Quisiera saber cuáles son las normas del Islam sobre visitar tumbas y rezar allí. En países como Pakistán hay musulmanes que concurran a encuentros llamados “urs”, que son mantenidos anualmente. ¿Es permisible asistir a estos eventos? Quienes participan dicen que el fallecido era un hombre santo y que básicamente, puede entregarle nuestras súplicas a Dios por ser una persona santa, y que de esa forma serán aceptadas. Le agradecería que vierta alguna luz sobre este tema.
Alabado sea Dios
En primer lugar, visitar las tumbas cae en una de dos
categorías en el Islam:
1 – Visitas que están prescritas por la Tradición Profética
con el propósito de suplicar a Dios por las almas de los fallecidos, pedir
misericordia por ellos, recordar la muerte reflejada sobre ella, y
prepararnos para el Más Allá. El Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: «Visiten las tumbas, porque ellas
les recordarán el Más Allá». Narrado por Muslim, 976.
El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) solía visitar las tumbas, tal como lo hicieron sus compañeros,
que Dios esté complacido con ellos.
‘Aa’ishah (que Allah esté complacido con ella) dijo que
cuando llegaba su momento de pasar la noche con el Mensajero de Dios (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él), se salía afuera durante la
última parte de la noche a visitar el cementerio de al-Baqi’ en Medina, y
decía: «Que la paz esté con ustedes, moradores de las tumbas. Les has
llegado lo que se les había prometido, y si Dios quiere nos reuniremos con
ustedes pronto. Dios nuestro, perdona a la gente de Baqi’ al-Garqad».
Narrado por Muslim, 974.
2 – El segundo tipo de visita a las tumbas es una innovación
en la religión islámica, que es visitar las tumbas para invocar a sus
ocupantes, pedirles ayuda y ofrecer sacrificios, votos y promesas en honor a
ellos, lo cual es claramente una forma de adoración pagana e idólatra que el
Islam no ha enseñado jamás sino que ha venido a combatir y prohibir. Algunos
musulmanes ignorantes mezclan todas estas cosas sin distinguirlas,
ofreciendo súplicas por los muertos, realizando la oración allí y leyendo el
Sagrado Corán como si se tratara de una mezquita. Todas estas son prácticas
inventadas totalmente ajenas a la religión islámica, porque no están
prescritas en ninguna de sus fuentes textuales.
En segundo lugar, con respecto a realizar la oración en una
tumba:
Si se trata de realizar la oración funeraria, esto es algo
prescrito y permisible. Pero si de lo que se trata es de realizar oraciones
regulares voluntarias u obligatorias, esto está prohibido.
Con respecto a las evidencias que indican que es permisible
rezar la oración funeraria frente a una tumba, se ha reportado de Abu
Hurairah (que Dios esté complacido con él) que una mujer negra que solía
limpiar la mezquita, falleció. El Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) preguntó por ella y le respondieron:
«Falleció». Entonces dijo: «¿Por qué no me lo informaron? Muéstrenme su
tumba». Entonces pudo visitar su tumba, y allí rezó por ella». Narrado por
al-Bujari, 446; Muslim, 956.
La evidencia de que no es permisible ofrecer ninguna otra
oración excepto la oración funeraria sobre una tumba, es la siguiente:
a) ‘Aa’ishah (que Allah esté complacido con ella) dijo:
«Cuando la muerte se acercó al Mensajero de Dios (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él), comenzó a cubrir su rostro con su capa.
En una ocasión estaba angustiado, se descubrió el rostro y dijo: «Que Dios
maldiga a los cristianos y judíos que tomaron las tumbas de sus profetas
como lugares de culto». Y él nos estaba advirtiendo de no repetir lo que
ellos hicieron». Narrado por al-Bujari, 425; Muslim, 531.
b) Abu Marzad al-Ghanawi dijo: «El Mensajero de Dios (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «No se sienten sobre las
tumbas y no recen de frente a ellas». Narrado por al-Bujari, 972.
En tercer lugar, con respecto a estas reuniones que mencionas
y que se mantienen cada año, decimos que se involucran ciertos actos de
culto, si la gente concurre a ellas y creen o consideran que lo que allí
hacen los acercará a Dios; como también se involucra ciertos actos de
desobediencia hacia Dios y pecados, entonces no es permisible asistir ni
formar parte de ellas. Y aun si está libre de todas estas cosas, debemos
tener en cuenta que adoptar esta ocasión como una especie de festival
religioso es contrario a la ley islámica, razón por la cual tampoco deberías
asistir, porque se trataría de una innovación en la religión, e inventar
festividades religiosas y otros actos de culto está prohibido en el Islam.
