Yo tuve un sueño húmedo antes de que el mes de Ramadán comenzara, pero no pude hacer la ablución mayor porque había sido sometido a una cirugía. Por lo tanto, me lavé el área en cuestión y luego ayuné durante Ramadán. ¿Debo repetirlo?
Alabado
sea Dios
En primer lugar, si eras
incapaz de hacer la ablución mayor, lo que deberías haber hecho es el
‘taiamum’ o ablución seca, porque es lo que está prescripto para aquellos
casos en los cuales no se puede usar agua por alguna razón. La ablución seca
de acuerdo al consenso unánime de los eruditos sirve para adquirir la pureza
ritual menor, y de acuerdo a la mayoría de los eruditos y la opinión más
correcta, sirve para adquirir la pureza ritual mayor.
Ver: al-Maymu’ Sharh
al-Muhaddab, por An-Nawawi, 2/207.
La evidencia para esto
es el reporte sobre el musulmán que no asistió a la oración con el Profeta
Muhámmad. Cuando el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) lo vio le dijo: “Oh, ¿Qué te impidió rezar con nosotros?”. Él
respondió: “Estaba en impureza ritual mayor y no tenía agua”. El Profeta
Muhámmad le respondió: “Debes usar tierra limpia, pues sirve para
purificarte”. Narrado por al-Bujari, 344; y Muslim, 682.
Consulta también las
respuestas a las preguntas No. 40204 y
87711
En segundo lugar, la
ablución no es una condición para que el ayuno sea válido. ‘Aa’ishah y Umm
Salamah (que Allah esté complacido con ellas) narraron que llegaba la aurora
y el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
estaba en estado de impureza ritual mayor, pues había mantenido relaciones
maritales, entonces luego hacía la ablución mayor y continuaba su ayuno.
Narrado por al-Bujari, 1926; y Muslim, 1109. De acuerdo al reporte de
Muslim, decía las palabras: “… no como resultado de un sueño erótico”.
Si este es el caso con
las relaciones maritales, entonces con mucha más razón se aplica a un sueño
húmedo, porque las relaciones maritales tienen lugar con el consentimiento y
deseo del individuo, mientras que los sueños húmedos son algo involuntario.
Los eruditos musulmanes
están unánimemente de acuerdo en que el ayuno de la persona que está en un
estado de impureza ritual mayor es válido. Al-Mawardi dijo: “La comunidad
está unánimemente de acuerdo en que si un musulmán pierde la ablución mayor
por la noche y es capaz de recuperarla antes de que llegue la aurora, pero
no lo hace, y comienza el día en un estado de impureza ritual mayor, o queda
en estado de impureza ritual mayor durante el día como resultado de un sueño
erótico, nada de esto invalida su ayuno”. Fin de la cita de Al-Maymu’,
6/308.
En tercer lugar, si
rezaste sin tener la pureza ritual, cometiste un error. La purificación
ritual es una de las condiciones para que la oración sea válida de acuerdo
al consenso de los eruditos, como se narró de Ibn al-Mundir en Al-Iyma’ (1),
y de An-Nawawi en Sharh Muslim (3/102).
Lo que debiste haber
hecho era preguntar a los musulmanes de conocimiento para conocer estas
normas básicas apropiadamente. Los medios para realizar estas consultas se
han hecho cada vez más fáciles hoy en día, gracias a Dios, y encontrar
información sobre las normas islámicas es también hoy en día bastante fácil.
Si has sido negligente en no averiguar lo suficiente al respecto de las
normas de tu religión, debes arrepentirte ante Dios y pedirle Su perdón por
ello. Si no fue negligencia de tu parte, entonces Dios te excusará por ello,
a causa de Su gracia y misericordia.
Pero hay una diferencia
de opinión entre los eruditos acerca de si debes reponer las oraciones que
hayas realizado sin tener la ablución mayor o no. El punto de vista correcto
es que este es uno de esos casos en los que la persona puede ser excusada en
base a su ignorancia, porque estabas confundido acerca de las normas
relativas a la ablución mayor, y no sabías que la ablución seca es una
alternativa válida en el caso de impureza ritual mayor.
