¿Cuáles son los actos de culto diarios, semanales y mensuales de los musulmanes?

Alabado sea Dios

En primer lugar, el tópico de los actos de
culto y la obediencia a Dios es muy amplio, y no hay espacio suficiente para
discutirlo completamente aquí. Puedes remitirte a las siguientes obras para
leer sobre ello:

–         
At-Targíb wa at-Tarhíb, por el
Imam al-Mundiri

–         
Sahih at-Targíb wa at-Tarhíb,
por el shéij al-Albani, para más información sobre el veredicto sobre los
reportes auténticos.

–         
Da’íf at-Targíb wa at-Tarhíb,
por el shéij al-Albani, para más información sobre el veredicto sobre los
reportes débiles.

–         
Riadh as-Saalihín por el Imam
An-Nawawi, especialmente la sección titulada Kitab al-Fadá’il. 

En segundo lugar, los actos de culto diarios
incluyen las cinco oraciones diarias, como también hacer las abluciones para
ellas; usar el siwak o palillo para los dientes antes de cada oración; rezar
en congregación; rezar las oraciones recomendadas por la Tradición Profética
antes y después de las oraciones regulares; rezar la oración de la media
mañana; rezar por la noche; rezar la oración impar antes de irse a
descansar; recitar oraciones para recordar a Dios por la tarde y por la
mañana; recitar las oraciones para rememorar a Dios durante el día y durante
la noche, cuando ingresamos y cuando salimos de la mezquita, cuando salimos
del baño, cuando comemos y cuando bebemos, luego de las oraciones
prescriptas y también en otras ocasiones; y repetir parte de lo que dice
quien está haciendo el llamado a la oración. 

Los actos de culto semanales incluyen la
oración comunitaria de los días viernes, leer el capítulo coránico Al-Kahf
en la noche anterior al viernes y durante el viernes, enviarle abundantes
bendiciones al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) en la noche anterior al viernes y durante el viernes, y ayunar los
lunes y los jueves. 

Los actos mensuales de culto incluyen ayunar
tres días de cada mes (y es preferible ayunar el 13, 14 y 15 de cada mes
lunar). 

Los actos de culto anuales u ocasionales
incluyen el ayuno del mes de Ramadán, rezar la oración del tarawih en
congregación en la mezquita, ofrecer la oración del ‘Id para cada una de las
dos festividades, pagar la caridad obligatoria o impuestos social para
aquellos que pueden pagarlo, pasar los últimos diez días de Ramadán haciendo
un retiro espiritual en la mezquita, ayunar seis días en el mes de Shawwál,
ayunar en el día de ‘Ashurá’ y el día antes o después, ayunar el día de
‘Arafah, y hacer un montón de buenas obras en los primeros diez días del mes
de Dul Híyyah. 

Hay también actos de culto que no dependen de
un momento preciso, sino que están prescriptos para hacer irregular o
regularmente en cualquier momento, tanto oraciones como actos físicos. Estos
incluyen ofrecer oraciones voluntarias (con la excepción de algunos momentos
en que están desaconsejadas), ayunos voluntarios, hacer la peregrinación
menor, recordar abundantemente a Dios, leer el Sagrado Corán, enviarle
bendiciones al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él), pedir abundantemente a Dios por todo lo bueno de este mundo y del
otro, rezar para pedir perdón, honrar a nuestros padres, mantener los lazos
de parentesco, dar en caridad, difundir el saludo de paz, mantener una buena
actitud, controlar lo que decimos, amar a Dios, temerle y poner nuestra
confianza en Él, y buscar Su ayuda teniendo fe.

También hay buenas obras que se hacen por una
razón específica, en cuyo caso están prescriptas cuando la razón para
realizarlas aparece. Por ejemplo, visitar al enfermo, asistir a los
funerales y ofrecer la oración funeraria, ofrecer condolencias, decir
iarhámuka Allah (que Dios tenga misericordia de ti) a quien estornuda,
devolver el saludo de paz, aceptar una invitación, rezar la oración para
pedir a Dios que nos ayude a tomar una decisión, ofrecer la oración de
arrepentimiento, la oración del eclipse, la oración para pedir lluvia,
reconciliar a dos partes en conflicto, bajar la mirada, abstenerse de
lastimar o perjudicar a los demás, soportar la incomodidad y las calamidades
con paciencia, y muchas otras. 

Las primeras generaciones de musulmanes
gustaban de combinar cuatro actos de culto en un día: el ayuno, alimentar al
pobre, asistir a los funerales, y visitar al enfermo. El Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo acerca de estas
acciones: “Estas cualidades no se combinan en una sola persona sin que
ingrese al Paraíso”. Narrado por Muslim, 1028. 

Y Allah sabe más.