¿Qué es el ‘darud tách’? ¿Cuál es su significado? Si usted pudiera explicarme, por favor…

Alabado sea Dios

La oración conocida como ‘darud tách’, es una forma
reprobable de enviarle bendiciones al Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él), inventada por gente ignorante. Es llamada
at-tách (la corona), y contiene frases extrañas. No es permisible para el
musulmán recitarla, porque asocia a otros con Dios (paganismo) y exagera en
una forma reprobable sobre las cualidades del Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él), y porque al ser inventada, es
contraria a lo enseñado por él. 

Por consiguiente recitar estas oraciones inventadas como un
acto de culto religioso es contrario a las enseñanzas islámicas, porque
implica abandonar lo enseñado por el Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) y reemplazarlo con algo que no tiene bases
históricas. 

Entre los desaciertos que se mencionan en esta oración están
los siguientes:

1 – Describe al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) como “…aquel que impide las calamidades, las enfermedades, el
hambre, la enfermedad y el dolor”. Esta descripción es claramente asociarle
al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
cualidades divinas, una forma de idolatría y una vulneración de los derechos
de Dios, porque el Único que puede impedir las calamidades y las
enfermedades, y Quien concede el alivio y el bien, es Dios, solamente. Dios,
glorificado y exaltado sea, dijo (traducción del significado): 

Si Allah te impone un mal sólo Él podrá apartarlo, y si
te agracia con un bien es porque Él tiene poder sobre todas las cosas

(Al-An’ám, 6:17). 

¿Acaso Quien responde al afligido cuando Le invoca,
alivia los pesares y hace que vosotros os sucedáis unos a otros en la Tierra
[puede equipararse a quien no es capaz de hacer nada de eso]? ¿Acaso puede
haber otra divinidad junto a Dios? Realmente son pocos los que reflexionan

(An-Náml, 27:62). 

Cuando las calamidades azotaron a los profetas de Dios (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con todos ellos), ellos buscaron
refugio en Dios solamente. Dios, glorificado y exaltado sea, nos ha dicho
esto en Su Libro (traducción del significado): 

Y anteriormente Noé Nos invocó [para que destruyéramos a
los incrédulos de su pueblo], le respondimos [su súplica], y lo salvamos
junto a su familia del terrible desastre [que los azotó]
” (Al-Anbiá’,
21:76). 

Y cuando Job invocó a su Señor: [¡Oh, Allah! Tú bien
sabes que] He sido probado a través de las enfermedades, y Tú eres el más
Misericordioso. 84. Y escuchamos su invocación y lo curamos de sus
enfermedades, e hicimos que su esposa retornara junto a él y le agraciamos
con hijos y bienes en compensación por todo lo que había perdido, ello fue
una misericordia dimanada de Nosotros. Ciertamente en esta historia hay un
motivo de reflexión para los siervos piadosos
” (Al-Anbiá’, 21:83-84). 

Al-Bujari (5675) y Muslim (2191) narraron de ‘Aa’ishah (que
Allah esté complacido con ella) que cuando el Mensajero de Dios (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) visitaba a una persona enferma o le
traían a un enfermo para que lo viera, él decía: “Ad hib al-bá’s rább
an-nás, wa ashfi anta ash-shafi, la shifa’a ílla shifá’uka, shifá’ la
iugádir saqaman (Llévate el dolor, Señor de la humanidad, y concédele la
cura, porque Tú eres el Sanador, y no hay sanación excepto la Tuya, que no
deja rastros de la enfermedad…”. 

De acuerdo a la versión narrada por Al-Bujari, dijo: “…la
sháfi ílla anta (no hay Sanador excepto Tú). 

2 – Esta súplica inventada dice: “Gabriel es su sirviente…”.
Esto es un invento ridículo. No es permisible para el musulmán describir a
Gabriel, el Ángel de la Revelación, como un sirviente del Profeta (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él), cuando Dios, glorificado y
exaltado sea, lo ha descripto como Su servidor (traducción del
significado): 

El Espíritu Leal [el Ángel Gabriel] descendió con él,
194. Y lo grabó en tu corazón [¡Oh, Muhammad!] para que seas uno de los
Mensajeros [y adviertas con él a los hombres]
” (Ash-Shu’ará’,
26:193-194). 

