¿Hay algún comportamiento particular que el viajero debe observar, en especial cuando viaja para hacer la peregrinación mayor?
Alabado sea Dios
Hay muchas conductas y puntos a tener en cuenta por el
viajero, que los eruditos han compilado. Uno de quienes compiló estas normas
fue el Imam An-Nawawi (que Allah tenga misericordia de él), en su libro
al-Maymu’ (4/264-287), donde menciona sesenta y dos normas a tener en
cuenta. Mencionaremos algunas de ellas resumidas, y quien quiera saber más
puede consultar los escritos del Imam an-Nawawi (que Allah tenga
misericordia de él).
Él dijo:
“Capítulo 1: Normas sobre viajar:
Este es un tópico importante, del cual hay una gran
necesidad.
1 – Cuando una persona quiere viajar, es recomendable que
consulte a aquellos en cuyo compromiso religioso, experiencia y conocimiento
él confía, sobre viajar en ese momento determinado. El consultado debe ser
sincero al ofrecer consejo y evitar ser influenciado por los caprichos y
deseos. Dios dijo (traducción del significado): “…y consúltenlos para sus
asuntos” (Ali ‘Imrán 3:159).
Los reportes auténticos indican que la gente solía consultar
al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
acerca de sus asuntos.
2 – Una vez que ha decidido viajar, la Tradición Profética es
buscar la guía de Dios rezando la oración para tomar una decisión
(al-istijárah). Por lo tanto, debe rezar dos rak’as, y luego recitar la
súplica de al-istijárah.
3 – Si ha decidido viajar para la peregrinación, o una
batalla, o algún otro propósito, debe comenzar arrepintiéndose de todos sus
pecados y actos reprobables, y debe corregir cualquier injusticia o
situación incorrecta que haya causado con la gente y pagar cualquier cosa
que deba; debe también devolver cualquier cosa que se le haya confiado y
pedir perdón a cualquiera con quien tenga algún trato de amistad. Debe
escribir su testamento y tener testigos de ello, y debe designar a alguien
para que pague las deudas que él no sea capaz de pagar. Debe dejar a su
familia y a aquellos que dependan de él los fondos suficientes para cubrir
sus necesidades hasta que vuelva.
4 – Debe buscar complacer a sus padres y a aquellos que está
obligado a honrar y obedecer.
5 – Si está viajando para la peregrinación mayor, una
batalla, o algún otro propósito, debe esforzarse en asegurarse que sus
ingresos son lícitos y que están libres de cualquier sospecha. Si no hace
eso y realiza la peregrinación o va a una batalla con dinero que ha sido
arrebatado por la fuerza, es un pecador y aunque su peregrinación o
participación en una batalla parezca exteriormente correcta, no será válida,
y él no será un verdadero peregrino.
6 – Es recomendable para quien está viajando para la
peregrinación mayor o para algún otro propósito para el cual deba llevar
provisiones, llevar abundantes provisiones y dinero con él, para que pueda
compartir con los necesitados. Sus provisiones deben ser lícitas, porque
Dios dijo (traducción del significado):
“¡Oh, creyentes! Dad en caridad parte de lo hayáis ganado
y de lo que os hemos hecho brotar de la tierra, y no elijáis lo deteriorado
para dar caridad así como no lo tomaríais para vosotros mismos, a menos que
convinieres en ello; y sabed que Allah es Opulento, Loable” (al-Báqarah
2:267).
Debe dar voluntariamente para que sea más probable que le sea
aceptado.
7 – Si quiere viajar para la peregrinación o una batalla,
debe aprender cómo se realizan, porque ningún acto de culto es válido a
menos que el musulmán sepa cómo realizarlo correctamente. Es recomendable
que quien quiere hacer la peregrinación mayor lleve consigo un libro que
hable claramente acerca de los rituales que deberá realizar, y que también
hable sobre los objetivos de este ritual, y debe leerlo constantemente y muy
a menudo durante su viaje, para que pueda comprenderlo y memorizarlo. Por
eso existe el temor de que para algunos musulmanes, su peregrinación no sea
válida si fallan en completar algunas de las condiciones para ella. Y
algunos de ellos pueden imitar en La Meca lo que otros hacen, pensando que
esas personas conocen bien los rituales, pero sin embargo ser engañados o
estar imitando a los ignorantes sin saberlo. Este es un serio error. De la
misma forma, en el caso de quien sale para una batalla, es recomendable que
lleve un libro que hable sobre lo que necesita saber, y también el guerrero
debe aprender lo necesario sobre las artes de la lucha, las súplicas que
debe decir en determinados momentos, las prohibiciones sobre la traición,
sobre asesinar mujeres y niños, etc. Quien está viajando para comerciar
también debe aprender lo que necesita acerca de la compra y la venta, cuáles
transacciones son válidas y cuáles son inválidas, qué está prohibido y qué
es lícito, etc.
