He oído un reporte del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) cuyo significado es: “Quien recite diez versos del Corán por la noche antes de irse a dormir, no será registrado como un negligente”. ¿Es auténtico? Si es auténtico, ¿entonces es correcto recitar el versículo del Trono y los tres últimos capítulos breves del Corán, mentalmente? Hice mis recitaciones así, y he recitado más de diez versos. ¿O debo leer diez versos del Libro?

 Alabado sea Allah.

 El texto del reporte al
que te refieres es este:

 Se narró que Abu
Hurairah (que Allah esté complacido con él) dijo: “El Mensajero de Allah
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien recite diez
versos por la noche no será registrado como uno de los negligentes”. Narrado
por al-Hákim en al-Mustádrak (1/742). Al-Hákim dijo: “Este reporte es
auténtico de acuerdo a las condiciones de Muslim, aunque ellos (al-Bujari y
Muslim) no lo narraron. También fue narrado por al-Albani en Sahih
at-Targhíb (2/81).

 También fue narrado que
este fue el punto de vista de varios de los compañeros del Profeta (que
Allah esté complacido con ellos):

 Se narró que Ibn ‘Umar
(que Allah esté complacido con él) dijo: “Quien recite diez versos por la
noche no será registrado como negligente”. Un reporte similar fue narrado de
Tamím ad-Dári (que Allah esté complacido con él). Ambos fueron narrados por
ad-Dárimi en su Musnad (2/554-555).

 En segundo lugar, lo que
se ha querido transmitir con este reporte, ¿significa recitar estos versos
durante la oración de la noche, o puede esta virtud aprovecharse simplemente
recitándolos por la noche, durante la oración o de otra forma?

 Ambas cosas son
posibles. Lo primero es apoyado por el reporte narrado por Abu Dawud (1398)
de ‘Abd Allah ibn ‘Amr ibn al-‘Aas (que Allah esté complacido con él), quien
dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) dijo: “Quien rece por la noche (qiyám) recitando diez versos del Corán,
no será registrado como desatento. Quien rece por la noche recitando cien
versos, será registrado como un devoto. Quien rece por la noche recitando
mil versos, será recordado como alguien que anhela y gana muchísimo la
recompensa de Dios”. Clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih Abi
Dawud (1264).

 Dice en ‘Awn al-Ma’bud:

 “Lo que significa aquí
es qiyám al-láil (pasar la noche o parte de la noche rezando). Por eso Ibn
Hibbán narró este reporte en el capítulo sobre al-qiyám al-láil en su libro
Sahih (4/120), y le dio el título: “Afirmación de que quien rece al-qiyám
por la noche recitando diez versos no es negligente (con el culto)”.

 Esto también fue apoyado
por el reporte de Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él) quien
dijo: “Quien rece por la noche recitando cien versos, no será registrado
como desatento, quien rece recitando por la noche doscientos versos, será
registrado como alguien sinceramente devoto”. Narrado por al-Hákim (1/452) y
clasificado como auténtico de acuerdo a las condiciones de Muslim. Pero
al-Albani sostuvo el punto de vista de que es débil, como dice en as-Sahiha
(2/243) y en Da’íf at-Targhíb (1/190).

 En el reporte narrado
por Ibn Juzaimah (2/180) dice: “Quien ofrezca estas oraciones prescriptas
regularmente no será registrado como desatento, y quien recite cien versos
por la noche no será registrado como desatento”.

 Al-Albani dijo en
as-Sahihah (643): “Su cadena de transmisión es auténtica de acuerdo a las
condiciones de los dos shéijs (al-Bujari y Muslim).

 El hecho de que esta
recitación sea mencionada durante las oraciones prescriptas sugiere que la
orden es recitarlas durante la oración, es decir, la oración de la noche.

 Por eso Ibn Juzaimah
narró que el reporte de Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él) en
un capítulo titulado “La virtud de recitar cien versos del Corán por la
noche, porque quien lo hace no será registrado como uno de los negligentes”.
Fue también narrado por Muhámmed ibn Nasr al-Marwazi en su libro Qiyám
al-Láil (164) en los capítulos que hablan sobre recitar durante la oración
de la noche.

 Esta virtud y recompensa
también puede lograrse recitando este número de versos por la noche en
general, ya sea durante la oración o de otra forma, antes de irse a dormir,
después de levantarse, si se levanta durante la noche. Este significado
general fue comprendido por muchos de los eruditos cuando narraron el
reporte en sus compilaciones. Ad-Dárimi (que Allah esté complacido con él)
lo incluyó en un capítulo llamado “La virtud de quien recita diez versos”
(2/554).

Al-Hákim lo incluyó en su
Mustádrak (178) en un capítulo llamado “Reportes concernientes a las
virtudes del Corán en general”.

 Al-Mundhiri lo incluyó
en at-Targhíb wa at-Tarhíb (2/76), en un capítulo llamado “Incentivo para
recitar el Corán durante la oración y en otros momentos, y la virtud de
aprenderlo y enseñarlo”.

 Él lo mencionó una
segunda vez en un capítulo titulado “Incentivo para recitar oraciones para
rememorar a Dios por la noche, no sólo en la mañana y la tarde” (2/116).

 An-Nawawi (que Allah
tenga misericordia de él) dijo en al-Adhkár (1/255):

 “Recitar el Corán es la
forma más importante de recordar a Dios, que debe hacerse regularmente. No
debe pasar un día ni una noche son él, y esto puede lograrse con unos pocos
versos”.

 Luego mencionó varios
reportes, incluyendo el reporte de Abu Hurairah que hemos citado más
arriba”. Fin de la cita.

