En Canadá hay un montón de alimentos en los cuales hay un símbolo que está relacionado con la forma en que la que se preparan los alimentos en la religión judía que yo no comprendo completamente. Este símbolo dice que la comida es kosher.
Una vez establecido que este alimento ha sido procesado de acuerdo a las leyes judías, ¿es permisible para nosotros comerlo? Porque muchos alimentos, inclusive el pan, incluyen monoglicéridos y diglicéridos y yo no sé si son de origen animal o vegetal, por lo tanto es difícil para mí comprar comida.
Alabado sea Dios
Dios les ha prohibido a los judíos muchas clases de
alimentos, como una penalidad por la falta de práctica de las leyes que les
encomendó. Dios dijo (traducción del significado):
“Debido
a la iniquidad de los judíos les vedamos cosas buenas que antes les eran
permitidas, y por haber desviado a muchos del sendero de Allah”
(an-Nisá 4:160)
Con respecto a la ley islámica, es más tolerante en ese
sentido, pues Dios nos ha permitido todo lo beneficioso, y no nos ha
prohibido nada excepto lo perjudicial. Dios, glorificado y exaltado sea,
dijo (traducción del significado):
“Hoy
se os ha permitido todo lo beneficioso”
(al-Má’idah, 5:5).
Y Dios dijo, describiendo al Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él):
“…les
ordena el bien y les prohíbe el mal, les permite todo lo beneficioso y les
prohíbe lo perjudicial”
(al-A’ráf, 7:157).
Después de examinar las leyes sobre los alimentos que los
judíos practican en la actualidad, al parecer todos los alimentos que ellos
consideran como permisibles son también permisibles según nuestras leyes, y
no hay ninguna otra excepción a eso salvo el alcohol, hasta donde sabemos.
La palabra kosher, que proviene del hebreo, significa ‘puro’,
y para el caso quiere decir que está preparado de acuerdo a las leyes
dietarias del Judaísmo.
Basándonos en eso, no hay nada de malo en que un musulmán
consuma estos alimentos, a menos que tenga evidencias de que contienen
alcohol en una cantidad considerable.
Citaremos aquí entonces el texto de un estudio sobre la
religión judía realizado por el Dr. Abd el-Wahháb al-Masiri en su libro
titulado Mawsu’ah al-Yahud wa al-Yahudíyah wa as-Suhiuníyah (5/315-328), que
pasó una década de su vida compilando información para su investigación. En
este texto él da una explicación detallada sobre el tópico de la
alimentación y las leyes dietarias en el Judaísmo:
“El origen de estas leyes es la Torá, o Antiguo Testamento, y
los alimentos que cumplen con estas normas son etiquetados con la palabra
kosher.
Esta palabra es usada para referirse al conjunto de leyes que
tienen que ver con la comida, los métodos de preparación y la forma legal de
sacrificar animales en el Judaísmo, normas que son conocidas como kashrut.
Estas leyes prohíben a los judíos comer tipos específicos de
alimento, y les permiten comer otros. De hecho, las prohibiciones
básicamente tienen que ver con la carne, pero hay algunas otras
prohibiciones, como las de comer los frutos de un árbol antes de que hayan
pasado cuatro años desde su primer cosecha, o una planta que fue plantada
junto con otro tipo de planta. Esta prohibición se aplica sólo a lo que
ellos llaman “la tierra de Israel”, es decir, Palestina.
También está prohibido beber un vino que ha sido preparado
por los gentiles (no judíos). De hecho también tienen prohibido consumir un
pan o cualquier otro alimento preparado por no judíos aún cuando haya sido
preparado de acuerdo a las prescripciones judías. También hay una
prohibición sobre comer pan con levadura durante la Pascua.
Con respecto a las carnes, las normas son las siguientes:
a)
Es permisible para el judío comer animales mamíferos y
pájaros. Entre los mamíferos son permisibles los de cuatro patas con pezuña
hendida, que no tienen colmillos ni garras, herbívoros y rumiantes.
Los pájaros que tienen permitido comer son los pájaros domésticos criadas en
granjas y casas, y algunas aves salvajes que comen plantas y granos.
Todos los mamíferos y pájaros aparte de estos son considerados impuros. Por
eso tienen prohibido comer caballos, mulas, y burros, porque no tienen
pezuña hendida. También tienen prohibido comer camellos, porque no tienen
pezuña hendida. Los cerdos están prohibidos especialmente en la ley judía,
como es bien sabido, porque además se considera que tienen colmillos, aún
cuando tienen pezuña hendida.
Con respecto a los conejos y roedores, se considera que tienen garras, y no
pezuñas hendidas, por lo tanto no son lícitos.
