Gracias a Dios, yo comprendo lo que significan estos cuatro criterios cuando se los aplica a la interpretación de los nombres y atributos de Dios: ‘tahrif’, que significa distorsionar el significado original; ‘ta’til’, que significa negar su significado más evidente; ‘tawqif’, que significa abstenerse de discutir los detalles desconocidos de su significado; y ‘tamzil’, que es atribuirles las limitaciones de las cosas creadas. Pero hay algunos eruditos que hablan de un quinto criterio, que se llama ‘tafwid’, y que es argumentar que “Sólo Dios conoce su significado”. Este criterio no lo entiendo mucho, ¿podría usted explicarme mejor lo que significa, por favor?
Alabado sea Dios
En primer lugar, el ‘tafwid’ con respecto a la interpretación
de los nombres y atributos de Dios, glorificado y exaltado sea, tiene dos
aplicaciones:
1 – Una aplicación correcta, que es afirmar lo que la
redacción muestra y señala, y luego dejar el cómo sucedió y el conocimiento
de sus detalles, al conocimiento de Dios. De esta forma, afirmamos los
sublimes nombres y atributos de Dios, los reconocemos y creemos en su
significado, pero nos abstenemos de especular cómo son exactamente. Por
ejemplo, creemos que Dios, glorificado y exaltado sea, ascendió al trono en
un sentido real, porque Dios así lo reveló en Su Libro, y esto sucedió en
una forma acorde a Su majestad y Su naturaleza, que no tiene ninguna de las
limitaciones de los seres humanos ni de los seres creados. Pero el cómo
sucedió esto exactamente y los detalles de Su naturaleza trascendente, es
desconocido para nosotros. Por eso decimos que eso queda en el conocimiento
de Dios, como el Imam Málik y otros afirmaron acerca del verso sobre Su
ascenso al trono: “Que ascendió es conocido, pero el cómo, sólo Él lo sabe”.
Consulta Maymu’ al-Fatáwa, por el shéij Ibn Taimíyah, 3/25.
Este es el punto de vista de los musulmanes de la Comunidad y
la Tradición Profética: afirman los atributos de Dios, glorificado y
exaltado sea, sin discutir los detalles que no se han revelado. Dios dijo
(traducción del significado):
“No hay nada ni nadie semejante a Dios, Él es Omnioyente,
Omnisciente” (Ash-Shurah, 42:11).
Ibn ‘Abd el-Bárr (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Los musulmanes de la Comunidad y la Tradición Profética
están unánimemente de acuerdo en afirmar los atributos que Dios mencionó en
el Sagrado Corán y que están mencionados en los reportes más auténticos de
la Tradición Profética, e interpretarlos según el lenguaje y contexto en que
fueron revelados, no como algo meramente metafórico. Pero no discuten los
detalles y pormenores no revelados”. Fin de la cita de Al-‘Uluw li al-‘Alíy
al-Ghaffár, p. 250.
2 – En segundo lugar, la otra aplicación que puede hacerse
del término ‘tafwid’ con respecto a los nombres y atributos, es una
aplicación incorrecta, que es afirmar la redacción a ciegas, sin intentar
interpretar o comprender el significado. Entonces alguien según este
criterio puede afirmar las palabras “El Clemente que se ha establecido
sobre el Trono” (Ta Ha, 20:5), y luego decir: “No sabemos lo que
significa, sólo Dios lo sabe”.
El shéij Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él)
dijo:
“Con respecto al ‘tafwid’, debemos recordar que Dios,
glorificado y exaltado sea, nos ha ordenado meditar y reflexionar en los
significados del Sagrado Corán, para comprenderlos. Por lo tanto, ¿cómo
alguien podría esperar que leamos un verso y luego sigamos de largo, sin
tratar de comprender qué quiso transmitirnos Dios con él?
Más aún, el texto del Corán tiene el objetivo de guiarnos, de
explicarnos y sacarnos de la oscuridad a la luz.
De hecho, lo que esta gente dice acerca de Aquél Quien nos
dirige estas palabras, cuando afirma que Él no esclareció la verdad y no nos
la explicó, y sin embargo nos ordenó creer en ellas; y que lo que Él nos
dice y nos ordenó seguir y a lo que se refiere no explica la verdad ni la
descubre, y que el significado evidente de estos versos puede conducir a la
incredulidad o la falsedad; y que Él quiere que comprendamos de estos textos
o concluir de ellos para los cuales no hay evidencia que lo apoye; todo esto
suma a algo que es conocido desde las enseñanzas básicas del Islam que Dios
y Su Mensajero están por encima de tales cosas, y que este ‘tawfid’ es una
clase de punto de vista de los distorsionadores y los herejes… Así queda
claro que el punto de vista de aquellos que promocionan este ‘tawfid’ y
dicen que son seguidores de la Tradición Profética y de las primeras
generaciones de esta comunidad, es en realidad uno de los puntos de vista de
la innovación y la herejía”. Fin de la cita de Dar’ at-Ta’árud, 1/115.
