Yo quisiera saber sobre el velo correcto para la mujer musulmana, ¿cómo debe ser? Quiero decir, hay tantos estilos diferentes para elegir, y tengo una amiga de Dinamarca que se convirtió al Islam desde hace un tiempo, y ella está complacida con el Islam gracias a Dios, y quiere saber cómo debe vestir el velo. ¿Podría usted decirnos cómo debe ser? Ella realmente necesita saber esto, ¡gracias!
Alabado sea Dios
El shéij Al-Albani (que Allah tenga misericordia de él)
dijo:
“Las condiciones del velo son:
En primer lugar, debe cubrir todo el cuerpo menos lo que fue
exceptuado.
Dios dijo (traducción del significado):
“¡Oh,
Profeta! Dile a tus mujeres, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes
que se cubran [todo el cuerpo] con sus mantos; es mejor para que se las
reconozca y no sean molestadas. Allah es Absolvedor, Misericordioso”
(Al-Ahzáb, 33:59)
Este verso claramente afirma que es obligatorio cubrir todo
de la belleza de una mujer y de sus adornos, y no mostrarlo ante los hombres
ajenos a su familia, excepto de lo que aparezca inintencionadamente, en cuyo
caso no hay pecado sobre ellas si se apresuran a cubrirlo.
Al-Háfiz ibn Kázir dijo en su Tafsir:
“Esto significa que no deben exhibir ninguno de sus adornos a
los hombres ajenos a su familia, excepto lo que es imposible ocultar. Ibn
Mas’ud dijo: “Como las capas y túnicas”, es decir, lo que las mujeres árabes
solían usar, la vestimenta exterior que cubre lo que la mujer lleva debajo,
excepto lo que sobresale de la vestimenta externa. No hay pecado en la mujer
por aquello que es imposible ocultar”.
En segundo lugar, el velo no debe ser un adorno en sí mismo.
Dios dijo (traducción del significado):
“…no
muestren de sus arreglos y adornos…”
(An-Nur 24:31).
El significado general de esta frase incluye la vestimenta
externa, porque si está decorada atraerá la mirada de los hombres. Esto está
apoyado por el verso del capítulo Al-Ahzáb que dice (traducción del
significado):
“Y
mejor permaneced en vuestras casas, [pero si salís] no os engalanéis como lo
hacían [inadecuadamente] las mujeres de la época pre-islámica…”
(Al-Ahzáb 33:33).
También está apoyado por el reporte en el cual el Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Hay tres
sobre los cuales no respondo: un hombre que abandona la comunidad,
desobedece a su líder y muere en la desobediencia; y una mujer cuyo marido
le deja todo lo que ella necesita y se ausenta, y cuando él se ha ido se
exhibe presuntuosamente. No me pregunten por ellos”. Narrado por Al-Hákim,
1/119; Áhmad, 6/19; del reporte de Faddálah bint ‘Ubaid. Su cadena de
transmisión es auténtica, y está en Al-Adab al-Mufrad.
En tercer lugar, debe ser opaco, y no translúcido.
La razón es que de otra forma no puede cubrir el cuerpo
apropiadamente. La ropa translúcida convierte a la mujer en una fuente de
tentación aún más fuerte. Acerca de esto, el Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Durante los últimos días de mi
comunidad habrá mujeres que estarán vestidas y sin embargo desnudas, con
algo en sus cabezas como las jorobas de los camellos. Malditas, porque ellas
son malditas”. Otra versión del reporte agrega: “Ellas no ingresarán al
Paraíso y no sentirán aún siquiera su perfume, aún cuando su perfume pueda
ser detectado desde tal y tal distancia”. Narrado por Muslim, del reporte de
Abu Hurairah.
Ibn ‘Abd el-Bárr dijo: “Lo que el Profeta Muhámmad (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) quiso decir es que serán mujeres
que usan ropas de fabricación muy ligera, que no cubren verdaderamente el
cuerpo. Estarán vestidas nominalmente, pero en realidad estarán desnudas”.
