Si un calumniador se arrepiente de haber mentido y enmienda sus errores, ¿puede su testimonio ser aceptado nuevamente o no?

 Alabado sea Allah

 Dios ha estipulado tres
castigos para el calumniador. Son: la pena corporal, el rechazo de su
testimonio, y catalogar al calumniador como un malhechor (fásiq).

 Allah dijo (traducción
del significado):

 “Y a quienes difamen
a mujeres decentes acusándolas de fornicadoras o adúlteras y no presenten
cuatro testigos de ello, aplicadles ochenta azotes y nunca más aceptéis su
testimonio. Ellos son los descarriados.

 En cambio, aquellos
que después de haberlas difamado se arrepientan y se enmienden les será
aceptado su testimonio. Ciertamente Allah es Absolvedor, Misericordioso” (an-Nur
24:4-5).

 Con respecto a la pena
corporal, los juristas están unánimemente de acuerdo en que el castigo para
el calumniador son ochenta azotes, sea hombre o mujer, porque Allah dijo
(traducción del significado):

 “aplicadles ochenta
azotes” (an-Nur 24:4).

 Sobre rechazar su
testimonio, los eruditos están unánimemente de acuerdo en que el testimonio
del calumniador no debe ser aceptado en tanto no se haya arrepentido, porque
ha cometido un pecado mayor, que es mentir para manchar el honor de alguien,
y no se ha arrepentido de eso, por lo tanto no puede ser considerado una
persona de buen carácter, y el buen carácter es una condición para que el
testimonio sea aceptado; porque es un mentiroso y un malhechor de acuerdo al
texto del verso: “Ellos ciertamente son malhechores (mentirosos, rebeldes,
quienes desobedecen a Dios)”.

 “¿Por qué no
presentaron cuatro testigos del hecho? Sabed que para Allah quienes cuando
acusan a alguien y no presentan testigos son los mentirosos” (an-Nur 24:13).

 El testimonio del
malhechor y el mentiroso no puede ser aceptado, porque Allah dijo
(traducción del significado): “hacedlo ante dos testigos justos de entre
vosotros” (at-Taláq 65:2). Por lo tanto está estipulado que el testigo debe
ser de buen carácter, y el malhechor y el mentiroso obviamente no lo son.

 Si el calumniador se
arrepiente de sus mentiras y las admite, entonces la mayoría de los eruditos
(los imames Málik, ash-Sháfi’i y Áhmad) tienen el punto de vista de que su
testimonio puede ser aceptado. Ellos dijeron:

 1 – Porque el
arrepentimiento borra lo que vino antes, por lo tanto si se arrepiente su
pecado y sus efectos son borrados completamente, y rechazarle su testimonio
sería uno de los efectos de ese pecado.

 El Imam ash-Sháfi’i dijo
en al-Umm (7/94):

 “Si admite que ha
mentido, su testimonio puede entonces ser aceptado, pero si no lo hace
entonces no, hasta que se arrepienta y lo haga, porque el pecado por el cual
su testimonio es rechazado todavía permanece. Si admite que ha mentido,
entonces se ha arrepentido”. Fin de la cita.

 2 – Porque la expresión
“para siempre” en el verso se aplica en tanto y en cuanto persista en su
pecado. Por eso ese verso menciona después las normas a aplicarle por
malhechor: “y rechacen su testimonio para siempre. Ellos son sin duda
malhechores”. Si la descripción de ‘malhechor’ ya no se le aplica más,
entonces la razón para rechazar su testimonio también deja de existir.

 3 – Fue narrado por
‘Umar (que Allah tenga misericordia de él) que él le dijo a los que habían
calumniado a al-Mughirah ibn Shu’bah, después de que los había azotado por
eso: “Quien se arrepienta, su testimonio será aceptado”. Narrado por al-Bujari
en un reporte mu’állaq mayzum.

 Su arrepentimiento
significaba que admitía que estaba mintiendo sobre la persona a la que
calumnió de fornicador. Por eso las palabras de ‘Umar de acuerdo a Ibn Yarir,
fueron: “Quien admita que estaba mintiendo, su testimonio será aceptado”.

 Si el calumniador se
arrepiente y se corrige, su testimonio será aceptado, como el de cualquier
otro musulmán de buen carácter.

 Al-Mughni (12/386);
al-Maymu’ (22/98-101).

 Y Allah sabe más.