La creencia de que el alma de los «santos» está presente en
esa reunión, es una creencia falsa e inventada, y existe el peligro de que
algún musulmán pueda llegar a creer en el futuro que tal creencia es parte
del Islam, que es lo que a lo largo de los siglos ha conducido a que muchos
musulmanes practiquen creencias y rituales que el Profeta Muhámmad (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) jamás enseñó.
En consecuencia, nosotros creemos que este tipo de eventos
deben ser denunciados, advirtiendo a los musulmanes contra ello. Y
ciertamente Dios es la guía hacia el camino recto.
Cuarto, con respecto a pedirle a una persona piadosa que haga
una súplica por ti, esto es permisible, tomando en cuenta que se le está
pidiendo una persona viva, y si piensas realmente que su súplica será
probablemente mejor respondida que la tuya a causa de su piedad y rectitud.
La evidencia para esto es la siguiente:
a) Se reportó de ‘Uzmán Ibn Hanif (que Dios esté complacido
con él) que un hombre ciego llegó a ver al Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) y le dijo: «Reza a Dios para que me
cure». Le respondió: «Si lo deseas rezaré por ti, y si lo deseas puedes
demorar la recompensa para la otra vida, y eso será mejor para ti» (De
acuerdo a otro reporte, le habría respondido: «… si eres paciente, eso
será mejor para ti»). Pero el ciego volvió a pedirle: «Por favor, reza por
mi». Entonces el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) le ordenó hacer la ablución menor correctamente y con cuidado,
y rezar una oración de dos módulos…». Narrado por Áhmad, 4/138;
At-Tirmidi, 5/569; Ibn Máyah, 1/441. Fue clasificado como auténtico.
b) Se reportó que Anas dijo: «Mientras el Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) estaba dando el sermón
del viernes, un hombre se puso de pie y le dijo: «Oh Mensajero de Dios, los
caballos han muerto y las ovejas también. Reza a Dios para que nos dé
lluvia». Entonces él levantó sus manos e hizo una súplica…». Narrado por
al-Bujari, 890; Muslim, 897.
Quinto, si un hombre piadoso o un profeta fallece, no es
correcto de acuerdo a la ley islámica pedirle que haga una súplica por
alguien, porque esa persona ha cortado sus lazos con este mundo. A Quien se
le debe pedir eso es a Dios el Todopoderoso, o de lo contrario es un acto de
paganismo y asociación a Dios que ningún ser humano piadoso y honrado de
esta comunidad ha cometido, entre ellos los compañeros del Profeta (que Dios
esté complacido con todos ellos).
Dios dijo (traducción del significado):
“¿Existe alguien más extraviado que aquellos que invocan
en lugar de Allah a quienes jamás les responderán sus súplicas [los ídolos],
pues no pueden oír sus invocaciones? 6. Cuando todos los hombres sean
congregados [el Día del Juicio, los ídolos] serán para ellos sus enemigos, y
se desentenderán de sus invocaciones” (Al-Ahqaf, 46:5-6).
El Shéij Ibn Taimíyah (que Dios esté complacido con él) dijo:
«Para explicarlo mejor, si lo que una persona quiere es algo que nadie puede
hacer excepto Dios, como curar una enfermedad de forma definitiva y sin
intervención humana, o cambiar el destino y hacer que una persona logre
pagar sus deudas, o asegurar que su familia esté sana y segura, o ser
protegido de una calamidad en este mundo o en el siguiente, o que se le
perdonan sus pecados, por ser admitido en el Paraíso y ser salvado del
Infierno, o que su alma sea purificada, todas estas cosas no pueden ser
cumplidas por un ángel, ni por un profeta ni por un shéij, sea vivo o
muerto, y por lo tanto no es permisible para el musulmán decirles «Perdona
mis pecados» ni nada parecido; sólo Dios puede cumplir todas las necesidades
de una criatura.
Quien le pida a cualquier criatura creada, no importa de cuál
se trate, por cualquiera de estas cosas, está cometiendo un acto de
idolatría y está asociando a otros con Dios. Está actuando como los paganos,
que adoran ángeles, profetas, estatuas, ídolos, y como las oraciones
blasfemas de los cristianos cuando les rezan al Mesías y a su madre.
