Mi pregunta es con respecto al sufismo. Me mezclé con un grupo de ellos antes de conocer su realidad. Después de que oí al shéij al-Munáyyid (que Allah lo bendiga) en sus series de “la ‘aquidah (credo) correcta”, supe de algunas de sus creencias extremistas. Comencé a dudar de ellos y quisiera conocer la verdad. Todas las alabanzas son para Allah, por el conocimiento con que Él le ha bendecido.
Mis preguntas son:
1 – Este grupo le envía la paz y las bendiciones a Muhámmed (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) 3000 o 4000 veces al día. Dicen: “Cuanto más le desees la paz y las bendiciones al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), más lo amarás y te acercarás más a él. Y cuanto más lo hagas, más grande será tu oportunidad de verlo en tus sueños”. ¿Es correcto lo que dicen? ¿Es permisible? ¿Está esto incluido en el significado general de dhíkr? ¿Hay evidencias para ello?
2 – Cómo podemos entender la diferencia entre lo que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo acerca de la gran recompensa de mencionar mucho a Allah, diciendo Subhana Allah wa bi hámdih (glorificado sea Allah, alabado sea) cien veces y el otro hadiz de Ibn Mas’ud (que Allah esté complacido con él) cuando entró a la mezquita y encontró a un grupo de gente haciendo dhíkr con piedras. Entonces, les ordenó “contabilizar sus pecados”, por tal innovación.
¡Que Allah te recompense!
Alabado sea Allah.
Enviarle las bendiciones
al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) es uno de los
grandes actos de culto. Allah lo ha encomendado, elogiado a quien lo hace y
Él lo ha convertido en causa de perdón de los pecados y de respuesta a
nuestras oraciones.
Allah dijo (traducción
del significado):
“Ciertamente Allah y Sus
Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pedid bendiciones y paz por
él”. (al-Áhzab 33:56).
Y el Profeta (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien me desee las
bendiciones una vez, Allah lo bendecirá diez veces”. Narrado por Muslim
(384).
Se narró que Ubai ibn
Ka’b (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Cuando dos tercios de la
noche habían pasado, el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) decía: “Oh, gente, recuerden a Allah, recuerden a Allah.
La Primer Trompeta está cerca de sonar y pronto será seguida por la segunda;
la muerte ha llegado con todo lo que implica, la muerte ha llegado, con todo
lo que implica”. Ubai dijo: “Dije: “Oh, Mensajero de Allah, te bendigo
abundantemente; ¿cuánto de mi plegaria (du’á) debe ser para ti?”, y
respondió: “Lo que desees”. Dije: “¿Un cuarto?” Respondió: “Lo que desees, y
si es más es mejor para ti”. Dije: “¿La mitad?” Respondió: “Lo que desees y
si es más es mejor para ti”. Dije: “¿Dos tercios?” Y respondió: “Lo que
desees y si es más, es mejor para ti”. Dije: “¿Debo hacer todas mis súplicas
por ti?” Respondió: “Entonces tus intereses serán cuidados y tus pecados
perdonados”. Narrado por at-Tírmidhi (2457); clasificado como hásan (bueno)
por al-Albani en Sahih at-Tirmidhi.
Ibn al-Qayím (que Allah
tenga misericordia de él) dijo en Jalá’ al-Afhám (79): “Nuestro shéij Abu
‘Abbás (es decir, Ibn Taimíyah) fue interrogado sobre el significado de este
hadiz. Dijo: “Ubai ibn Ka’b tenía un du’á que solía decir para sí mismo y le
preguntó al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) si
debía decir un cuarto de él enviándole las bendiciones al Profeta, y dijo…
porque quien envía las bendiciones al Profeta, Allah lo bendecirá diez veces
y si Allah bendice a una persona cuidará de sus intereses y le perdonará sus
pecados”.