 Existe la esperanza
entonces de que quien recite diez versos por la noche, no será registrado
entre los negligentes, ya sea que los recite durante sus oraciones nocturnas
o de otra manera, porque la munificencia de Dios es grande, ciertamente.

En la colección de
reportes Sahih Muslim (789) se narró de Ibn ‘Umar (que Allah esté complacido
con él), que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
dijo: “Si el compañero del Corán persiste en recitarlo por la noche y por el
día, lo recordará, pero si no lo hace, lo olvidará”.

 El significado aparente
del reporte es que lo que significa qiyám aquí (idha qáma = si (él)
persiste), es más amplio en significado que la idea de rezar al-qiyám.
Al-Manawi (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Es decir, si se
compromete a leer el Corán por la noche y durante el día, y no lo descuida…
esto es una recomendación de leer el Corán constantemente, sin designar un
momento específico, tiempo o lugar”. Fin de la cita.

 En tercer lugar, en la
Tradición Profética se recomienda que el musulmán recite ciertos versos
cuando va a dormir.

 Entre los capítulos y
versos que son recomendables recitar, están los siguientes:

 1 – El Versículo del
Trono (áiat al-kursi, capítulo al-Báqarah 2:255)

 Dice en un reporte
mu’állaq narrado en el Sahih al-Bujari (2311), que Abu Hurairah (que Allah
esté complacido con él) dijo: “El Mensajero de Allah (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) me designó para recolectar la caridad
obligatoria de Ramadán, entonces alguien vino y comenzó a buscar
denodadamente entre las donaciones…” y al final del reporte dice: “cuando
vas a dormir, recita el versículo del Trono, porque se quedará contigo un
guardián proveniente de Dios, y ningún mal se acercará a ti, hasta que la
mañana llegue”. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) dijo: “Él te dijo la verdad, aunque es un mentiroso. Eso fue
malvado
 
Qué pena que no está el reporte completo, yo
lo recuerdo y es interesante.”.

 2 – Los dos últimos
versos del capítulo al-Báqarah

 Se narró de Abu Mas’ud
al-Ansari (que Allah esté complacido con él), que el Profeta Muhámmad (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien recite los dos
últimos versos de al-Báqarah por la noche, eso será suficiente para él”.
Narrado por al-Bujari (5009)y Muslim (2714). Ibn al-Qayím dijo al-Wábil
as-Sáyib (132): “Éstos serán suficientes contra todo mal que pueda dañarlo”.

 Se narró que ‘Ali (que
Allah esté complacido con él) dijo:

 “Creo que ninguna
persona sana pueda dormir sin recitar los últimos tres versos de surat
al-Báqarah”.

 En al-Adkár (220),
an-Nawawi lo atribuyó al reporte de Abu Bákr ibn Abi Dawud, y luego dijo:
“Es auténtico, de acuerdo a las condiciones de al-Bujari y Muslim”.

 3 y 4 – Los capítulos
al-Isrá’ y Surat az-Zúmar

 Se narró que ‘Aa’ishah
(que Allah esté complacido con ella) dijo: “El Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) no se iba a dormir hasta que él había
recitado Bani Isra’íl (el capítulo al-Isra’), y az-Zumar.

 Narrado por at-Tirmidhi
(3402), quien dijo: “Su cadena de transmisión es buena y auténtica”. También
fue clasificado como bueno por al-Háfiz Ibn Háyar en Natá’iy al-Afkar
(3/65), y fue clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih at-Tirmidhi.

 5 – El capítulo
al-Kafirún

 Se narró que Nawfal
al-Ashya’i (que Allah esté complacido con él), dijo: “El Mensajero de Dios
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) me dijo: “Recita Qul iáa
áiyuha al-Kafirún, y cuando termines ve a dormir, porque esto es una
repudiación a la idolatría y el politeísmo (shirk)”.

 Narrado por Abu Dawud
(5055) y at-Tirmidhi (3400); clasificado como bueno por Ibn Háyar en Natá’iy
al-Afkár (3/65), y fue clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih Abu
Dawud.

 6, 7 y 8 – Los tres
últimos capítulos del Corán: al-Ijlás, y las dos conocidas como
al-Mi’wadhatáin

 Se narró de ‘Aa’ishah
(que Allah esté complacido con ella) que cuando el Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) se iba a dormir cada noche, sostenía sus
manos juntas, soplaba en ellas, y recitaba: Qul húa Alláhu áhad (al-Ijlás),
Qul a’udhu bi rább il-fálaq (al-Fálaq), y Qul a’udhu bi rább in-nás
(an-Nas). Luego se las frotaba por todo el cuerpo, comenzando por su cabeza
y rostro, luego el pecho, y lo repetía tres veces”. Narrado por al-Bujari
(5017).

 Se narró que Ibrahím
an-Naja’i dijo:

 “Ellos consideraron como
recomendable recitar estos (tres últimos) capítulos cada noche tres veces:
al-Ijlás y al-Mi’wadhatáin”. An-Nawawi dijo en al-Adhkár (221): “Su cadena
de transmisión es auténtica, de acuerdo a las condiciones de Muslim”.

 Cuarto:

 An-Nawawi (que Allah
tenga misericordia de él) dijo en al-Adhkár (221):

 “Es mejor para el
musulmán hacer todo esto que se ha narrado con respecto a este tópico, pero
si no puede, debe hacer lo que sea capaz de hacer”. Fin de la cita.

 No es esencial leerlo
del Libro. Es suficiente que el musulmán recite lo que sepa de memoria, de
los pasajes mencionados arriba, y Dios decretará para él lo que le ha
prometido.

 Y Allah sabe más.