¿Cuál de las escuelas de jurisprudencia se basa al máximo en reportes auténticos?

Alabado sea Dios

Dios, glorificado y exaltado sea, nos ha
ordenado que sigamos Su Libro Sagrado, y el ejemplo de Su Mensajero (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) y también ha bendecido a la
comunidad de Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
con muchos eruditos e imames. 

Entre estos imames, que son conocidos por
haber sido sinceros, de buen carácter y líderes en términos de compromiso
religioso, conocimiento, virtud, bondad y justicia, están los cuatro imames
y fundadores de las escuelas de jurisprudencia (el imam Nu’mán Ibn Zábit Abu
Hanifah, el imam Málik Ibn Anas, el imam Ash-Sháfi’i y el imam Áhmad Ibn
Hánbal (que Allah tenga misericordia de ellos). 

Todos estos imames eruditos siguieron los
textos legales y sagrados, y todo lo que estaban dispuestos a enseñar y
difundir era solamente el conocimiento islámico sólido, según lo que cada
uno de ellos comprendía según su conocimiento y las conclusiones a las que
los llevó su razonamiento. 

Todos ellos, en términos generales, siguieron
el camino correcto, pues todos ellos seguían al Profeta Muhámmad (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él), ese fue su afán e intención. 

Con respecto a los errores en algunas
cuestiones menores, tales cosas sucedieron incluso entre los compañeros del
Profeta (que Dios esté complacido con todos ellos), pero las opiniones que
han de seguirse en la ley islámica son las que se establecen como correctas
a partir de la evidencia confirmada. 

Cierta evidencia pudo haber estado oculta
para algunos eruditos y ser obvia para otros, pero esto no socava sus
conocimientos, intenciones y buen carácter, porque todos ellos buscaron y
difundieron la verdad.

El shéij Ibn Taimíyah hizo algunos
comentarios brillantes y útiles acerca de las razones legítimas por la que
los imames tenían puntos de vista que podían haber diferido de los textos de
los reportes, en su ensayo Raf’ al-Malam ‘an al-A’immah al-A’lam: 

“Si quieres seguir a uno de estos imames,
adhiriéndote a su escuela y aceptando sus puntos de vista, no hay nada malo
en eso, a condición de que si en tu conocimiento llegas a tener claro que
acerca de algún tema tu imam se diferenció del ejemplo del Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), entonces debes seguir a
la Tradición Profética y renunciar al punto de vista de tu imam. No está
permitido adoptar como obligatorio el seguir a una persona en todo lo que
dice excepto al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él)”. 

El shéij Ibn Baaz (que Allah tenga
misericordia de él) fue consultado acerca de los cuatro senderos (hánbali,
sháfi’i, máliki y hánafi), ¿Cuál sendero es válido? ¿Cuándo comenzaron? 

Él respondió:

“Las cuatro escuelas de jurisprudencia son:
la hánbali, que es la de los seguidores del imam Áhmad Ibn Hanbal (que Allah
tenga misericordia de él); la sháfi’i, que es la de los seguidores de
Muhámmad Ibn Enoch Ash-Sháfi’i (que Allah tenga misericordia de él); la
máliki, que es la de los seguidores del imam Málik Ibn Anas (que Allah tenga
misericordia de él); y la hánafi, que es la de los seguidores de Abu Hanifah
An-Nu’mán Ibn Zábit (que Allah tenga misericordia de él). Estas cuatro
escuelas de jurisprudencia son bien conocidas por los eruditos y se
expandieron en siglos posteriores a su aparición durante el tercer siglo
después de la Emigración. En cuanto a la escuela de Abu Hanifah, era ya
conocido y se difundió su escuela en el segundo siglo, así como sucedió con
la escuela del imam Málik. 

Las escuelas de jurisprudencia de los imames
Ash-Sháfi’i y Áhmad Ibn Hánbal se hicieron conocidas después de eso, en el
siglo III, y posteriormente. Todos ellos son seguidores de la bondad, la
guía y la verdad (que Allah tenga misericordia de ellos), son eruditos de la
recta guía y la bondad. 