Dice en Tuhfat
al-Ahwadhi: “’Cuánto de mi plegaria (du’á) debe ser para ti’ significa:
cuánto en lugar de la plegaria que hago por mí. Esto fue afirmado por
al-Qári. Al-Mundhiri dijo en at-Targhíb: “Lo que significa es: ‘yo hago
abundantes súplicas; ¿cuánto de mis súplicas deben ser para desearte la paz
y las bendiciones? Dije: ¿Debo hacer todas mis súplicas por ti?’ Es decir,
‘¿debo empeñar todo el tiempo que gasto en hacer súplicas pidiendo cosas
para mí, en desearte la paz y las bendiciones?’
“Entonces tus intereses
serán cuidados y tus pecados perdonados”. Intereses significa todo lo que
una persona busca en este mundo y en el Más Allá. Lo que significa es: ‘si
dedicas todas tus súplicas a desearme las bendiciones y la paz, se te dará
todo lo que esperas y necesitas en este mundo y en el Más Allá’”. Fin de la
cita.
El shéij al-Islam ibn
Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él) dijo en ar-Rádd ‘ala al-Bakri
(1/133): “Esto es lo último que una persona puede decir en una súplica para
sí mismo, para atraerse las cosas buenas y mantenerse a resguardo de las
malas, porque el du’á (súplica) implica lograr lo que uno desea y busca y
mantenerse a salvo de temores”.
Uno de los comentaristas
de al-Masábih dijo: “El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) no impuso un límite para desearle las bendiciones, para no cerrar la
puerta a quienes quieren hacer más. Entonces, todavía dejó la opción sobre
él, al tiempo que lo animó a hacer más, hasta que dijo: “¿Debo ocupar todas
mis súplicas para ti?” Y el Profeta respondió: “Entonces tus intereses serán
cuidados”, significa todos tus intereses, ya sea que tengan que ver con la
religión o con los asuntos mundanos, porque enviarle las bendiciones a él
implica recordar a Allah y honrar a Su Mensajero (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él), lo cual es similar a hacer una súplica
para sí mismo”. Citado por as-Sajáwi en al-Qáwl al-Badí’ (133).
At-Tirmidhi (484) narró
de ‘Abd Allah ibn Mas’ud que el Mensajero de Allah (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “La gente más cercana a mí en el Día
de la Resurrección será aquella que más pida bendición por mi”. Clasificado
como hásan por al-Albani en Sahih at-Targhíb wa at-Tarhíb.
Dice en Tuhfat
al-Ahwadhi: “‘La gente más cercana a mí’ significa ‘aquellos que tienen más
derecho a mi intercesión’, porque desearle mucho las bendiciones es
básicamente honrarlo, lo cual es parte del amor a él y eso resulta en que
Allah ame a esa persona. Allah dijo (traducción del significado):
“Di: Si verdaderamente
amáis a Allah ¡Seguidme! Y Allah os amará y os perdonará los pecados. Allah
es Absolvedor, Misericordioso”. (‘Ali ‘Imrán 3:31).
Entonces, nadie duda de
las virtudes de desearle la paz y las bendiciones al Profeta (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él).
Lo que dicen aquellos que
mencionas, que “cuanto más bendigas al Profeta (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) más lo amarás y más cercano serás a él”; es correcto,
porque cuanto más bendice y menciona uno una cosa, más la ama.
Su afirmación de que
“cuanto más bendigas al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) más oportunidades tienes de verlo en un sueño”, puede ser correcto
en términos reales, pero no hay evidencia que lo pruebe. Lo que realmente
importa no es ver al Profeta en un sueño (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él), sino seguir su Tradición, seguir sus pasos y darle
precedencia al amor que le tenemos a él, por sobre el amor a sí mismo. Mucha
gente lo vio en la vida real y fue de quienes más se opusieron a él y lo
combatieron.
Si desearle las
bendiciones al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
es un acto de culto prescripto, como afirmamos arriba, no es permisible
estipular una cantidad de veces para hacerlo, porque tal número no ha sido
narrado en la shari’ah, ya sean mil o tres mil, o cual fuera el número
inventado por los sufis. Estipular tal número es una innovación censurable y
reprobable (bid’ah), porque significa adherir algo al Islam que no es parte
de él. Los eruditos han afirmado que los actos de culto deben estar
prescriptos en la shari’ah para que sean lícitos, junto con su descripción,
el número de veces a realizarlos, la manera, el tiempo y lugar y no es
permisible alterar ninguno de estos parámetros, ni el tiempo, ni la manera,
ni la cantidad, si no ha sido narrado en la shari’ah.
