Soy un musulmán comprometido, alabado sea Dios, haciendo los actos de culto obligatorios que Dios nos ha encomendado, y le pido a Dios que me los acepte. Pero recientemente he comenzado a experimentar los susurros de Satanás diciéndome que lo que yo estoy haciendo está contaminado con elementos de arrogancia y presunción, y que Dios nunca los aceptará. A veces me encuentro dudando si hacer una buena obra o no por miedo a presumir.
Alabado sea Allah
Así como Satanás viene
al musulmán para que este admire sus acciones y presuma ante la gente, en
ocasiones también usa el truco opuesto y hace que una persona piense que
está presumiendo, para que no lo haga.
Para evitar ambos
problemas, debemos asegurarnos que nuestras intenciones son correctas y
hacer nuestros actos pura y sinceramente por la causa de Dios, no
preocuparnos después de eso por nada de lo que Satanás pueda venir a
decirnos.
Ibn Muflih al-Hanbalí
dijo, en un capítulo sobre “No debemos abandonar los actos de culto
prescriptos por temor a presumir”: “Una de las cosas que pueden suceder a
una persona es que cuando quiere realizar un acto de culto, se le ocurre la
idea de que no debe hacerlo por temor a presumir.
Lo que debe hacer es no
poner atención a eso. Debe hacer lo que Dios le ha ordenado y le ha
encomendado hacer, buscar la ayuda de Dios, y confiar en Él pensando que lo
hará en la manera prescripta en el Islam”.
El shéij Muhí ad-Dín
an-Nawawi (que Allah esté complacido con él) dijo: “No debes abandonar la
rememoración de Dios, ya sea verbalmente o en tu corazón, porque pienses que
puedes estar presumiendo. Más bien debes recordar a Dios en ambas maneras,
anhelando el Rostro de Dios”.
Y él citó a al-Fudail
ibn ‘Iyád (que Allah tenga misericordia de él) diciendo: “Abandonar una
buena obra a causa de que la gente la hace para presumir, y hacerla a causa
de la gente, es asociar a otros con Dios (shirk)”.
Y también dijo: “Si una
persona hace abrir las puertas de la gente para avisarles y preocuparlos
acerca de lo que ellos piensan, entonces la mayoría de las puertas que
conducen al bien estarán cerradas para él”.
Abul Faráy Ibn al-Yauzí
dijo: “Con respecto a no hacer buenas obras por temor a presumir, si el
motivo para hacer esas obras es otro que el religioso, entonces no debe
hacerlo porque es un pecado. Pero si el motivo para hacerlo es religioso y
es sinceramente por la causa de Dios, entonces no debe abstenerse de
hacerlo, porque el motivo es religioso. De la misma forma si no hace una
buena obra por temor a que digan que está presumiendo, entonces debe ignorar
eso porque es uno de los trucos de Satanás”.
Ibrahím an-Najá’i dijo:
“Si Satanás viene a ti cuando estás rezando y dice “eres un presumido”,
entonces debes hacerla más larga. Con respecto a los reportes narrados de
uno de los rectos sucesores, que él se abstuvo de hacer un acto de culto por
miedo a presumir, esto debe ser entendido como significando que ellos
sintieron que estaban presumiendo, y entonces se detuvieron. Y ese es
ciertamente el caso. Por ejemplo, al-A’mash dijo: “Estaba con Ibrahím
an-Najá’i cuando él estaba leyendo el Corán, y un hombre pidió permiso para
entrar, entonces él cubrió el Libro. Luego dijo: “Para que no piense que
paso leyéndolo todo el tiempo”. Por lo tanto si no debes detenerte de hacer
un acto de culto por temor de presumir, es más apropiado que no te detengas
por temor a la auto admiración que pueda ocurrir después”.
Al-Adáb ash-Shara’íyah,
1/266-267.
El shéij Ibn ‘Uzaimín
(que Allah tenga misericordia de él) fue interrogado:
“Cuando una persona
piensa en hacer una buena obra, Satanás viene y le susurra: “Quieres hacer
eso para presumir y tener una buena reputación”, y entonces la persona se
abstiene de hacer la buena obra. ¿Cómo podemos evitar esto?
Él respondió:
“Eso puede ser evitado
buscando refugio en Dios de Satanás el maldito, y siguiendo adelante con las
buenas obras. No debes poner atención a los susurros de Satanás que evitan
que hagas el bien. Si te apartas de eso y buscas refugio en Dios de Satanás
el maldito, el problema desaparecerá, con el permiso de Dios”.
Maymu’ Fatáwa ash-Shéij
Ibn ‘Uzaimín, pregunta No. 277.
Y Allah sabe más.