Dios dijo (traducción del significado):
“Y cuando dijo Allah: ¡Oh, Jesús
hijo de María! ¿Eres tú quien ha dicho a los hombres: Tomadnos a mí y a mi
madre como divinidades en vez de Allah? Dijo: ¡Glorificado seas! No me
corresponde decir algo sobre lo que no tengo derecho. Si lo hubiera dicho Tú
lo sabrías. Tú conoces lo que encierra mi alma, mientras que yo ignoro lo
que encierra la Tuya.
Tú eres Quien conoce lo oculto”
(Al-Má’idah, 5: 116).
“Tomaron a sus rabinos y a sus monjes por legisladores en
lugar de Allah [y llegaron a idolatrarlos], y al Mesías hijo de María [los
cristianos le adoraron también]. Y sólo se les había ordenado [en la Torá y
el Evangelio] adorar a Allah, la única divinidad. No existe nada ni nadie
con derecho a ser adorado salvo Él. ¡Glorificado sea! ¡Cómo pueden
atribuirle copartícipes!” (At-Táwbah, 9:31)». Fin de la cita de Maymu’
al-Fatáwa, 27/67-68.
El Shéij Ibn Taimíyah también dijo: «Quien sigue a la tumba
del Profeta o de una persona piadosa, sea que esté en lo cierto acerca de
esa tumba como no, y le pide algo o busca su ayuda, se aplica uno de los
tres siguientes casos:
a) Le está pidiendo lo que necesita, como que cure su
enfermedad o la de sus animales, o que le ayude a pagar sus deudas, o que lo
proteja y tome represalias contra sus enemigos, o proteger a su familia o
ganado, y otras cosas que nadie excepto Dios puede conceder. Esta es una
actitud pagana obviamente, y quien la comete debe arrepentirse. Si se
arrepiente, alabado sea Dios, o de lo contrario se le debe reprender e
impedir que continúe.
Si responde que está haciendo eso para acercarse a Dios, para
que el fallecido interceda por él con respecto a estos asuntos, porque está
buscando la ayuda de Dios a través de la virtud del fallecido tal como la
gente busca la ayuda del gobernante a través del funcionario, todo esto no
será más que una corroboración de que estamos ante un acto de paganismo y de
idolatría. Éstas son precisamente las cosas que dicen los paganos como los
cristianos, que reclaman que sus sacerdotes son intercesores entre Dios y
los hombres. Dios nos informó que los paganos dirían (traducción del
significado):
“Aquellos que toman a otros como protectores [y objeto de
adoración] fuera de Él dicen: Sólo les adoramos para que nos acerquen a
Allah [e intercedan por nosotros]. Allah juzgará entre ellos acerca de lo
que discrepan. En verdad, Allah no guía a quien es mentiroso e incrédulo”
(Az-Zúmar, 39:3).
Y Dios también dijo (traducción del significado):
“Diles [¡Oh, Muhammad!]: ¿Cómo es que tomáis [ídolos como]
intercesores ante Allah, cuando ellos no pueden interceder por vosotros, ni
tampoco razonan? 44. Diles: Allah es Quien autoriza toda intercesión. A Él
pertenece el reino de los cielos y la Tierra; y por cierto que ante Él
compareceréis” (Az-Zúmar, 39:43-44).
“No tenéis fuera de Él protector alguno, y nadie podrá
interceder por vosotros [el Día del juicio]. ¿Es que no recapacitáis?»
(al-Sáydah 32:4).
“¿Quién acaso puede interceder sin Su permiso?”
(Al-Báqarah, 2:225).
La diferencia entre Dios y Su creación es clara: la gente
usualmente pide algo a las personas influyentes para que intercedan ante sus
líderes, de tal manera que el intercesor le pide al líder que intervenga
para favorecer a determinadas personas. Quien hace esto espera ganar algo, o
le teme al líder y espera librarse de algún castigo o represalia, o quiere
ganarse su simpatía. Pero nadie intercede ante Dios a menos que Dios le dé
permiso al intercesor. Dios sólo hace lo que Él quiere. El destino de todos
los asuntos está en Sus manos.