8 – Es recomendable que busque la compañía de quien desea el
bien y detesta el mal, de tal forma que si él se olvida de algo, se lo
recuerde y pueda ayudarle, y si sucede que es un hombre de conocimiento,
debe seguirlo, porque lo ayudará a evitar las malas actitudes, tales como
fastidiarse con el viaje, y puede ayudarlo a mantener una actitud noble y
animarlo a ello.
También debe ser complaciente con su compañero a lo largo del
viaje. Cada uno de ellos debe tratar con el otro y con sus puntos de vista
con respeto, y ser paciente con los defectos que pudiera tener.
9 – Es recomendable que se despida de su familia, vecinos,
amigos y de todos sus seres queridos. Debe darles una despedida y debe
decirles a cada uno de ellos: “Le encomiendo a Allah vuestra religión,
vuestra fe y los objetivos de vuestros actos”. Quien se queda atrás debe
decir al viajero: “Que Dios te bendiga con temor a Él y te perdone tus
faltas, y te conceda Su bondad donde sea que estés”.
10 – Es parte de la Tradición Profética decir la siguiente
súplica cuando uno deja la casa: “Bismilláh, tawakkáltu ‘ala Allah, wa la
háwla wa la qúwata ílla billáh. Allahúmma ínni a’udu bika min an adíl-la wa
udál-la, aw azíl-la aw uzál-la, aw uzlama aw ayhala, aw iuyhal ‘aláiya” (En
el nombre de Dios, me confío a Dios, pues no hay fuerza ni poder excepto en
Él. Dios nuestro, me refugio en Ti para no extraviar a otros ni ser
extraviado, para no resbalar ni tropezar, para no ser injusto ni ser
injuriado, para no ser negligente con otros ni ser tratado con
negligencia).
11 – La Tradición Profética cuando uno deja su casa y quiere
subir a su montura, es decir “Bismilláh” (En el nombre de Dios). Luego,
cuando uno ha montado, debe decir: “Al hámdu lilláhi al-ladí sajjára lana
hada wa ma kúnna láhu muqrinín wa ínna ila rabian la munqalibún” (En el
nombre de Dios, todas las alabanzas son para Dios, Quien ha puesto este
transporte a nuestro servicio, pues nosotros no habríamos sido capaces de
ello, y nuestro Señor es nuestro destino final”. Entonces debe decir “Al
hámdu lilláh” (Alabado sea Dios) tres veces, “Alláhu Ákbar” (Dios es El Más
Grande) tres veces, y “Subhábana ínni zalamtu nafsi faghfir li ínnahu la
iagfir udh-dhuruba ílla anta” (Gloria a Ti, verdaderamente he sido injusto
conmigo mismo, por lo tanto perdóname, porque ciertamente nadie puede
perdonar los pecados excepto Tú”.
Y también: “Allahúmma ínna nas’áluka fi safarina háda
al-bírra wa at-taqwa, wa min al-‘aml ma tarda, Allahúmma háwwin ‘alaina
safarana háda watwi ‘ánna bu’dahu. Allahúmma anta as-sáhib fi as-sáfar wa
al-jalifah fil ahl. Allahúmma ínni a’udu bika min wa’zá’ as-sáfar wa ka’ábat
al-manzar wa su’ al-munqalib fil mali wal ahl” (Dios nuestro, Te pedimos
rectitud y piedad en este viaje nuestro, y te pedimos las obras que a Ti te
complacen. Dios nuestro, te rogamos que facilites nuestro viaje y nos
permitas cubrir la distancia rápidamente. Dios nuestro, Tú eres El Compañero
en nuestro viaje y El Sucesor y Guardián de la familia. Dios nuestro, busco
refugio en Ti de las dificultades del viaje, de un cambio en mi corazón y de
quedar atrapado en problemas; busco refugio en Ti de un mal final para mi
riqueza y mi familia). Cuando vuelve, se recitan las mismas palabras, con el
agregado: “Aaiybuna, taa’ibuna, ‘aabiduna li rabian haamidun” (Volvemos, nos
arrepentimos, adoramos y alabamos a nuestro Señor).