El shéij Sálih al-Fawzán dijo:
“El punto de vista
de las primeras generaciones no era el ‘tafwid’, más bien su
punto de vista era creer en lo que fue revelado y afirmar el significado
evidente señalado en los textos, según su lenguaje y contexto. Al mismo
tiempo, ellos no ponían estos atributos divinos a la altura de las cosas
creadas, porque Dios dijo (traducción del significado):
“No hay nada ni nadie semejante a Allah, y Él es
Omnioyente, Omnisciente” (Ash-Shurah, 42:11).
Al-Muntaqa min Fatáwa al-Fawzán, 25/1.
El shéij Ibn Yibrín (que Allah tenga misericordia de él)
dijo:
“El punto de vista correcto es abstenerse de explicar los
textos en formas extrañas o extravagantes, ajenas al significado evidente.
Limitarse a afirmar los divinos atributos de Dios tal como fueron
mencionados en estos textos, y abstenerse de polemizar sobre los detalles
que no fueron revelados, dejándole el conocimiento de eso a Dios, y
recordando que no deben ser entendidos como lo mismo que las cosas creadas,
sino en una forma que se ajusta a la divinidad de Dios y Sus atributos. Por
lo tanto no debemos reducir los hechos de Dios al nivel de Su creación, ni
entender algo ajeno a lo que se nos intentó transmitir con ellos”. Fin de la
cita.
Fatáwa Ash-Sháij Ibn Yibrín, 64/41.
El shéij ‘Abd er-Razzáq ‘Afifi dijo:
“El punto de vista de nuestros rectos predecesores es que el
‘tafwid’ se aplica sólo a la naturaleza y detalles de los atributos divinos,
no a su significado evidente”. Fin de la cita de Fatáwa Ash-Shéij ‘Abd
er-Razzáq ‘Afifi, p. 104.
El Shéij ‘Abd el-‘Azíz ibn Baaz dijo:
“Áhmad dijo acerca de quien promociona el ‘tafwid’: “Son los
peores entre los yahamis. El ‘tafwid’ significa decir “Sólo Dios sabe lo que
significa” ante la afirmación de cualquier texto sin reflexionar en su
significado. Esto no es aceptable, porque los eruditos conocen su
significado evidente. Málik (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Que
Dios ascendió al trono es sabido, lo que no es sabido es el cómo”. Esto se
narró del Imam Rabi’ah Ibn Abi ‘Abd er-Rahmán y de otros eruditos. El
significado de las palabras que describen los divinos atributos es conocido
y comprendido por los musulmanes de la Comunidad y la Tradición Profética,
como muchos otros significados de la lengua árabe y existentes también en
otros idiomas. Pero aun cuando comprendemos lo que significan los atributos
de Dios, no es aceptable pensar por ello que son iguales a los atributos
humanos que tienen el mismo nombre o similar, sino que deben ser
interpretados acorde a la singularidad absoluta de Dios”. Fin de la cita de
Fatáwa An-Nur ‘ala ad-Dárb, por Ibn Baaz, pág. 65.
Él también dijo:
“El imam Áhmad y otros prominentes eruditos de las primeras
generaciones denunciaron a quienes aplicaron el ‘tafwid’ de esta forma y los
denunciaron como innovadores, porque lo que afirmaron implica creer que Dios
es injusto y nos dirigió un discurso que somos incapaces de comprender; más
aún, que nos ordenó reflexionar en él y sacar conclusiones, aun cuando sabía
que no seríamos capaces de comprenderlo. Y no hay mayor injusticia que creer
que Dios puede ser injusto. Dios, glorificado y exaltado sea, está muy por
encima de tales imperfecciones, y los musulmanes de la Comunidad y la
Tradición Profética comprenden el significado evidente de Sus palabras, lo
aceptan y Le atribuyen a Dios lo que Él mismo se ha atribuido. Ellos saben
por Sus palabras y por las palabras de Su Mensajero (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) que los atributos de Dios son de absoluta
perfección”. Fin de la cita de Maymu’ al-Fatáwa Shéij ‘Abd el-‘Azíz ibn
Baaz, 3/55.
El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín (que Allah tenga
misericordia de él) dijo:
“El criterio conocido como ‘tafwid” puede aplicarse de dos
formas: al significado evidente, y al modo y otros detalles ocultos.
Los musulmanes ortodoxos que siguen la Tradición Profética
históricamente se han abstenido de discutir el modo, la naturaleza
intrínseca y otros detalles de los significados que Dios se atribuye a Sí
mismo en el Sagrado Corán; los afirman y creen en ellos tal como Dios los
describió, pero se abstienen de discutirlos o tratar de explicarlos. Por lo
tanto, cualquiera que proponga aplicar el ‘tafwid’ al significado evidente
de los textos, se ha salido del camino que han seguido históricamente los
musulmanes de la Comunidad y la Tradición Profética”. Fin de la cita de
Liqa’ al-Báb al-Maftuh, 67/24.