Los pájaros impuros incluyen a todos aquellos que tienen pico curvado y
garras como las rapaces, tal como los halcones, buitres, búhos, y algunos
tipos de loros.
b)
Está prohibido para el judío comer la carne de un animal si
no ha sido sacrificado por alguien que esté cualificado para sacrificarlos
de una forma legal, después de recitar las bendiciones y oraciones para el
sacrificio.
c)
También está prohibido comer ciertas partes de los animales,
como los nervios ciáticos.
d)
También tienen prohibido comer carne cuya sangre no ha sido
drenada mediante un método que consiste en lavarla con agua y sal, y luego
dejar la carne en sal por una hora.
e)
Es permisible para ellos comer pescados que tengan escamas y
aletas. Sobre las otras criaturas como los pulpos, camarones y otros
mariscos, están prohibidos.
f)
Es permisible para el judío comer cuatro tipos de langostas,
pero tienen prohibido comer otros insectos y también los reptiles.
g)
Está prohibido para ellos comer carne y leche al mismo
tiempo. Por eso está prohibido cocinar la carne en manteca de leche; debe
ser en todo caso cocida con aceite vegetal. También está prohibido comer
carne y queso o manteca en una misma comida, y deben esperar 6 horas entre
lácteos y carnes.
También está prohibido colocar la carne en un recipiente en el cual se ha
colocado leche o queso, o usar el mismo cuchillo para cortar carne y queso.
Por eso los restaurantes que ofrecen comida kosher deben tener un conjunto
de recipientes para cocinar la carne, y otro conjunto para los lácteos.
No está prohibido para los judíos comer cualquier clase de
vegetales y frutas, sin embargo no es permisible para ellos comer de las
primeras cuatro cosechas de un árbol. Y está también prohibido para un judío
beber vino que fue preparado o manipulado por un no judío.
El largo alcance de estas leyes es tal que muchos judíos se
han sentido aislados. Los hábitos alimenticios diarios tienen una estrecha
relación con las relaciones sociales, porque los judíos difícilmente pueden
compartir su alimentación con los no judíos. Aún aquellos judíos que han
intentado superar este aislamiento encuentran a menudo dificultades para
abandonar la comida judía, porque no es fácil cambiar los hábitos
alimenticios.
La necesidad de que los animales domésticos sean sacrificados
por un matarife cualificado de acuerdo a leyes estrictas hace imposible para
los judíos vivir fuera de sus comunidades.
Los judíos reformistas han criticado a menudo las leyes
judías sobre la alimentación, aún cuando estas evitan que los judíos sean
fácilmente asimilados por las sociedades occidentales. Sin embargo, también
les dificultan el desarrollo, por lo que algunos argumentan que estas leyes
no tienen ningún fundamento moral, y que por lo tanto no deberían aferrarse
a ellas.
Los judíos en las sociedades occidentales han enfrentado
siempre dificultades para obtener alimentos lícitos para ellos, en lugares
donde no hay comercios que vendan alimentos kosher. En Israel en cierta
época, el rabinato oficial de este país intentó implementar las leyes
alimentarias en la vida pública, como en las aerolíneas, hoteles y
restaurantes.
La mayoría de los descendientes judíos en los Estados Unidos
y la Unión Soviética (cerca del 80% de ellos) no se aferran a las normas
alimentarias; muchos de ellos comen cerdo y sus derivados, y apenas un 4% de
ellos practican las normas judías sobre la alimentación.
En Israel aproximadamente 30.000 personas trabajan en la cría
de cerdos y la venta de sus derivados. Al parecer, más de la mitad de los
israelíes comen cerdo y sus derivados, entre ellos muchas figuras
prominentes de su sociedad, como sus ministros, generales, e incluso
miembros de la Knesset, aún cuando han acordado en algún momento una
propuesta para prohibir la venta de cerdo. Hay varias compañías en Israel
que crían, sacrifican y venden la carne de cerdo, entre ellas Kibbutz
Mazara.
Los judíos ortodoxos ejercen cierta presión sobre el gobierno
israelí para que prohíba la venta de cerdo. Pero los israelíes secularistas
temen que esto pueda conducir a que el cerdo sea vendido en el mercado
negro, lo cual iría en detrimento del turismo y de la economía, y forzaría a
muchos israelíes a comprar el cerdo en las áreas donde viven los árabes
cristianos, así como recurren a este método en ocasiones para conseguir el
pan con levadura durante Pascuas.
De tanto en tanto resurgen los debates sobre qué alimentos
son permisibles, especialmente porque algunos miembros de instituciones
religiosas han usado su autoridad para emitir certificados kosher para
favorecer a determinadas empresas.
En 1987, el Rabinato de Israel anunció que cierto tipo de
atún no era lícito, aún cuando la Unión de Congregaciones Judías de Estados
Unidos ha emitido una declaración afirmando que es kosher. De esto se
trasluce que el Rabinato de Israel, de poco prestigio entre las comunidades
auténticamente religiosas, intenta expandir su influencia y dominar los
procesos de certificación kosher dentro del mundo judío.
El conflicto entre sefaradíes y ashkenazíes también se
refleja en ocasiones en los procesos de certificación kosher. Así podemos
encontrar que los rabinos ashkenazíes pueden rechazar los certificados
emitidos por rabinos sefaradíes, y viceversa”. Fin de la cita.
En resumen, no hay nada de malo en que el musulmán coma
alimentos de origen judío que han sido certificados como kosher, a menos que
contengan alcohol.
Y Allah sabe más.
