluida en esta prohibición. Pero si no hay sustancias o
ingredientes prohibidos en la fabricación de la gelatina, entonces no hay
nada de malo con ella”. Fatáwa al-Láynah ad-Dá’imah, 22/260.
En resumen, no es permisible consumir alimentos, medicinas y
bebidas que contengan gelatina extraída del cerdo y de otras fuentes impuras
y prohibidas, especialmente cuando hay disponibles muchas otras fuentes
permisibles de las que efectivamente se puede extraer la gelatina. Es
posible manufacturar la gelatina de estos animales permisibles sacrificados
en una forma islámicamente aceptable, y esto servirá exactamente para el
mismo propósito en la manufacturación de medicinas y alimentos.
Para más información, por favor consulta las siguientes
obras:
An-Nawázil fi al-Ashribah, por Zain al-‘Aabidín al-Idrisí, p.
287.
Al-Mustajlas min an-Nayis wa Hukmuhu, compilado por Nasri
Rashíd, p. 113.
Ahkám al-Adwíyah fi ash-Shari’ah al-Islamíyah, por Hásan
al-Fákki, p. 331.
Mayállat al-Buhuz al-Fiqhíyah al-Mu’ásirah (publicación No.
31, p. 6-38).
An-Nawázil fi al-At’imah, por Badríyah al-Hárizi, 1/459.
Y Allah sabe más.