Que ciertamente [el Corán] es la palabra [de Allah]
transmitida por un emisario noble [el Ángel Gabriel] 20. Que dispone de
poder [para ejecutar las órdenes], y tiene un rango distinguido ante el
Señor del Trono. 21. Es obedecido [por otros Ángeles] y es un fiel
transmisor
” (At-Takwir, 81-19-21). 

3 – Esta súplica se refiere al Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) como “ráhat al-‘aashiqín” (el confort
de quienes le aman), que es nuevamente un exceso reprobable y una forma de
idolatría. La palabra árabe ‘ishq se refiere al amor a ultranza, y no puede
haber extremos en nuestro amor al Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él). En lengua árabe esta palabra se usa
solamente en el contexto de la relación entre el hombre y la mujer, y no
puede ser usada para describir correctamente el amor que el Islam nos ha
encomendado. 

Ibn al-Yawzí (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“’Ishq, de acuerdo a los lingüistas, sólo puede referirse a lo que siente
una persona por aquella con la que mantiene contacto físico íntimo”. Fin de
la cita de Talbís Iblís, p. 153. 

En resumen, esta oración no es permisible para los
musulmanes, porque contiene frases idólatras que vulneran clara y
directamente las enseñanzas más básicas del Islam, y porque fue inventada y
atribuida falsamente al Islam por gente ignorante que no tiene conocimiento
de la auténtica Tradición Profética. 

Los compañeros le dijeron al Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él): “Oh Mensajero de Dios, sabemos cómo
enviarte la paz, pero, ¿cómo deberíamos enviarte las bendiciones?”. Él
respondió: “Digan: “Allahúmma sálli ‘ala Muhámmadin wa ‘ala ali Muhámmadin
kama salláita ‘ala Ibrahima wa ‘ala ali Ibrahím, ínnaka hamídun mayid.
Allahúmma bárik ‘ala Muhámmadin wa ‘ala ‘ali Muhámmadin kama barakta ‘ala
Ibrahíma wa ‘ala ali Ibrahima, ínnaka hamidun mayid” (Dios nuestro, envíale
la paz a Muhámmad y a la familia de Muhámmad como enviaste la paz a Abrahán
y a la familia de Abrahán, ciertamente Tú eres Alabado, Majestuoso. Dios
nuestro, bendice a Muhámmad y a la familia de Muhámmad como bendijiste a
Abrahán y a la familia de Abrahán, ciertamente Tú eres Alabado, Majestuoso”.
Narrado por al-Bujari (6357) y Muslim (406). 

Quien quiera realmente enviarle la paz y las bendiciones al
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), debe
hacerlo como él enseñó a sus compañeros, porque no hay mejor forma de
hacerlo que esta. Quien lo ignore y escoja cualquier otra cosa inventada y
contraria al Mensaje del Islam, entonces no es uno de los nuestros y no está
siendo sincero. 

Ad-Dahabi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Quien no se apega al ejemplo del Mensajero de Dios en su
culto religioso lo lamentará y desarrollará una mala actitud, y se perderá
de las bendiciones y recompensas que encierran las enseñanzas del Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), quien fue el
hombre más generoso y benevolente con la gente”. Fin de la cita de Siyar
A’lám al-Muwaqi’ín, 3/85. 

El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín (que Allah tenga
misericordia de él) dijo:

“Hay muchas oraciones para enviarle las bendiciones al
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
encontradas en libros populares que están basadas en la rima o en la
descripción de atributos que el Profeta Muhámmad no posee, y que sólo
corresponden a Dios, glorificado y exaltado sea. Los musulmanes debemos
evitar estas cosas y huir de ellas como huiríamos de un león, y no dejarnos
engañar por las rimas y las palabras bonitas, por más que parezcan
conmovedoras. Debemos aferrarnos a los textos originales, que están libres
de toda falsedad e idolatría, y descartar estas frases inventadas que
carecen de sabiduría y autoridad religiosa”. Fin de la cita de Fatáwa an-Nur
‘ala ad-Dárb, 8/2. 

Para más información, por favor consulta las respuestas a las
preguntas No. 88109 y 174685

Y Allah sabe más.