La idea de mucha gente ignorante es que Dios es algún tipo de
autoridad tiránica y despiadada que sólo escucha a unos pocos privilegiados
que tiene alrededor suyo, tal como se comportan la inmensa mayoría de los
gobernantes de este mundo. Y que en consecuencia, las personas que se
hicieron famosas por su piedad y virtud están al lado de Él luego de haber
fallecido, y por lo tanto consideran que la forma más rápida de lograr algo
de Dios es pedirle a un fallecido que interceda ante Él. Estas ideas revelan
una concepción de Dios vulgar y ofensiva que en la práctica desconocen
completamente que Dios es Misericordioso, Omnisapiente y Todopoderoso ante
todas las cosas, que no necesita nada y no comparte Su divinidad con nadie.
Todas esas ideas y nociones que comparan a Dios con cualquiera de los
gobernantes egoístas e insensibles de este mundo no son más que nociones
paganas idólatras, y por eso Dios dijo (traducción del significado):
“Y si Mis siervos te preguntan por Mí [¡Oh, Muhámmad!,
diles] ciertamente estoy cerca de ellos. Respondo la súplica de quien Me
invoca. Que me obedezcan pues, y crean en Mí que así se encaminarán”
(Al-Báqarah, 2:186).
En las colecciones de reportes auténticos se ha transmitido
que cuando el Profeta y sus compañeros estaban de viaje, estaban diciendo
«Dios es el Más Grande» (Alláhu Ákbar), y el Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: «¡Oh, pueblo! Ustedes no están
invocando a Quien está sordo o ausente, ustedes están invocando al
Omnisciente, al Íntimo. A Quien están invocando en realidad está más cerca
de cualquiera de ustedes que su propia yugular».
Dios ha ordenado a todos los presentes que Le invoquen y Le
recen, diciendo (traducción del significado):
“Sólo a Ti adoramos y sólo de Ti imploramos ayuda”
(Al-Fátihah, 1:5).
Y él nos ha advertido que los paganos dirían (traducción del
significado):
“Aquellos que toman a otros como protectores [y objeto de
adoración] fuera de Él dicen: Sólo les adoramos para que nos acerquen a
Allah [e intercedan por nosotros]. Allah juzgará entre ellos [y los
creyentes] acerca de lo que discrepan [la unicidad divina y la idolatría].
En verdad, Allah no guía a quien es mentiroso e incrédulo” (Az-Zúmar,
39:3).
Más aún, si los paganos invocan a un fallecido o a un ángel
en lugar de Dios, eso significa que piensan que aquel a quien invocan
conocer mejor su situación y es más capaz de concederle lo que necesita que
Dios mismo. Es aquí donde radica la idiotez del pagano y su rechazo a la
verdadera fe. Cualquier persona que tiene una idea básica acerca del ser
superior entiende que nadie conoce ni puede más que Él, por algo es
superior. Si nadie tiene más conocimiento, poder y misericordia que Dios,
¿por qué alguien fracasaría en pedirle a Él, y les pediría a otros cosas que
sólo Él puede cumplir?
Al-Bujari y otros narraron que Yábir (que Dios esté
complacido con él) dijo: «El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) solía enseñarnos a rezar la oración para tomar una
decisión y pedir la buena guía a Dios en todos nuestros asuntos, tal como
nos enseñaba los capítulos del Sagrado Corán».
Aun si uno sabe que una persona fallecida es más cercana a
Dios de lo que uno lo es, y esto ciertamente puede ser así, lo que uno está
implicando al rezarle o pedirle algo en lugar de a Dios es injusto e ingrato
para con El Creador. En tal caso, que alguien sea más cercano a Dios de lo
que uno es sólo significa que esa persona será más recompensada por sus
obras de lo que uno lo es por las propias, y en todo caso uno debería
aprender de su ejemplo, no tomarlo por alguna clase de divinidad. Nada de
todo eso significa que si uno le reza a esa persona, Dios responderá antes o
mejor nuestras súplicas de lo que lo hará si le pedimos directamente a Él.
Si uno fuera a merecer el castigo de Dios o el rechazo de su súplica por
haberla hecho con malas maneras o de una forma injusta y grosera, nadie en
todo el universo podría salvaguardarnos si merecemos castigo, ni siquiera el
más honrado de los profetas. En cualquier caso, no hay absolutamente ninguna
razón válida o aceptable para rezarle a otro que a Dios por todo lo que uno
necesita, porque ciertamente Dios es el Más Misericordioso». Fin de la cita
de Maymu’ al-Fatáwa, 27/72-75.
Te aconsejamos aprender más acerca de este asunto
remitiéndote a los libros que hemos citado arriba.
Y Allah sabe más.
