El estatus de la mujer en el Islam

El estatus de la mujer en el Islam

El Islam dignifica a la mujer y la honra liberándola de la esclavitud al hombre y también de ser considerada como una mercancía sin valor ni dignidad. Estas son algunas normas relativas a la dignidad de la mujer:

  • El Islam otorga a la mujer su derecho a heredar en equidad con el hombre, a veces heredan igual, a veces hereda más que el hombre y en otras hereda menos, dependiendo de su relación de parentesco y de sus obligaciones económicas.
  • El Islam iguala entre el hombre y la mujer en todos los asuntos (las diferencias son la excepción), por ejemplo son iguales en todas las transacciones económicas y financieras, ya que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Las mujeres son hermanas gemelas de los hombres” (Abu Dawud 236).
  • El Islam garantiza el derecho de la mujer a la libre elección de su marido, y también enfatiza su responsabilidad sobre buena parte de la educación de los hijos. Dijo el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “La mujer es responsable de sí misma y de su familia, y será preguntada por ello” (Al Bujari, 853; Muslim, 1829).
  • En respeto y honor a la mujer, el Islam mantiene el apellido de sus padres y no lo cambia por el de su marido, aún después de casarse.
  • Obliga al hombre a cuidarla y mantenerla sin jactancia, especialmente si es de las mujeres cuya manutención es obligatoria, como la esposa, la madre o las hijas.
  • También insiste en ayudar a la mujer necesitada que no tiene quién la mantenga, aunque no fuera de la familia, e incita a servirla y atenderla como una de las mejores obras a los ojos de Allah; por eso dijo el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Quien ayuda a una viuda o a un pobre está en la misma posición que el combatiente por la causa de Allah y el que reza toda la noche y ayuna todo el día” (Al Bujari, 5661; Muslim, 2982).

Mujeres en cuyo cuidado el Islam Insiste:

La madre: Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él) relató: “Un hombre vino al Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y le preguntó: “Oh, Mensajero de Allah, ¿quién merece más mi compañía?” Le respondió: “Tu madre”. Luego dijo el hombre: “¿Y quién después?” Le respondió: “Tu madre”; dijo el hombre: ¿Y quién después? Le respondió: “Tu madre”; “¿Y quién después?” Y le respondió: “Después tu padre” (Al Bujari, 5626; Muslim, 2548).

La hija: Uqba ibn Amer (que Allah esté complacido con él) dijo: “Oí al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) decir: “Quien tenga tres hijas y las eduque con paciencia, las alimente, les dé de beber y las vista con lo mejor que pueda, serán para él como un muro protector del Fuego en el Día de la Resurrección” ( Ibn Mayah 3669).

La esposa: Aisha (que Allah esté complacido con ella) narró: “Dijo el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “El mejor de ustedes es el que mejor trata a su esposa, y yo soy quien mejor trata a su esposa” (At-Tirmidhí 3895).