¿Cuáles son las normas a observar para hacer una súplica, lo que es obligatorio, y sus tradiciones? ¿Cómo debo comenzar y cómo debo terminar? ¿Podemos pedir cosas mundanas antes de pedir algo del Más Allá? ¿Cuán correcto es elevar las manos cuando se hace una súplica, y cómo debe hacerse si es correcto?

 Alabado sea Allah

 En primer lugar, Dios
ama que se le pida, y Él nos ha animado a eso en todos los asuntos. Él se
enoja con quien no le pide, e incentiva a todos sus Servidores a pedirle.
Allah dijo (traducción del significado):

 “Vuestro Señor dice:
Invocadme, que responderé [vuestras súplicas]. Por cierto que quienes se
ensoberbecen y se niegan a adorarme, ingresarán al Infierno humillados”
(Gháfir 40:60).

 La súplica es muy
importante en el Islam, tanto que el Profeta (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) dijo: “La súplica es religión”. Narrado por
at-Tirmidhi, 3372; Abu Dawud, 1479; Ibn Máyah, 3828; clasificado como
auténtico por al-Albani en Sahih at-Tirmidhi, 2590.

 Segundo:

 El comportamiento
correcto durante la súplica:

 1 – Quien está haciendo
una súplica debe creer en la unidad absoluta de Dios (tawhíd), en Su
señorío, y en Sus sublimes nombres y atributos. Su corazón debe estar lleno
de la unidad de Dios. Para que Dios responda una súplica, es esencial que la
persona le responda a su Señor obedeciéndole, y no ignorándolo.
Allah dijo
(traducción del significado):

 “Y si Mis siervos te
preguntan por Mí [¡Oh, Muhammad!, diles] ciertamente estoy cerca de ellos.
Respondo la súplica de quien Me invoca. Que me obedezcan pues, y crean en Mí
que así se encaminarán” (al-Báqarah 2:186).

 2 – La sinceridad hacia
Dios solamente, al hacer la súplica. Allah dijo (traducción del
significado):

 “Y se les había ordenado
[en sus legislaciones] que adoraran a Allah con sinceridad, fuesen
monoteístas, realizaran la oración y pagaran el Zakât, pues ésa es la
verdadera religión” (al-Báiyenah 98:5).

 La súplica es un acto de
culto, como el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
dijo, por lo tanto, la sinceridad es una condición indispensable para que
sea aceptada.

 3 – Debemos pedirle a
Dios a través de Sus más bellos nombres. Allah dijo (traducción del
significado):

 “A Allah pertenecen los
nombres [y atributos] más sublimes, invocadle pues con ellos” (al-A’ráf
7:180).

 4 – Debemos alabar a
Dios como Él merece, antes de pedirle. At-Tirmidhi (3476) narró que Fadálah
ibn ‘Ubaid (que Allah esté complacido con él) dijo: “Mientras el Mensajero
de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) estaba sentado,
un hombre vino y rezó, y dijo: “Oh, Allah, ten misericordia de mí”. El
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Debe estar muy apurado”, y le dijo: “Cuando hayas rezado y estés sentado,
alaba a Dios como Él merece ser alabado, deséame las bendiciones, y luego
invócalo”. De acuerdo a otra versión (3477): “Cuando uno de ustedes rece,
que comience alabando a Dios, luego que le envíe las bendiciones a Su
Profeta, y luego que pida lo que desee”. Luego otro hombre rezó después de
él, y alabó a Dios y le deseó las bendiciones al Profeta. El Profeta (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Oh, orante, pide, porque
se te responderá”. Clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih
at-Tirmidhi, 2765, 2767.

 5 – Enviarle las
bendiciones al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él).
El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cada
súplica es retenida hasta que se le envían las bendiciones al Profeta (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él)”. Narrado por at-Tabaráni en
al-Awsat, 1/220; clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih al-Yami’,
4399.