Transmitido por As-Suiuti en Tanwir al-Hawálik, 3/103.
Cuarto, deben ser ropas sueltas, no apretadas, de tal forma
que no describan la figura corporal.
El propósito de la vestimenta es evitar la tentación y la
discordia, y esto sólo puede lograrse si las ropas son anchas y sueltas. Las
ropas apretadas, aún si ocultan el color de la piel, permiten ver las formas
y tamaños de las distintas partes del cuerpo, y crean una vívida imagen de
la desnudez en la mente de los hombres. La corrupción o invitación a la
corrupción inherente a esta conducta es obvia y evidente. Por lo tanto las
ropas deben ocultar el cuerpo. Usamah ibn Zaid dijo: “El Mensajero de Dios
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) me dio una gruesa
vestimenta egipcia que fue uno de los regalos que le dio Duhiat al-Kalbi, y
yo se lo di a mi esposa para que lo vistiera. Él dijo: “¿Por qué no te veo
usando la vestimenta egipcia?”. Le dije: “Se lo di a mi esposa para que la
usara”. Él respondió: “Dile que use un vestido debajo, porque temo que pueda
describir el tamaño de sus huesos”. Narrado por Ad-Diyá’ al-Maqdisí en
Al-Ahadíz al-Mujtárah, 1/442, y por Áhmad al-Baihaqi, con una cadena
auténtica de transmisión.
Quinto, no debe estar perfumada ni llevar fragancias.
Hay muchos reportes que prohíben a las mujeres musulmanas
usar perfume cuando salen de sus casas. Citaremos algunos de los que tienen
una cadena de transmisión autenticada:
Abu Musa al-Ash’ari dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cualquier mujer que se ponga
perfume y luego pase entre la gente para que huelan su fragancia, es una
adúltera”.
Záinab az-Zaqafíyah reportó que el Profeta Muhámmad (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Si alguna de ustedes sale
hacia la mezquita, que no toque ningún perfume”.
Abu Hurairah dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cualquier mujer que se haya
perfumado con incienso, que no asista a la oración de la noche con
nosotros”.
Musa ibn Yassar dijo que una mujer pasó por donde estaba Abu
Hurairah y su perfume lo sobrecogió. Le dijo: “Oh, servidora de Dios, ¿estás
yendo a la mezquita?”. Ella dijo: “Sí”, y él respondió: “¿Te has puesto
perfume para eso?”. Ella respondió: “Sí”. Entonces él le dijo: “Vuelve y
lávate, porque he oído al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) decir: “Si una mujer sale hacia la mezquita y su
fragancia sobrecoge a la gente, Dios no aceptará ninguna de sus oraciones
hasta que vuelva a su casa y se lave”.
Estos reportes son de significado general. Así como la
prohibición se aplica al perfume en el cuerpo, también se aplica a perfumar
la ropa, especialmente en el tercer reporte donde se menciona el incienso,
porque el incienso es usado específicamente para perfumar las ropas.
La razón de esta prohibición es clara, y es que la fragancia
de la mujer puede causar una fuerte provocación de deseo. Los eruditos
también incluyeron otras cosas bajo esta categoría, que deben ser evitadas
por las mujeres cuando van a las mezquitas, tales como los colores
llamativos, las joyas visibles, los adornos excesivos y mezclarse con los
hombres. Ver: Fáth al-Bari, 2/279.
Ibn Daqiq al-‘Id dijo:
“Esto indica que está prohibido para una mujer que quiere ir
a la mezquita usar perfume, porque esto provoca el deseo de los hombres.
Esto fue reportado por Al-Manawi en Fáid al-Qadír, en el comentario sobre el
primer reporte de Abu Hurairah arriba citado.
En sexto lugar, la ropa no debe asemejarse a la de los
hombres.
Se reportó en reportes autenticados que una mujer que imita a
los hombres en su vestimenta o en sus maneras será maldecida. Aquí siguen
algunos de los reportes que conocemos:
“Abu Hurairah dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) maldijo al hombre que usa ropas de mujer,
y a la mujer que usa ropas de hombre”.
