¿Cuáles son las normas sobre el musulmán que usa oro blanco?
Alabado sea Dios
El oro natural es de color amarillo dorado. Puede ser
alterado su color agregándole pequeñas porciones de otro metal, como cobre
para hacer oro rojo, por ejemplo. Esto es algo conocido entre la gente y es
mencionado en los diccionarios incluso, como en los manuales sobre
metalurgia.
Dice en Al-Mu’yám al-Wasit: “El oro es un metal de color
amarillo”.
El profesor Muhámmad Husain Yudi dijo en su libro ‘Ulum
ad-Dahab wa as-Siyágat al-Muyawharát (Ciencias de la Joyería y Metales
Preciosos): “Es bien sabido que cada clase de metal usado para hacer
lingotes, como el cobre, la plata, el paladio, el platino, zinc, etc., tiene
obvios efectos sobre el color y dureza de la pieza según su proporción de
mezclado. El oro le da un color amarillento y previene la oxidación del
lingote. Mientras que el cobre le da a la pieza un color rojizo y la hace
más dura”. Fin de la cita.
Luego de consultar a los expertos en el campo de la
metalurgia, ellos nos han dicho que la expresión “oro blanco” puede ser
aplicada a diversas cosas:
1 – Puede ser aplicada al platino. Es permisible para los
hombres usar platino, porque no hay ninguna evidencia en la ley islámica que
sugiera lo contrario. El hecho de que la gente lo llame oro blanco no lo
hace prohibido, porque es simplemente un nombre que se le da, no es
realmente oro. De la misma forma, el algodón también es llamado “oro blanco”
y el petróleo es llamado “oro negro”, porque se lo considera precioso, pero
eso no los convierte en prohibidos. Y es permisible para los hombres usar
piedras preciosas tales como el diamante, el rubí, etc.
Dice en Fatáwa al-Láynah ad-Dá’imah lil Iftá’ (24/76):
“Nosotros no sabemos que haya nada de malo en que los hombres usen
diamantes, si no se los usa montados en una pieza de oro”. Fin de la cita.
2 – El nombre ‘oro blanco’ es dado al oro amarillo cuando se
le agrega una pequeña porción de paladio o platino, lo cual lo vuelve de
color blanco, y es muy conocido y usado en joyería. Usarlo está prohibido
para los varones musulmanes, porque es oro en sí mismo, y usar oro está
prohibido de acuerdo al consenso de los eruditos, como fue mencionado por el
Imam an-Nawawi (que Allah tenga misericordia de él) en Shárh Sahih Muslim.
Lo que esto significa, de acuerdo a los expertos, es que para
preparar un kilogramo de oro de 21 quilates, debes mezclar 875 gramos de oro
puro (24 quilates) con 125 gramos de plata o cobre. Si le agregas la misma
cantidad (125 gramos) de platino en lugar de cobre o plata, obtienes un
kilogramo de oro blanco de 21 quilates.
Para hacer un kilogramo de oro de 18 quilates, debes mezclar
750 gramos de oro puro con 250 gramos de plata o cobre. Si le agregamos la
misma cantidad (250 gramos) de platino en lugar de cobre o plata, obtenemos
un kilogramo de oro blanco de 18 quilates. Y así.
En un artículo de prensa del Ministerio de Recursos Minerales
y Petrolíferos del Reino de Arabia Saudita, publicado el 22/3/1410 después
de la Héyirah, que hablaba sobre el oro como recurso natural de Arabia
Saudita, dice:
“La expresión “oro blanco”, se refiere a una mezcla de oro
con un 12% de platino o un 15% de níquel. El color del oro puede hacerse
rosado agregándole 5% de plata o 20% de cobre. Se puede lograr que cobre un
color verdoso mezclando 75% de oro con 25% de plata, o mezclándolo con zinc
y cadmio. Un color azulado en el oro puede ser logrado mezclándolo con una
pequeña cantidad de hierro. Si el oro es mezclado con 20% de aluminio, el
resultado será de un color púrpura. La intensidad del color rojo en el oro
puede ser controlada incrementando o decreciendo la cantidad de cobre que se
le agrega”. Fin de la cita.
El Dr. Mamduh ‘Abd el-Gafur Hasan dijo en su libro Mamlakat
al-Ma’ádin (El Reino de los Metales): “El oro puro no es suficientemente
duro para ser usado en joyería, y por eso suele ser mezclado con cobre,
plata, níquel o platino, para hacerlo más duro y darle colores distintos.
Una pequeña cantidad de cobre hace que su color sea más rojo, y una pequeña
cantidad de plata hace que sea más blanquecino. Agregándole 25% de platino o
15% de níquel se produce un lingote llamado ‘oro blanco’”. Fin de la cita.
En resumen, el oro es originalmente amarillo, y no hay oro
blanco en origen, sino que se le agregan otros metales para cambiar su
color.
Por lo tanto el oro blanco no es más que el oro amarillo con
algún otro metal agregado, como el platino, en lugar de la plata o el cobre.
Por eso en las tiendas el oro blanco tiene los mismos estándares que el oro
amarillo. Es bien sabido que agregarle plata o cobre no altera el hecho de
que es oro, y que no es permisible para el varón musulmán usarlo. Esto
también se aplica si se le agrega cualquier otro metal.
Basándonos en esto, usar oro blanco está prohibido para los
hombres, porque de hecho es oro, simplemente que se ha mezclado con otro
metal para cambiarle el color.
El Comité Permanente para la Investigación Académica y la
Emisión de Dictámenes Jurídicos de Arabia Saudita fue consultado: “Se ha
hecho común entre alguna gente, especialmente los hombres, usar lo que
llaman el ‘oro blanco’, que es usado en relojes, anillos, bolígrafos y
plumas, etc. Luego de preguntarles a los joyeros y herreros, averiguamos que
el oro blanco es en realidad el bien conocido oro amarillo, al cual se le
han agregado ciertos metales para cambiar su color, lo cual lo hace lucir
como otra clase de metal. Este uso se ha difundido mucho en tiempos
recientes, y muchas personas están confundidas acerca de ello”.
Ellos respondieron:
“Si la situación es como describes, el oro mezclado con otros
metales cae bajo las mismas normas islámicas que el oro amarillo, y está
prohibido diferenciar en peso o medida cuando se lo vende por oro del mismo
tipo, y el cambio debe ser completado en el momento, ya sea que se lo venda
por oro del mismo tipo, por plata, o por dinero. Está prohibido para los
hombres usarlo, y está prohibido hacer vasos o vajilla con él. Llamarlo “oro
blanco” no cambia las normas respecto de este metal”. Fin de la cita de
Fatáwa al-Láynah ad-Dá’imah, 24/60.
Y Allah sabe más.