 6 – Orientarse hacia La
Meca. Muslim (1763) narró que ‘Umar ibn al-Jattáb (que Allah esté complacido
con él) dijo: “En el día de Bádr, el Mensajero de Dios (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) miró a los idólatras, que constituían una
fuerza de mil hombres, y los compañeros del Profeta eran trescientos
diecinueve. Entonces el Profeta de Dios (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) se orientó hacia La Meca, luego extendió sus manos y
comenzó a rezar a Dios en voz alta: “Oh Dios, otórgame lo que me has
prometido; Oh Dios, otórgame lo que me has prometido. Oh Dios, si este
pequeño grupo de musulmanes muere, Tu no serás adorado sobre la Tierra”. Él
se mantuvo así hablando a su Señor, extendiendo sus manos, de frente a La
Meca, hasta que su capa cayó de sus hombros…”.

 An-Nawawi (que Allah
tenga misericordia de él) dijo en Shárh Muslim: “Esto muestra que es
recomendable orientarse hacia La Meca cuando uno hace una súplica, y elevar
las manos”.

 7 – Elevar las manos.
Abu Dawud (1488) narró que Salman (que Allah esté complacido con él) dijo:
“El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
dijo: “Tu Señor, glorificado y exaltado sea, es Benevolente y El Más
Generoso, y es demasiado Benevolente para dejar a Su servidor con las manos
vacías si este eleva las manos hacia Él”. Clasificado como auténtico por el
shéij al-Albani en Sahih Abi Dawud, 1320.

 Las palmas de las manos
deben estar orientadas hacia el cielo, en la forma de un humilde ruego hacia
Quien se espera que nos de algo. Abu Dawud (1486) narró de Málik Ibn Yassár
(que Allah tenga misericordia de él) que el Mensajero de Dios (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cuando le pidas a Dios, pídele
con las palmas de tus manos, no con el reverso de éstas”. Clasificado como
auténtico por el shéij al-Albani en Sahih Abi Dawud, 1318.

 ¿Deben colocarse las
manos juntas cuando se las eleva, o debe haber un espacio entre ellas?

 El shéij Ibn ‘Uzaimín
(que Allah tenga misericordia de él) afirmó en ash-Shárh al-Mumti’ (4/25)
que deben estar juntas. Lo que dijo es: “Sobre separarlas y sostenerlas
lejos la una de la otra, no hay bases para eso en la Tradición Profética ni
en los escritos de los eruditos”. Fin de la cita.

 8 – Tener fe certera de
que Dios responderá, y concentrarse apropiadamente, porque el Profeta (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Invoca a Dios cuando
tengas la certeza de que recibirás una respuesta, y recuerda que Dios no
responde la súplica proveniente de un corazón negligente y desatento”.
Narrado por at-Tirmidhi, 3479; clasificado como bueno por al-Albani en Sahih
at-Tirmidhi, 2766.

 9 – Pedirle
frecuentemente. Una persona debe pedirle a Dios cualquier cosa que quiera o
necesite de las cosas buenas de este mundo y del Más Allá, y debe rogar a
Dios en sus súplicas, y no buscar una respuesta rápida, porque el Profeta
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “El servidor
recibirá una respuesta en tanto y en cuanto no implique algo pecaminoso ni
la ruptura de los lazos familiares, y siempre y cuando no se apresure”. Le
preguntaron: “¿Qué significa apresurarse?”, y él respondió: “Cuando el
servidor dice: “Yo hice una súplica; hice una súplica y no he visto ninguna
respuesta”, se muestre frustado, y cese de suplicar”. Narrado por al-Bujari,
6340; Muslim, 2735.

 10 – Debe ser firme en
su súplica, porque el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) dijo: “Ninguno de ustedes debe decir “Oh Allah, perdóname si Tú
quieres; Oh Allah, ten misericordia de mí, si Tú quieres”, sino que debe ser
determinado en aquello que está pidiendo, porque Dios no puede ser obligado
de todas formas”. Narrado por al-Bujari, 6339; Muslim, 2679.

 11 – Rogar con humildad,
esperanza y temor. Allah dijo (traducción del significado):

 “Invocad a vuestro Señor
con humildad y en secreto” (al-A’ráf 7:55).

 “Verdaderamente,
ellos solían apresurarse a hacer buenas obras, y Nos invocaban con esperanza
y temor. Y se humillaban ante nosotros” (al-Anbiá’ 21:60).

 “Y recuerda a Tu Señor
internamente, con humildad y temor y sin levanter la voz, en las mañanas, en
las tardes y en las noches” (al-A’ráf 7:20).

