He leído algunas de sus respuestas acerca del tormento de la tumba, afirmando que aun los creyentes serán castigados en ella. Pero hay muchos reportes que afirman lo contrario. Por ejemplo, hay musulmanes que creen que cuando una persona muere dos ángeles llamados Nakir y Munkar lo visitan en su tumba. Estos ángeles interrogan a la persona acerca de su fe, y si es encontrado creyente su tumba se ensancha en 70 cúbitos y es iluminada. Entonces se le dice al creyente que duerma “el sueño del novio” (quien será despertado por el ser más amado) hasta el Día de la Resurrección, cuando Dios lo resucite nuevamente y lo recompense. Pero si es encontrado hipócrita o incrédulo, la tumba se constreñirá alrededor de él hasta que se le quiebren las costillas.
Tengo otra pregunta también, y es que hay una mezquita a 900 metros de mi casa, y yo no oigo el llamado a la oración en absoluto. En ocasiones voy allí, ellos siguen la escuela del imam Abu Hanifah, y recitan Al-Fátihah muy rápido. La mayor parte del tiempo yo estoy por el cuarto o quinto verso cuando ellos ya están haciendo la inclinación. ¿Es obligatorio que asista a la oración en esa mezquita, tomando en cuenta que no oigo el llamado a la oración y no puedo terminar mi recitación de Al-Fátihah, lo cual no me deja tranquilo porque el imam recita demasiado rápido?
Alabado sea Dios
En primer lugar, no hay
contradicción, alabado sea Dios, entre los textos que hablan del castigo y
las bendiciones en la tumba; todos ellos son ciertos. Lo que se ha narrado
acerca de que la tumba del creyente se ensanchará en 70 cúbitos y será
iluminada y lo que los ángeles le dirán, es algo que le sucederá al creyente
que se apresuró a obedecer a Dios y que era terco y perezoso para
desobedecerle, o es alguien para quien Dios, glorificado y exaltado sea,
decreta la salvación del castigo y las pruebas de la tumba, tal como los
mártires.
Con respecto a lo que se
narró acerca del castigo de algunos musulmanes en sus tumbas, esto se aplica
a los pecadores que mezclaron obras rectas con malas obras. Dios los
castigará en sus tumbas por sus pecados, y en el Día de la Resurrección
serán purificados y Dios les concederá permiso de ingresar al Paraíso, como
se ha demostrado en el reporte de la obra Sahih Al-Bujari, 7047, del reporte
de Samurah Ibn Yundub (que Dios esté complacido con él) que afirma que el
castigo de la tumba le sucederá a muchos pecadores entre aquellos que han
afirmado la Unidad de Dios, como aquellos que descuidaron la oración, o los
que cometieron fornicación, los que se involucraron con la usura, los
mentirosos, etc.
Al-Hafiz Ibn Háyar dijo:
“Esto indica que algunos pecadores serán castigados en el barzaj (un área
del Infierno)”. Fin de la cita de Fáth al-Bari, 12/445.
El castigo de la tumba
también se ha probado para quien no toma las precauciones para evitar que
sus excrementos ensucien su ropa y su cuerpo y para quien difunde rumores
entre la gente, como dice un reporte en Al-Bujari, 216; y Muslim, 292.
Ibn al-Qayím (que Allah
tenga misericordia de él) dijo:
“El castigo en la tumba
es de dos tipos: un tipo es permanente, además del que se ha narrado en
algunos reportes que afirman que será reducido el período entre el sonido de
las dos trompetas, y luego cuando sean levantados de sus tumbas dirán
“Pobres de nosotros, ¿quién nos ha sacado de nuestro descanso?”. El hecho de
que será permanente está indicado en el verso en el cual Dios dijo
(traducción del significado):
“[Y en la tumba] El
fuego les alcanzará a ellos por la mañana y la tarde” (Gáfir, 40:46).
El segundo tipo de
castigo será transitorio. Este es el castigo que experimentarán algunos
pecadores que cometieron pecados menores. Serán castigados de acuerdo a sus
pecados que se verán reducidos, pues serán castigados en el Fuego del
Infierno durante algún tiempo, y luego su castigo cesará por virtud de las
súplicas, la caridad, las oraciones pidiendo perdón, o las recompensas por
la peregrinación que tengan a su favor, ya sea realizado por ellos o por
parientes que lo hayan realizado a su nombre después de su muerte”. Fin de
la cita de Ar-Ruh, pág. 89.
Para más información
sobre formas de castigo en la tumba, por favor consulta la respuesta a la
pregunta No. 8829.
En segundo lugar, hay
una diferencia entre el castigo en la tumba que afectará a los pecadores y
las pruebas que experimentará el creyente en la tumba, como la interpelación
o el estrechamiento de la tumba. Esto no es un castigo. El temor y el
estrechamiento de la tumba son cosas que le sucederán a todas las personas,
incluso a los creyentes más honrados y piadosos: ellos también lo
experimentarán.
Con respecto a los
castigos específicos, sucederán por razones específicas, por pecados que la
persona debe expiar tal como lo afirmamos más arriba, y no es algo general
que le sucederá a todos.
As-Suiuti (que Allah
tenga misericordia de él) dijo en su comentario sobre An-Nasa’i (4/103):
“An-Nasafi dijo: “El creyente obediente no será castigado en la tumba pero
experimentará el temor y el estrechamiento de la misma”. Fin de la cita.
Esto fue explicado más
en detalle por el reporte narrado por Áhmad (23762) de ‘Aa’ishah (que Allah
esté complacido con ella), quien dijo que el Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “La tumba se estrechará, y si
alguien fuera a ser salvado de ello, Sa’d Ibn Mu’adh sería salvado de ello”.
Clasificado como auténtico por al-Albani en as-Sahihah, 1695.
Este estrechamiento es
lo primero que experimentará el fallecido cuando sea colocado en su tumba.
No es parte del castigo de la tumba que le sucederá a los pecadores entre
los musulmanes, basándonos en el hecho de que le sucedería también a Sa’d
Ibn Mu’adh (que Dios esté complacido con él), que era un hombre honrado y
piadoso.
Para más información,
por favor consulta la respuesta a las preguntas No.
71175 y 142853.
En tercer lugar, con
respecto al largo del cúbito mencionado en el reporte, en la frase ‘su tumba
será ensanchada en 70 cúbitos’, es algo para lo cual no hay evidencias,
porque la existencia en el barzaj es parte de lo oculto y por lo tanto no
podemos medir lo desconocido con medidas terrenales. Nosotros creemos que la
tumba del creyente será ensanchada en 70 cúbitos, pero no discutimos acerca
del largo de estos cúbitos porque esto es parte de lo oculto. El reporte de
Al-Bara’ que fue narrado por el imam Áhmad (18063) acerca de esto dice “Su
tumba será ensanchada para él hasta donde sus ojos puedan ver”. Clasificado
como auténtico por al-Albani en Sahih al-Yami’, 1676.
Y Allah sabe más.