Debe señalarse que cada
invento es una desviación, aún si la gente piensa que es bueno. La
innovación es más querida para Iblis (Satanás) que el pecado, porque no
suele haber arrepentimiento de ella. Málik (que Allah tenga misericordia de
él) dijo: “Quien introduzca un invento en la religión y piense que eso es
bueno, está declarando que Muhámmad traicionó al Mensaje”.
Debe decírsele a
aquellos que estipulan que hay que enviarle las bendiciones al Profeta (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) tres mil veces: ¿Qué te ha
hecho elegir este número? ¿Qué tiene de especial? Cualquier elogio o
apología que hagan de él, se les debe responder: ¿Falló entonces el Profeta
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) en guiar a su comunidad
hacia toda cosa buena, cuando él fue el quien más se preocupó por ellos?
¿Por qué él no le dijo a Ubai ibn Ka’b (en el hadiz citado arriba), acerca
de este número en particular?
De hecho, cuando eligen
estos números, muchos de los sufis se fían de sueños y mitos, y les dicen a
sus muríds (alumnos, seguidores) que ellos no son capaces de hacer más que
eso, que hacer más depende del permiso del shéij que sabe lo que está
haciendo y siempre conoce sus secretos, y otras clases de falsedades por
medios de las cuales controlan a sus seguidores.
Existe el temor de que
los buenos actos del innovador se pierdan o que sus bendiciones se pierdan,
y que no obtenga nada bueno de su culto, especialmente si hace esto a pesar
de que su conocimiento le dice que no es correcto. El Profeta (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien introduzca algo ajeno en
este, nuestro asunto (el Islam), le será rechazado”. Narrado por al-Bujari
(2697) y Muslim (1718).
Por eso ves que en
muchos casos, sus dhíkrs no tienen efecto sobre ellos cuando interactúan con
otros y descuidan los dhíkrs que están prescriptos en la shari’ah y para los
cuales el Legislador ha dispuesto un determinado número, tal como decir
Subhana Allah wa bi hámdih cien veces, por la mañana y por la noche.
Ver también la respuesta
a la pregunta No. 11938.
Segundo:
El hadiz de Ibn Mas’ud
al que te refieres es el que fue narrado por ad-Dárimi (204) de ‘Amr ibn
Salamah, quien dijo: “Estábamos sentados en la puerta de la casa de ‘Abd
Allah ibn Mas’ud antes de la oración del fáyr (alba), cuando él salió.
Caminamos con él hacia la mezquita, entonces Abu Musa al-Ash’ari vino y nos
dijo: ¿Salió con ustedes Abu ‘Abd ur-Rahmán ya? Respondimos: “No”. Entonces
se sentó con nosotros hasta que salió y cuando vino todos nos paramos. Abu
Musa le dijo: “Oh, Abu ‘Abd ur-Rahmán, justo ahora veo algo en la mezquita
que no había visto antes y pienso que no sea algo bueno”. Él preguntó: “¿Qué
es?” Y Abu Musa respondió: “Si vives lo suficiente, lo verás”. Abu ‘Ab
ur-Rahmán dijo: “En la mezquita vi a algunos musulmanes sentados en círculos
esperando la oración. En cada círculo había un hombre, en sus manos tenía
guijarros. Él decía: “Di: Allahu Ákbar cien veces”, y ellos decían “Allahu
Ákbar” cien veces. Luego él decía “Di: La iláha ílla Allah cien veces”, y
ellos repetían “La iláha ílla Allah” cien veces. Luego decía: “Di: Subhanah
Allah cien veces”, y ellos decían “Subhanah Allah” cien veces”. Luego dijo:
“¿Qué dices de esto?”. Y Abu Musa respondió: “No les dije nada, estaba
esperando, a ver qué pensabas y qué indicación nos dabas”. Abu ‘Abd
ur-Rahmán dijo: “¿Por qué no les dijiste que contabilizaran sus malas obras
y les garantizaste que sus buenas obras no serían desperdiciadas?”. Entonces
se fue y nosotros lo seguimos, hasta que llegamos a uno de los círculos, y
se paró ante ellos y les dijo: “¿Qué es esto que los veo hacer?”.
