Leí su respuesta a la pregunta Nº 80425. Tuve el mismo problema que la persona que planteó esa pregunta pero, a diferencia de él, en mi caso si la comida subía hasta la garganta, yo la tragaba pues creía que hacerlo no interrumpía el ayuno, teniendo en cuenta que la comida provenía del estómago, y la enviaba de regreso a su lugar de origen (por desconocimiento de mi parte). Luego leí que debo compensar esos días pero no puedo recordar cuántos días lo hice, pues ese hábito forma parte del pasado. Ya no lo hago más. ¿Qué debo hacer?
Alabado sea Allah.
Siempre y cuando usted no haya sabido que
tragar la comida interrumpe el ayuno, no debe compensar esos días, pues el
desconocimiento de los actos que interrumpen el ayuno constituye una excusa
válida, de acuerdo con la opinión acertada.
El Sheik Ibn ‘Uzaymin (que Allah se apiade de
él) dijo: Los actos que interrumpen el ayuno y que pueden realizarse
voluntariamente, no interrumpen el ayuno de una persona salvo que se cumplan
tres condiciones:
La primera condición es que la persona sea
consciente, y el opuesto de ser consciente es ser ignorante, desconocer
algo.
Por lo tanto, si una persona come algo y no
sabe que no debe hacerlo, no debe compensar ese día. Existen dos tipos de
desconocimiento:
(i) Desconocimiento de la
norma, por ejemplo, si una persona vomita deliberadamente pero no está al
tanto de que vomitar interrumpe el ayuno. En este caso, no debe compensar el
ayuno pues es ignorante. La prueba que respalda la opinión de que si alguien
desconoce la norma no habrá interrumpido el ayuno es el reporte que se
prueba en al-Sahihayn del hadiz de ‘Adiyy ibn Hatim (que Allah esté
complacido con él), quien contó que colocó dos cuerdas, una blanca y una
negra, debajo de su almohada. Eran cuerdas de las que se usan para manear
camellos. Comenzó a observar las cuerdas y cuando fue capaz de distinguir
entre la blanca y la negra, dejó de comer y de beber. Al día siguiente, fue
donde el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y le
contó lo que había hecho. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) le respondió: “Tu almohada ha de ser muy amplia si la cuerda
blanca y la cuerda negra están debajo de tu almohada. Pues a lo que hacen
referencia es a la negrura de la noche y a la blancura del día”. Sin
embargo, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) no
le dijo que compensara ese día, pues desconocía el significado del
versículo.
(ii) Desconocimiento de la hora
del día. Por ejemplo, si una persona cree que aún no ha amanecido, y luego
se da cuenta de que sí había amanecido. No debe compensar ese día. Del mismo
modo, si una persona interrumpe el ayuno al final del día en la creencia de
que el sol ya se ha puesto y luego se da cuenta de que la caída del sol aún
no había ocurrido, tampoco debe compensar ese día. La prueba de ello es el
reporte narrado por al-Bujari de lo narrado por Asma’ bint Abi Bakr (que
Allah esté complacido con ella) quien dijo: En la época del Profeta (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él), interrumpimos nuestro ayuno en
un día nublado, y luego salió el sol. El punto es que si ese acto hubiera
invalidado el ayuno, habría sido obligatorio compensarlo, y si hubiera sido
obligatorio compensarlo, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) les habría ordenado hacerlo. Si les hubiera ordenado
compensarlo, tal mandamiento habría llegado a nuestros oídos, pues es parte
de conservar la shari’ah. Como no existe ningún reporte donde se mencione
que el Mensajero (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) les
haya indicado que lo compensaran, se da por sentado que el ayuno no se
invalidó. Por lo tanto, en este caso no debe compensarse. Sin embargo, tan
pronto como la persona se da cuenta de la situación, debe dejar de comer y
beber hasta el punto de que, incluso si tiene un pedacito de comida en la
boca, debe escupirla. Fin de la cita de Maymu’ Fatawa al-Shaik Ibn ‘Uzaymin
(19/116).
Mencionó la segunda y la tercera condición,
que son que debe ser consciente de la situación y debe respetar el ayuno
voluntariamente.
Por consiguiente, es sabido que no debe
compensar estos ayunos.
Y Allah sabe mejor.