‘Abd Allah ibn ‘Amr dijo: “He oído al Mensajero de Dios (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) decir: “No son parte de
nosotros las mujeres que imitan a los hombres ni los hombres que imitan a
las mujeres”.
Ibn ‘Abbás dijo: “El Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) maldijo al hombre afeminado y a la mujer
masculina. Y dijo: “No los dejen ingresar a sus casas”. Él también dijo: “El
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) expulsó
a fulano de tal, y ‘Umar ibn al-Jattáb expulsó a Mengano”. De acuerdo a otra
versión: “El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) maldijo al hombre que imita a las mujeres y la mujer que imita a los
hombres”.
‘Abd Allah ibn ‘Amr dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Hay tres que no ingresarán al
Paraíso, y Dios no los mirará siquiera en el Día de la Resurrección: el que
desobedece a sus padres, una mujer que imita a los hombres, y el cornudo que
no protege ni cuida a sus mujeres”.
Ibn Abi Málica (cuyo nombre era ‘Abd Allah ibn ‘Ubaid Allah)
dijo: “Le dijeron a ‘Aa’ishah (que Allah esté complacido con ella): “¿Qué si
una mujer usa sandalias de hombre?”. Ella respondió: “El Mensajero de Dios
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) maldijo a las mujeres
que actúan como los hombres”.
Estos reportes indican claramente que está prohibido para las
mujeres imitar a los hombres y viceversa, y esto incluye las ropas y otros
aspectos, aún cuando el primer reporte arriba citado se refiere solamente a
la ropa.
Abu Dawud dijo en Masá’il al-Imam Áhmad (p. 261): “Oí que le
preguntaron a Áhmad sobre un hombre que vistió a su criada con su túnica. Él
respondió: “No vistan a las mujeres con ropas de hombre, no hagan que se
parezcan a los hombres”. Le dije a Áhmad: “¿Puede él darle sus sandalias
para vestir?”. Él dijo: “No, a menos que ella las use solamente para
realizar la ablución menor”. Yo le dije: “¿Qué acerca de la belleza?”. Él
respondió: “No”. Le pregunté: “¿Puede ella cortarse el cabello corto?”, y él
respondió: “No”.
En séptimo lugar, la ropa de la mujer musulmana no debe
asemejarse a la de las no musulmanas.
Se ha afirmado a menudo en la ley islámica que los
musulmanes, tanto hombres como mujeres, no deben asemejarse ni imitar a los
no musulmanes con respecto a los actos de culto, festivales ni ropas que son
específicas de ellos. Este es un importante principio islámico que hoy en
día, desafortunadamente, es descuidado por muchos musulmanes, aún aquellos
que se preocupan por su religión e invitan a otros al Islam. Esto es o por
la ignorancia de su religión, o porque están siguiendo sus deseos y sus
caprichos, o a causa de su desviación, combinadas con las costumbres
modernas y la imitación del modelo europeo. Esta fue una de las causas
principales de la decadencia de las naciones musulmanas y su debilidad, que
permitió a los extranjeros imponer sus usos y colonizarnos.
Si
sólo supieran.
“Sabed
que Allah no cambia las gracias que concedió a un pueblo, mientras ellos no
cambien lo que hay en sí mismos…”
(Ar-Rá’d, 13:11).
Hay que saber que existe muchísima evidencia autenticada de
estas importantes normas del Corán y la Tradición Profética, y que la
evidencia en el Corán está explicada en la Tradición Profética, como siempre
es el caso.
En octavo lugar, la vestimenta de la mujer musulmana no debe
ser causa de fama ni vanidad.
Ibn ‘Umar (que Dios esté complacido con él) dijo: “El
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Quien use vestimentas de fama y vanidad en este mundo, Dios lo vestirá con
las vestimentas de la humillación en el Día de la Resurrección, y las llamas
del Infierno lo rodearán”.
Fin de la cita de Hiyab al-Mar’ah al-Muslimah, p. 54-67.
Y Allah sabe más.