 12 – Repetir la súplica
tres veces. Al-Bujari (240) y Muslim (1794) narraron que ‘Abd Allah ibn
Mas’ud (que Allah esté complacido con él) dijo: “Mientras el Mensajero de
Dios estaba rezando en la Ka’bah, Abu Yáhl y sus compañeros estaban sentados
cerca. Ellos habían sacrificado un camello el día anterior, y Abu Yáhl dijo:
“¿Cuál de ustedes irá a traer las vísceras del camello de Banu tal y tal,
para ponérselas en la espalda a Muhámmad cuando está postrado?”. El peor de
entre la gente fue y las trajo, y cuando el Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) estaba postrado con la cabeza en el suelo,
se las puso entre los hombros. Ellos comenzaron a reír, inclinándose unos
sobre otros. Yo estaba allí mirando, y si yo hubiera tenido alguna
influencia, se las habría quitado al Mensajero de Dios. El Profeta (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) permaneció postrado, sin
levantar su cabeza, hasta que alguien fue y le avisó a Fátima. Ella vino con
Juwairíyah, quien se lo quitó, y luego ella se volvió hacia ellos y les
recriminó. Cuando el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) había terminado su oración, elevó su voz y rezó contra ellos, y cuando
hacía una súplica o le pedía algo a Dios lo repetía tres veces, y dijo: “Oh
Allah, castiga a (los de la tribu de) Quraish”, tres veces. Cuando ellos
oyeron su voz, pararon de reírse y tuvieron miedo por su súplica. Entonces
dijo: “Oh Allah, castiga a Abu Yáhl ibn Hishám, a ‘Utbah ibn Rabí’ah, a
Shaibah ibn Rabí’ah, a al-Walíd ibn ‘Uqbah, a Umáiah ibn Jaláf, y a ‘Uqbah
ibn Abu Mu’áit…”, y mencionó a un séptimo, pero no puedo recordar quién era.
Por el Único, Quien envió a Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) con la verdad, yo vi a aquellos que había mencionado, muertos
en el día de Bádr, y luego fueron arrastrados y arrojado al pozo, al pozo de
Bádr”.

 13 – Asegurarse de que
su comida, bebida y vestimenta es buena (lícita). Muslim (1015) narró que
Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él) dijo: “El Mensajero de Dios
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Oh gente, Dios es
Bueno y no acepta sino lo que es bueno. Dios ha encomendado a los creyentes
lo mismo que ha encomendado a Sus mensajeros. 
Allah dijo
(traducción del significado):

 “¡Oh, Mensajeros! Comed
de las cosas buenas y obrad con rectitud que Yo bien sé lo que hacéis”
(al-Mú’minún 23:51).

 “¡Oh, creyentes! Comed
de las cosas buenas que os hemos proveído” (al-Báqarah 2:172).

 Luego mencionó a un
hombre que había hecho un largo viaje, y estaba desarreglado y polvoriento,
y extendió sus manos hacia el cielo diciendo “Oh Señor, Oh, Señor”, pero su
comida era prohibida, su bebida era prohibida, y sus vestimentas eran
prohibidas. Él se nutría con cosas prohibidas, por lo tanto, ¿cómo podía
recibir una respuesta?

 Ibn Ráyab (que Allah
tenga misericordia de él) dijo: “Asegurarse que nuestra comida, nuestra
bebida y nuestra vestimenta es lícita, y que todo aquello que uno consume es
lícito, es uno de los más importantes medios para que las súplicas sean
respondidas”. Fin de la cita.

 14 – Hacer nuestras
súplicas en silencio, sin levantar la voz. Allah dijo (traducción del
significado):

 “Invocad a vuestro Señor
con humildad y en secreto” (al-A’ráf 7:55).

 “Cuando invocó a su
Señor en secreto” (Mariam 19:3).

 También hemos discutido el tópico de las súplicas y los medios específicos para que el orante pueda recibir una respuesta, los momentos y lugares en que es más probable recibir una respuesta, el estado en el que se debe encontrar la persona cuando hace la súplica, los impedimentos para recibir una respuesta, y los tipos de respuesta. Todo esto puede encontrarse también en la respuesta a la pregunta No. 5113.