Si una persona comete un pecado que nos lastima, y lo hace una y otra vez, ¿qué debemos hacer?

Alabado sea Dios.

Lo que deberías hacer es aconsejar a tal persona, ya sea que el pecado te
lastime directamente o no, porque encomendar el bien y reprobar el mal es
una obligación importante del musulmán, algo que se supone que hagamos todo
el tiempo, tal como Dios dijo (traducción del significado):

Y un grupo de hombres justos de entre ellos [que
no habían transgredido el sábado] preguntaron a quienes exhortaban al bien:
¿Por qué exhortáis a un pueblo al que Allah aniquilará o castigará
duramente? Respondieron: Para que nuestro Señor no nos castigue por no haber
ordenado el bien, y también para que dejen [de pescar los días sábados]”
(Al-A’ráf, 7:164).

En su exégesis de este verso, Ibn Kazír dijo: “Aquí Dios está describiendo
cómo la gente de ese pueblo se había dividido en tres grupos: los que
cometían pecados usando el truco de pescar durante el sábado (algo que Dios
les había prohibido), aquellos que les dijeron no hacer esto y los
denunciaron por ello, y aquellos que mantuvieron silencio, que no cometieron
el pecado ni se pronunciaron contra él. Este tercer grupo le dijo a quienes
denunciaron a esos pecadores: “¿Por qué exhortáis a un pueblo al que
Allah aniquilará o castigará duramente?
”. Es decir, por qué se afanan en
advertirles, cuando ustedes saben que ellos están condenados y que merecen
el castigo de Dios, y que predicarles no tendrá ningún beneficio. Y los
predicadores les respondieron: “Para que nuestro Señor no nos castigue
por no haber ordenado el bien
”. Es decir, hicieron eso obedeciendo a
Dios, Quien les había instruido encomendar lo que es bueno y reprobar lo que
es malo. Y pensaban “y también para que dejen [de pescar los días
sábados]
”, es decir, quizás esta advertencia tenga algún efecto sobre
ellos, y haga que alguno de ellos se detenga y se vuelva a Dios en
arrepentimiento, porque si se arrepienten, Dios aceptará su arrepentimiento
y tendrá misericordia de ellos”.

El musulmán debe utilizar diferentes maneras para advertir y convocar a la
gente al Islam. En ocasiones debe usar un tono gentil y animado,
describiendo las recompensas de hacer lo correcto, y en ocasiones debe
advertir del castigo que tiene el obrar mal y desobedecer a Dios. A veces
puede relatar historias para ilustrar una lección importante, y en ocasiones
puede explicar las malas consecuencias de los pecados en la vida de la
gente.

Pero si un musulmán ya no puede soportar convivir con un pecador, y ve que
no hay ningún beneficio en hablar con él, tratar de hacerlo razonar y
aconsejarle, entonces bien puede alejarse y mantenerse apartado de él, y no
hay nada más que tenga que hacer.

Y Allah es la Fuente de toda fuerza, y la Guía al camino recto.