El velo islámico (hiyab)

El velo islámico (hiyab):

Allah, el Sapientísimo, ordenó a la mujer creyente vestirse con el velo islámico porque en ella puso belleza y encanto, razón que la convierte en una tentación atractiva para el hombre, más de lo que el hombre sería para ella.

El Islam legisla el velo islámico por las siguientes razones:

  • Para ayudar a la mujer a cumplir con su cometido en la sociedad y en los diferentes ámbitos del conocimiento y del trabajo, sin ser juzgada únicamente por su belleza física, y así protegerla del acoso y preservar su dignidad y su castidad.
  • Minimizar y mitigar las posibilidades de acoso sexual y tentación, asegurando así la salud emocional de la sociedad y protegiendo la dignidad de la mujer.
  • Ayudar a los hombres que tratan con mujeres y las miran, a ser caballeros castos y respetuosos; así, tratarán a la mujer como un ser humano igual a ellos, atribuyéndole todas sus capacidades intelectuales y responsabilidades, y no considerándolas un objeto sexual, de burlas o de diversión.

Características del Velo Islámico (hiyab):

Allah ordenó a la mujer cubrir todo su cuerpo excepto la cara y las manos delante de hombres extraños. Dijo Allah, el Altísimo: “…que no muestren de sus adornos más de lo que está a simple vista” (Corán: 24:31). Lo que está a simple vista son la cara y las manos, a menos que la cara o las manos sean extremadamente atractivas, entonces se deben cubrir también.

Requisitos del velo islámico (hiyab) correcto:

La mujer puede vestir ropa del estilo y colores que desee, siempre que cumpla estos requisitos:

  1. Que la ropa oculte todas las partes pudendas (awra).
  2. Que sea cómoda, suelta, no estrecha y apretada al cuerpo, permitiendo visualizar las partes del cuerpo.
  3. Que no sea translúcida ni permita ver partes del cuerpo a través de ella.