12 – Es recomendable viajar con un grupo de personas, a causa
del reporte de ‘Umar (que Dios esté complacido con él), quien dijo: “El
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Si la gente supiera lo que yo sé acerca de quedarse solo, ninguno de
ustedes viajaría solo por la noche”. Narrado por al-Bujari.
13 – Es recomendable que el grupo designe al mejor y al más
sabio de ellos como líder, y que le obedezcan, a causa del reporte de Abu
Sa’íd y Abu Hurairah, quien dijo: “El Mensajero de Dios(que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cuando tres personas salen de
viaje, que designen a uno de ellos como líder”. Un reporte bueno y
auténtico, narrado por Abu Dawud, con una cadena de transmisión buena.
14 – Es recomendable salir a la madrugada o al final de la
noche (en el caso de los países desérticos para evitar el sol abrasador), a
causa del reporte de Anas, quien dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Deberían viajar al final de la
noche (o a lo largo de la noche), porque es más fácil cubrir grandes
distancias por la noche”. Este reporte fue compilado por Abu Dawud con una
cadena de transmisión buena. También fue narrado por al-Hákim, quien dijo:
“Es un reporte auténtico de acuerdo a los requisitos de al-Bujari y
Muslim”.
15 – Debe adoptar una actitud buena y gentil, y evitar
discutir o empujar a la gente en el camino. Debe guardar su lengua contra
los insultos, los chismes, de maldecir, o cualquier otra forma de discurso
negativo.
16 – Es recomendable para el viajero decir el takbir (Alláhu
Ákbar) cuando sube una tierra empinada o decir el tasbih (Subhana Allah)
cuando desciende una pendiente, cuando baja por un valle, o algo similar.
17 – Si ve una villa o pueblo al que quiere entrar, entonces
es recomendable que diga: “Allahúmma as’áluka jáiraha wa jaira áhliha wa
jaira ma fiha wa a’udu bika min shárriha wa shárri áhliha wa shárri ma fiha”
(Dios nuestro, te pido me agracies con su bondad, con la bondad que haya en
su gente, y la bondad que haya en ella, y me refugio en Ti de sus males, del
mal de su gente y del mal de lo que haya en ella”.
18 – Es recomendable hacer abundantes súplicas a lo largo del
viaje, porque sus súplicas serán respondidas.
Debe tratar de permanecer en un estado de pureza ritual y
rezar a tiempo. Dios le ha facilitado esto permitiéndole servirse de la
ablución seca (taiyámmum), y de unir y acortar las oraciones.
20 – La Tradición Profética cuando se detiene en un lugar es
decir lo que fue narrado por Jawlah bint Hakim, quien dijo: “Oí al Mensajero
de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) decir: “Quien
haga una parada y diga: “’Audu bi kálimat Allahi at-támmati min shárri ma
jálaq” (Me refugio en las perfectas palabras de Dios del mal de lo que ha
creado)”, nada lo lastimará hasta que se mueva de lugar”. Narrado por
Muslim.
21 – Es recomendable para un grupo de viajeros acampar cerca
los unos de los otros, y no dispersarse ni separarse innecesariamente, a
causa del reporte de Abu Za’labah al-Jushani (que Dios esté complacido con
él), quien dijo: “Cuando la gente se detenía en un lugar, se dispersaban por
los pasos de montaña y los valles. El Mensajero de Dios (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Es algo proveniente de Satanás que
se dispersen por las montañas y valles de esa forma”. Luego de eso, nunca se
detenían en un lugar sin quedarse juntos”. Narrado por Abu Dawud, con una
cadena de transmisión buena.
22 – La Tradición Profética para el viajero es que cuando ha
realizado aquello para lo que salió, se apresure a regresar con su familia,
a causa del reporte de Abu Hurairah, de acuerdo al cual el Mensajero de Dios
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Viajar es una
forma de castigo, que lo priva a uno de su bebida y su comida. Cuando uno de
ustedes haya terminado de hacer lo que se proponía, que se apresure a volver
con su familia”. Narrado por al-Bujari y Muslim.
