En la casa de mi abuelo hay un loro, y cuando paso cerca suyo me saluda diciéndome “assalamo ‘aleicum”. En este caso, ¿debo devolverle el saludo a este pájaro?

Alabado sea Allah

En primer lugar,
al-Faiumi (que Allah tenga misericordia de él) dijo: 

“El loro (babga’) es un
pájaro bien conocido. La palabra árabe puede ser usado tanto para el
femenino como masculino”. 

Al-Misbah al-Munir fi
Garib ash-Shárh al-Kabir, 1/35. 

Segundo, al parecer no
está prescripto devolverle el saludo a un loro que ha aprendido a decir
‘salamo ‘aleicum’ (la paz esté contigo), porque desear la paz es un acto de
culto y una súplica que requiere intención de parte de quien la dice, y no
existe tal intención de parte de este pájaro entrenado. Por lo tanto, uno no
debería devolverle el saludo. Las normas son las mismas que cuando se graba
el saludo en una cinta o CD. Esta reproducción de sonido no cae bajo las
mismas normas de quien ofrece personalmente este saludo, en cuyo caso
devolver el saludo es una obligación prescripta para la comunidad (fárd
kifaiah). 

El Shéij Muhámmed ibn
‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) dijo: 

“En ocasiones el saludo
puede ser grabado en una cinta, y luego reproducido. Puesto que está
grabado, no estás obligado a devolver el saludo, porque es una simple
transmisión de sonido”. Liqá’ al-Bab al-Maftuh, 28/229. 

Consulta por favor el
resto del dictamen legal y sus detalles sobre este punto en la respuesta a
la pregunta No. 128737

Basándonos en esto, el
loro no tiene la intención de desearte la paz, porque no posee la capacidad
de discernimiento necesaria para eso, y cuando habla se limita a repetir
sonidos que se le han enseñado, sin comprender el significado de lo que
dice. 

Algunos de los eruditos
también han dictaminado que no está prescripto postrarse si uno oye un verso
coránico recitado por un loro o una grabación. 

Una de las conclusiones
del libro Bahyat al-Asmá’ fi Ahkám As-Samá’ fi al-Fiqh al-Islami, por el
Profesor ‘Ali ibn Dariyán ibn Fáris al-Hásan al-‘Anzi, publicado por Dar
al-Manar en Kuwait, es la siguiente: 

“El oyente no necesita
realizar una postración por una recitación si la oye de una fuente no
humana, tal como un loro entrenado, o un eco”. Fin de la cita. 

Y Allah sabe más.