Pero no es permisible pretender que ninguno
de ellos era infalible y nunca se equivocó. Más bien cada uno de ellos
cometió algunos errores, ya que algunos reportes de la Tradición Profética
no les llegaron y basaron sus opiniones en su comprensión del Libro de Dios.
Algunos de ellos pueden haberse distanciado levemente de la verdad al
aprender diversos aspectos del conocimiento y en algunas cuestiones
particulares de la Tradición Profética. Es algo bien sabido que esto les ha
afectado a ellos y a otros también, tales como Al-Awza’i, Isjaq Ibn
Rahawaih, Sufián Az-Zawri, Sufián Ibn ‘Uiainah, Waki’ Ibn Al-Yarrah y otros
imames bien conocidos. 

Pueden haber faltado en algunas cosas, pero
son imames y eruditos líderes en la buena guía, y tenían seguidores que
organizaron y codificaron sus escuelas de jurisprudencia, recogieron sus
opiniones y dictámenes legales y escribieron libros acerca de ello, hasta
que estas escuelas se generalizaron y llegaron a ser bien conocidos. 

Algunos de ellos pueden haber cometido
errores porque los reportes de la Tradición Profética sobre algunas
cuestiones específicas no les llegaron, por lo que emitieron dictámenes
jurídicos basados en el conocimiento que tenían, quizás un conocimiento
incompleto para el que se compiló después, y pueden haber cometido errores
como resultado de eso, mientras que ese reporte sí puede haber llegado al
conocimiento de otros eruditos, que emitieron dictámenes jurídicos más
correctos basándose en lo que sabían. Esto le pasó a todos y cada uno de
ellos en diversas cuestiones (que Allah tenga misericordia de ellos). Por
eso el imam Málik (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “No hay nadie
entre nosotros cuyo punto de vista no pueda ser rechazado, excepto el
ocupante de esta tumba”, y señaló la tumba del Mensajero de Dios (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él).

Con respecto a la elección de una escuela
específica en el caso de los buscadores de conocimiento, quienes buscan el
conocimiento no deben imitar a nadie. Pero si una persona se adhiere a una
de las escuelas de jurisprudencia porque se siente a gusto con sus
principios, estilo y directrices, no hay nada de malo con eso. Pero no debe
imitar a Ash-Sháfi’i, Áhmad, Málik o Abu Hanifah ni a ninguna otra persona;
sino que debe aprender de las fuentes de las que estos grandes imames
aprendieron, y debe examinar la evidencia. Y cualquier evidencia que en su
estudio llegue a considerar que es más correcta y más meritoria de seguir
que la de su escuela de jurisprudencia con respecto a temas polémicos, esa
es la que debe adoptar”.

Fin de la cita del sitio web del shéij en el
siguiente enlace:


http://www.binbaz.org.sa/node/4729

Acerca de qué escuela de jurisprudencia se
basa mejor en los reportes proféticos, es probablemente la hánbali, como es
la opinión de más de uno de los eruditos. 

El shéij Ibn Taimíyah (que Allah tenga
misericordia de él) dijo en Maymu’ al-Fatáwa (4/186): “Los hánbalis
siguieron los pasos de las primeras generaciones, a diferencia de otros”.
Fin de la cita. 

El shéij Al-Albani (que Allah tenga
misericordia de él) dijo: “Mi objetivo es ayudar a los buscadores de
conocimiento y a la jurisprudencia en general, y en particular entre ellos a
los hánbalis, que hasta donde sé son los más cercanos a la gente de la
Tradición Profética, para continuar en el camino de la independencia
académica que hoy en día se conoce como jurisprudencia comparativa”.

Fin de la cita de Irwa’ al-Galil fi Tajrich
Dais Manar as-Sabil (1/9).

Y Allah sabe más.