23 – La Tradición Profética es decir cuando uno vuelve de un
viaje lo que se narró en el reporte de Ibn ‘Umar (que Dios esté complacido
con él), de acuerdo al cual el Mensajero de Dios (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él), cuando volvía de una campaña o de
realizar la peregrinación mayor o menor, decía el takbir (Alláhu Ákbar)
sobre cada terreno alto tres veces, y luego decía “La iláha ílla Allahu
wáhdahu la sharikah lah, láhul mulku wa láhu al hámd, wa húa ‘ala kúlli shái
in qadír. Aayibuna, taa’ibuna, ‘aabiduna, saayiduna li rabian haamidún.
Sádaqa Alláhu wa’dah wa nasara ‘abdah wa házama al-ahzába wáhdah” (No hay
más divinidad que Dios, solo, sin compañero ni asociado, Suyo es el reino y
Suya es toda alabanza, y el destino de todas las cosas está en sus manos.
Volvemos arrepentimos, devotos, prosternados ante nuestro Señor, a quien
alabamos. Allah ha cumplido su promesa, le ha concedido a su siervo la
victoria, y Él sólo ha derrotado a los aliados). Narrado por al-Bujari y
Muslim.
Se narró que Anas dijo: “Volvimos con el Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y cuando llegamos a las
afueras de Medinah, dijo: “Aayibuna, taa’ibuna, ‘aabiduna li rabian
haamidún” (Volvemos arrepentimos, devotos, prosternados ante nuestro Señor,
a quien alabamos). Y se mantuvo diciendo esto hasta que llegamos a Medina”.
Narrado por Muslim.
24 – La Tradición Profética cuando uno vuelve al hogar es
comenzar por ir a la mezquita que esté más cerca de su hogar, y rezar dos
rak’as de la oración del retorno (salat al-qudum), a causa del reporte de
Ka’b ibn Málik, de acuerdo al cual el Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él), cuando llegaba de un viaje, comenzaba
yendo a la mezquita, donde rezaba dos rak’as y luego se sentaba”. Narrado
por al-Bujari y Muslim.
25 – Es recomendable preparar comida para el viajero que
retorna, ya sea que la prepare el viajero mismo o alguien más la prepare
para él, como indica el reporte de Yábir (que Dios esté complacido con él),
de acuerdo al cual el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él), cuando volvía a Medinah de un viaje, sacrificaba un
camello o una vaca. Narrado por al-Bujari.
26 – Está prohibido que una mujer viaje sin un pariente varón
innecesariamente, ya sea que tenga un largo viaje o una corta distancia, a
causa del reporte de Abu Hurairah (que Dios esté complacido con él), quien
dijo: “No es permisible para una mujer que cree en Dios y en el Último Día
viajar por la distancia de un día y una noche sin un pariente varón
(mahram)”. Narrado por al-Bujari y Muslim”.
Fin de la cita del libro del Imam an-Nawawi.
El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín (que Allah tenga
misericordia de él) dijo:
“El comportamiento para viajar a la peregrinación mayor está
dividido en dos categorías: lo obligatorio, y lo recomendable. El
comportamiento obligatorio es lo que el viajero debe hacer y los pilares que
debe cumplir (partes esenciales) para la peregrinación mayor, y evitar las
cosas prohibidas, en especial durante su consagración ritual (las cosas que
están prohibidas en general, ya sea que esté en la consagración ritual o
no), porque Dios dijo (traducción del significado):
“La
peregrinación se realiza en meses consabidos, y quien en ellos se consagrara
para hacerla, deberá abstenerse [durante la peregrinación] de las relaciones
maritales, los actos de desobediencia y las discusiones. Lo que hagáis de
bien Allah lo sabe”
(al-Báqarah 2:197).
Lo recomendable del comportamiento cuando se viaja para la
peregrinación mayor es para quien cumplió todos sus deberes obligatorios,
tal como ser generoso con todas las personas, servir a sus hermanos, ser
tolerante ante cualquier molestia, no tomar venganza ni maltratar a nadie
sino ser gentil con la gente, ya sea antes o después de su consagración
ritual, porque este comportamiento es bueno y sublime, y es lo que se
requiere de cualquier creyente en todo tiempo y lugar. Hay otros puntos
sobre el comportamiento que tienen que ver con los actos de culto, tal como
realizar la peregrinación mayor de la forma más perfecta posible,
esforzándose en hacerlo con una conducta correcta, tanto en actos como en
palabras”. Fin de la cita.
Fatáwa Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín, 21/16.