En segundo lugar, hay que reconocer que algunos musulmanes
piensan que el punto de vista de nuestros rectos predecesores era el
‘tafwid’. Esto es un error de interpretación de los reportes en los cuales
ellos afirmaron que los atributos y nombres divinos “deben ser tomados tal
como fueron revelados y sin discutirlos”. Por lo tanto, esa opinión no es
correcta. El punto de vista de nuestros rectos predecesores indica que los
musulmanes debemos afirmar y creer en los nombres y atributos divinos según
el lenguaje y las palabras con que fueron revelados, pero abstenerse de
discutir detalles que no fueron revelados en los textos sagrados, porque
pertenecen al ámbito de lo oculto.
El shéij Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él)
dijo:
“Las palabras de los imames Rabí’ah y Málik: “El ascenso al
trono es conocido (porque fue revelado), pero cómo sucedió esto es
desconocido”, están en consonancia con las palabras de otros eruditos
ortodoxos que básicamente han sostenido que los musulmanes debemos aceptar y
creer en lo que Dios reveló al respecto según su significado evidente, sin
discutir detalles que no conocemos. Todos ellos afirmaron que no es posible
para el ser humano conocer la naturaleza intrínseca de los atributos de
Dios, pero tampoco niegan la existencia de esos atributos.
Si los eruditos hubieran creído o prestado fe solamente a la
redacción pero sin ninguna comprensión de su significado, no habrían dicho
“El ascenso al trono es conocido (porque fue revelado), pero cómo sucedió
esto es desconocido”, y no habrían dicho tampoco algo como “Deben ser
tomados tal como fueron revelados, pero sin discutirlos en detalle”. Habrían
dicho en su lugar que no comprendían lo que la palabra ‘ascenso’ significa,
como sugieren quienes aplican mal el concepto de ‘tafwid’. Más aún, no
habría necesidad de negar el conocimiento de la naturaleza de los atributos
tampoco, si no se esperase que comprendiéramos nada de tal redacción.
Por lo tanto, quien niega los divinos atributos no necesita
decir “sin discutir el modo o los detalles desconocidos”, como quien dice
que Dios no está sobre su trono no necesita aclarar “sin discutir el cómo”.
Si el ejemplo de nuestros rectos predecesores fuera negar los divinos
nombres y atributos de Dios en sí mismos, no habrían tenido necesidad de
aclarar que no se nos ha revelado los detalles o la naturaleza intrínseca de
esos atributos.
La expresión “sin discutir el modo o los detalles
desconocidos”, implica por lo tanto una aceptación del significado evidente
de lo que Dios ha revelado en esos versos acerca de Sus atributos. Es obvio
que esto implica una comprensión natural y consensuada del idioma y contexto
en que fue revelado”. Fin de la cita de Al-Fatáwa al-Hamawíyah, 5/41.
El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín (que Allah tenga
misericordia de él) dijo algo similar:
“Es bien sabido que nuestros rectos predecesores hicieron
algunas afirmaciones generales y específicas acerca de los versos y reportes
que hablan de los atributos divinos, como la afirmación “Deben ser tomados
tal como fueron revelados, pero sin discutirlos en detalle”. Esto se narró
de Majul, Az-Zuhri, Malik Ibn Anas, Sufián Az-Zawri, Al-Láiz Ibn Sa’d, y
Al-Awzá’i.
Esta afirmación es una refutación de aquellos que niegan los
divinos atributos (ta’til) y de aquellos que les atribuyen las limitaciones
de las cosas creadas (tamzil). La primera parte de la frase es una
refutación de los primeros, y lo que viene después de la coma o segunda
parte de la frase, es una refutación de los segundos.
Esto también indica que nuestros rectos predecesores
entendieron lo que fue revelado en esos textos acerca de los nombres y
atributos de Dios, en una forma natural para cualquiera que comprendiese el
idioma, pero teniendo en cuenta que puesto que Dios no tiene las
limitaciones de ninguna de las cosas creadas, lo que relatan los textos
sucedió en una forma acorde a Su divinidad, y que no guarda más que una
remota semejanza con los sucesos de la creación. Esto está señalado en dos
maneras:
1 – Cuando dicen “Deben ser tomados tal como fueron
revelados”, significa que aceptan el significado obvio de estas palabras. No
hay duda que la redacción de los textos afirma los sucesos pero en una forma
acorde a la divinidad de Dios. Si nuestros rectos predecesores hubieran
considerado que estas palabras no tenían significado alguno, no habrían
afirmado esto.
2 – Cuando dicen “…pero sin discutirlos en detalle”, es obvio
que ellos aceptan y creen en el significado de los textos revelados respecto
a este tópico, pero lo hacen en este caso sin especular sobre aquello que no
tienen conocimiento. Si ellos no hubieran aceptado de plano el significado
evidente de tales textos, no habrían sentido necesidad alguna de aclarar
esto”. Fin de la cita de Maymu’ al-Fatáwa Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín,
4/32.
Y Allah sabe más.