Este fue el punto de
vista favorecido por el shéij Ibn Taimíyah, quien dijo en Maymu’ al-Fatáwa,
23/37:
“Con respecto a quien no
sabía que algo era obligatorio (está hablando en relación a la oración),
entonces tan pronto como él lo descubra debe ofrecer la oración de la forma
correcta, pero no debe repetir sus oraciones previas. Se ha demostrado en
las dos obras de reportes más auténticos que el Profeta Muhámmad (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) le dijo a un beduino que no había
hecho la oración correctamente: “Vuelve y reza, porque no lo has hecho”. El
beduino respondió: “Por Aquel que te envió con la verdad, yo no puedo
hacerlo mejor que esto. Enséñame cómo debería ser mi oración”. Entonces el
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le
enseñó y le dijo que repitiera la oración que había hecho, pero no le dijo
que repitiera también las oraciones que había ofrecido incorrectamente en el
pasado, aun cuando el hombre le había reconocido que lo había hecho según lo
mejor que podía hacerla.
De forma similar, él
tampoco les dijo a ‘Umar y a ‘Ammár que repitieran su oración, cuando ‘Umar
estuvo en estado de impureza ritual y no rezó, y cuando ‘Ammár se revolcó
por el polvo como lo hacían los animales. Y él tampoco le dijo a Abu Darr
que hiciera las oraciones que había perdido cuando estaba en un estado de
impureza ritual. Tampoco le dijo a la mujer que estaba sufriendo un sangrado
vaginal irregular que repusiera las oraciones que no había realizado antes,
aun cuando ella dijo: “Yo sangré mucho, y eso hizo que no rezara ni
ayunara”. Él tampoco les dijo a aquellos que comieron durante Ramadán hasta
que distinguieran visualmente un hilo blanco de un hilo negro que repitieran
su ayuno. Cuando la oración fue encomendada por primera vez, tenía dos
módulos, pero luego para el tiempo en que Zaid emigró, la oración para los
residentes fue hecha de cuatro módulos. Pero todavía en La Meca, en Abisinia
y en el desierto había muchos musulmanes que no se enteraron de eso hasta
que había pasado cierto tiempo, y continuaron rezando oraciones de sólo dos
módulos, pero el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) no les exigió que repitieran las oraciones que habían ofrecido
antes.
De la misma forma, él no
les dijo a aquellos que habían estado rezando hacia Jerusalén, que
repitieran las oraciones que habían ofrecido antes de que supieran que esa
dirección había sido abrogada y que debían dirigir ahora sus plegarias hacia
La Sagrada Casa, en La Meca.
También varios de los
compañeros del Profeta Muhámmad solían no hacer la ablución mayor después de
mantener contacto íntimo con sus esposas si no había habido eyaculación,
porque ellos pensaban que “El agua (el baño) es para el agua (la emisión de
semen)”, hasta que se demostró que esa norma había sido abrogada. Algunos de
ellos no lo supieron hasta después de un tiempo, y continuaron rezando sin
la ablución ritual mayor que es requerida de acuerdo a las normas del Islam,
porque no sabían que era obligatorio”. Fin de la cita.
El Shéij Muhámmed ibn
al-‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) fue consultado acerca de un
hombre que hizo la ablución menor y rezó la oración del alba cuando estaba
en un estado de impureza ritual mayor, porque tenía miedo de perderse la
oración en congregación. Él respondió:
“El punto de vista
correcto es que si hizo esto por ignorancia entonces puede ser excusado,
porque el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) excusó a quien no había rezado apropiadamente y no le instruyó a que
repusiera las oraciones que había hecho en el pasado, sino que se limitó a
enseñarle la forma correcta de rezar. Y también excusó a la mujer que estaba
sufriendo un sangrado vaginal irregular y que no había rezado ni ayunado a
causa de eso, y también excusó a ‘Ammar Ibn Iásir cuando se revolcó en el
polvo pensando que esta era la forma correcta de hacer la ablución seca. Y
hay muchos reportes similares”.
Fin de la cita de Liqá’
al-Bab al-Maftú, 54.
Ver también la respuesta
a las preguntas No. 21806, 45648
y 150069
Y Allah sabe más.
