¿Por qué Dios, glorificado y exaltado sea, probó al profeta Job (la paz sea con él)? Oí que una persona vulnerable le pidió protección y él no se la concedió, y que por eso Dios lo castigó. ¿Es cierto esto?

Alabado sea Dios

En primer lugar, el significado evidente de los versos del
Sagrado Corán indican que las pruebas a las que Dios sometió a Job (la paz
sea con él) no fueron un castigo por un pecado o un acto de desobediencia,
aunque las razones no son conocidas por los musulmanes, y sólo Dios las
conoce. Quizás una de esas razones fue elevarlo en estatus a causa de su
paciencia, para que llegue con una alta posición al Día del Juicio. 

Dios lo elogió por su paciencia cuando dijo (traducción del
significado): 

Y por cierto que Job fue paciente [ante todas las
adversidades]. ¡Qué excelente siervo, pues volvía a Allah en todos sus
asuntos y se arrepentía con sinceridad!
” (Saad, 38:44). 

Este es un contexto elogioso, que lo eleva en estatus, lo
cual es bien diferente del contexto de reproche en el que es mencionada la
historia de Jonás (la paz sea con él), cuando Dios dijo (traducción del
significado): 

Y cuando [fue arrojado al mar] una
ballena se lo tragó. Por cierto que Jonás cometió un acto reprochable, 143.
Y si no fuera porque él era de los que glorifican a Allah,

144. Hubiese permanecido en su vientre hasta el Día de la
Resurrección. 145. Pero le arrojamos a un lugar desolado, y su piel estaba
tan débil

(As-Saaffát, 37:142-145). 

En segundo lugar, en la Tradición Profética hay un reporte
que indica que Job (la paz sea con él) fue inocente de cualquier pecado que
pudiera haber causado la enfermedad que padeció. 

Se narró de Anas Ibn Málik que el Mensajero de Dios (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Job, el Profeta de Dios,
sufrió pruebas durante 80 años, cuando fue expulsado por parientes y
extraños por igual excepto por dos hermanos que eran cercanos a él. Ellos
solían visitarlo en la mañana y en la noche. Uno de ellos le dijo al otro:
“¿Sabes, por Dios, que Job debe haber cometido un pecado que nadie antes
había cometido?”. El otro le respondió: “¿Por qué crees eso?”. Dijo: “Por 80
años, Dios no le ha mostrado misericordia ni le ha concedido alivio”. 

Cuando fueron a visitarlo en la noche, uno de ellos no pudo
evitar comentarle lo que el otro había dicho. Job respondió: “No sé de lo
que está hablando, pero Dios sabe que una vez pasé por donde habían dos
hombres que estaban discutiendo y mencionaron a Dios, y volví a mi casa y
ofrecí una expiación a nombre de ellos, porque no quería que Dios fuera
mencionado excepto en buenas maneras…”. Narrado por Abu Ya’la en Al-Musnad,
6/299; Ibn Hibbán en su Sahih, 7/159; Al-Hákim en Al-Mustádrak, 2/635. 

Este reporte fue clasificado como auténtico por Ibn Hibbán.
Al-Hákim dijo: “Es auténtico de acuerdo a las condiciones de Al-Bujari y
Muslim, aunque ellos no lo transmitieron”. Esto también fue afirmado por
Ad-Dahabi en At-Taljís. En la obra Fáth al-Bari (6/421) Ibn Háyar lo
describió como el reporte más auténtico sobre este tópico. Fue clasificado
como auténtico por al-Albani en As-Sílsilah as-Sahihah, No. 17. Algunos de
los eruditos lo consideraron incompleto. Ver Ahadíz Mu’állah Záhiruha
as-Síhhah, pág. 54. Ver también Al-Bidaiah wa an-Nihaiah, 1/254-259. 

En tercer lugar, los eruditos afirmaron que la sabiduría
detrás de las pruebas a las que fueron sometidos los profetas (la paz sea
con todos ellos), tuvieron el objetivo de elevarlos en estatus y fortalecer
su ejemplo y reputación. 

El Shéij ‘Abd el-‘Azíz ibn Baaz (que Allah tenga misericordia
de él) dijo:

“Dios, glorificado y exaltado sea, prueba a Sus servidores
con buenos y malos tiempos, dificultades y facilidades. Puede probarlos para
elevarlos en estatus y fortalecerlos, y así multiplicar la recompensa por
sus buenas obras, como hizo con los profetas y mensajeros (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con todos ellos) y con Sus rectos servidores. El
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Las personas más penosamente probadas entre la gente son los profetas.
Luego los mejores después de ellos. Luego, los siguientes…”. Narrado por
at-Tirmidi, 2398. Por lo tanto, si uno de los rectos servidores de Dios es
probado con una enfermedad o algo parecido, esta es una prueba semejante a
las que sucedieron a los profetas y mensajeros, y sirve para elevarlo en
estatus e incrementar su recompensa, por lo tanto que sea un ejemplo de
paciencia para los demás y que busque la recompensa de Dios”. 

Fin de la cita de Maymu’ al-Fatáwa Shéij ‘Abd el-‘Azíz ibn
Baaz, 4/370-371. 

En nuestro sitio web hemos discutido previamente en detalle
las diversas razones detrás de las pruebas que soportaron los profetas, y
hemos citado la explicación sobre este asunto dada por Ibn al-Qayím.
Consulta por favor el artículo 72265

Y Allah sabe más.