Respondieron: “Oh, Abu ‘Abd ur-Rahmán, estas son piedras que sirven para
contar los takbirs (Allahu Ákbar), los tahlíl (La iláha ílla Allah), y los
tasbih (Subhanah Allah)”. Respondió: “Cuenten sus malos actos, porque les
garantizo que ninguno de vuestras buenas obras se perderá. ¡Qué pena,
comunidad de Muhámmad! ¡Cuán rápido has sido condenada! Sus compañeros
todavía están vivos y su capa aún no se ha hecho polvo, ni su vaso se ha
roto. Por el Único en cuyas manos está mi alma, ustedes están siguiendo una
manera que está mejor guiada que la manera de Muhámmad o están abriendo las
puertas del extravío”. Respondieron: “Oh, Abu ‘Abd ur-Rahmán, ¡No quisimos
hacer más que el bien!”. Y Él contestó: “Cuánta gente no desea más que el
bien y no lo alcanza”. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) nos dijo que alguna gente recitaría el Corán y no les
llegaría más que hasta sus clavículas. Por Allah, yo no sé, quizás muchos de
ellos están entre vosotros”. Entonces se alejó de ellos y ‘Amr ibn Salamah
dijo: “Vi a la mayoría de estos círculos peleando contra nosotros junto a
los jariyitas, en el día de an-Nahrawán”.
Esto no se contradice
con los reportes en la Sunnah que estipulan un determinado número para los
dhíkrs, porque lo que se considera censurable y reprobable aquí son dos
cosas:
Especificar un número
determinado de veces que no fue narrado en la Shari’ah.
O adherir a una manera
específica o a un momento específico sobre el cual no hay evidencia, como
esta gente que estaba denunciando Ibn Mas’ud (que Allah esté satisfecho con
él). Usando guijarros y tomando a una persona que decía “Dí Allahu Ákbar
cien veces, y dí Subhana Allah cien veces”, describe una manera que el
Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) no enseñó.
Ash-Shátibi (que Allah
tenga misericordia de él) dijo: “Bid’ah (innovación, invento) se refiere a
algo nuevo en la religión, que no es original sino inventado, parece similar
a lo que está prescripto y con lo cual la gente intenta llevar a los
extremos la religión de Allah.
Esto incluye adherir a
ciertas maneras en el culto, tales como recitar dhíkr al unísono o tomar el
cumpleaños del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
como una festividad, etc.
También incluye realizar
ciertos actos de culto que están prescriptos, pero en ciertos momentos que
no fueron narrados en la shari’ah, tal como ayunar siempre el 15 de Sha’bán
(iaum an-núsf min Sha’bán) y pasar la noche rezando”.
Fin de la cita de
al-I’tisám (1/37-39).
Esta historia de Ibn
Mas’ud indica que lo que el sufismo hace en los hadrahs, donde se adhieren a
un número específico de veces al hacer sus dhíkrs y son dirigidos por su
shéij; además de las maneras inventadas de pararse, sentarse y los
movimientos rituales que hacen, que son inventados.
Pero el asunto es más
serio que eso: las malas acciones no se limitan a estas innovaciones, más
bien van más allá, al incluir formas de shirk (asociar a otros a la
divinidad de Allah, paganismo) en las creencias y en sus acciones, tales
como invocar al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
y creer que los awliya’ (santos, cercanos a Allah) y la gente piadosa posee
el poder de beneficiarlos o perjudicarlos aparte de Allah.
Le pedimos a Allah que
guíe a los musulmanes que se han extraviado, que nos ayude a nosotros y a ti a obedecerle y a buscar Su complacencia.
Y Allah sabe más.
