¿Puede explicarnos las partes esenciales, requisitos y tradiciones para el sermón de los viernes?

Alabado sea Dios

En primer lugar, las cuatro escuelas de jurisprudencia están
de acuerdo en que el sermón es una de las condiciones necesarias para que la
oración comunitaria del viernes sea válida. El sermón es parte del recuerdo
de Dios. Dios dijo (traducción del significado): 

Oh, creyentes! Cuando oigan el llamado a la oración del
viernes vengan a recordar a Dios, y posterguen los negocios
” (Al-Yumu’a,
62:3). 

El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) hizo esto de forma continuada. De hecho, se narró de algunos de
sus compañeros que el sermón es un reemplazo de los dos módulos de oración
que le faltan a la oración regular del mediodía. Todo ello indica que el
sermón es una de las condiciones esenciales para que la oración del viernes
sea válida. 

Ibn Qudamah (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“En resumen, el sermón del viernes es una condición de la
oración comunitaria de los viernes, y no es válida sin él, como fue afirmado
por ‘Atá, An-Najá’i, Catada, Az-Záwri, Isjáq, Abu Záwr, y otros. No
conocemos a nadie que esté en desacuerdo con esto excepto Al-Hásan”. Fin de
la cita de Al-Mugni, 2/74. 

En segundo lugar, mencionaremos las condiciones de la oración
comunitaria del viernes. 

1 – Debe realizarse después de que haya comenzado el tiempo
para la oración del mediodía.

2 – Que se haga antes de la oración, y no después. Al-Játib
ash-Sharbini dijo: “Así es de acuerdo al consenso, excepto por aquellos que
sostuvieron puntos de vista extraños”. Mugni al-Muhtách, 1/549. 

No debe haber un largo intervalo entre ambas cosas, lo ideal
es que la oración venga inmediatamente después del sermón. 

Ibn Qudamah (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Es esencial que la oración venga justo después del sermón”.
Fin de la cita de Al-Mugni, 2/79. 

Los eruditos difieren sobre otras condiciones. Mencionaremos
brevemente las que creemos que tienen mayores probabilidades de ser las
correctas, después de haber estudiado las evidencias de la mayoría de las
opiniones: 

a) La intención. El Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Los actos no son sino intención”.
Consensuado. Entonces, puede entenderse que el imam debe tener la intención
consciente de presentar su sermón en forma aceptable para la oración
comunitaria del viernes. Este es el punto de vista de los hánbalis y de
algunos de los juristas sháfi’is. 

4 – Debe pronunciarse en voz alta. No es aceptable que el
imam pronuncie en voz baja su sermón. Este es el punto de vista de la
mayoría de los eruditos, excepto los hánafis. 

Algunos de los eruditos han estipulado un número mínimo de
asistentes para que califique como una oración comunitaria del viernes
válida, y otros han estipulado que el sermón sólo debe ser en árabe, pero
como hemos explicado previamente estas dos condiciones no son válidas.
Consultar la respuesta a la pregunta No. 7718 y
112041

En tercer lugar, las partes esenciales de la oración del
viernes: 

El punto de vista más correcto es que lo único esencial para
celebrar una oración comunitaria del viernes, es el discurso mínimo que
pueda llamarse ‘sermón’, de acuerdo a las costumbres del lugar. Este es el
punto de vista de Ibn Házm. Ver Al-Muhálla, 5/97. 

El shéij Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él)
dijo:

“No es suficiente en el sermón desaconsejar a la gente que se
aferre a la vida mundana y recordarles la imprevisibilidad e inminencia de
la muerte, sino que es esencial impartir un sermón de acuerdo a la
costumbre, algo que no puede lograrse con un discurso abreviado, que no
cumpla este propósito”. Fin de la cita de Al-Ijtiyarát, p. 79. 

El shéij ‘Abd er-Rahmán as-Sa’di (que Allah tenga
misericordia de él) dijo:

“Lo que los juristas han dicho sobre las cuatro partes
esenciales en cada uno de los dos sermones del viernes está sujeto a una
discusión más detallada. Si el imam cumple con el propósito del sermón en
cada uno de los dos sermones, propósito que es la exhortación que conmueva
el corazón, entonces ha cumplido con el deber de dar un sermón. 

Pero indudablemente, bendecir al Mensajero de Dios (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) y recitar algo del Corán son
cosas que completan y mejoran el estilo del sermón”. Fin de la cita de
Fatáwa as-Sa’díyah, p. 193. 

El imam debe también estar correctamente purificado, debe
tener tanto la purificación mayor como la menor, y debe llevar sus mejores
ropas. Debe saludar a la gente con el saludo de paz (salamu ‘aleicum), e
impartir su sermón desde el púlpito. Debe hacerlo mirando a la gente de
frente, ser sincero en sus palabras, exhortarlos a hacer buenas obras y a
abandonar el pecado, y usar un estilo conciso y elocuente. No debe hacer muy
largo su sermón, por el contrario, debe tratar de ser directo y breve. Y es
parte de la tradición dividir el sermón en dos partes, sentándose brevemente
entre ambas. 

Hay algunas diferencias de opinión con respecto a muchos de
estos asuntos menores, cuyos detalles hemos discutido en otros artículos
sobre el tema. Aquí nos limitaremos a una discusión general de lo que el
musulmán necesita saber al respecto. 

En cualquier caso, debemos señalar aquí la importancia de
prestar atención a la situación actual de la gente al seleccionar los
contenidos y temáticas del sermón. El imam debe buscar darle a la gente lo
que necesita y le beneficia, y no meramente lo que ellos quieren, ni abundar
en explicar cosas que la mayoría no comprenderá, o que son ajenas a sus
necesidades reales. 

Más aún, el imam debe acompañarlos en su rememoración de
Dios, en sus súplicas, y en toda otra cosa que sea recomendable al dar su
sermón, pero no hay evidencia de que esto sea una parte esencial para que el
sermón sea válido. Es suficiente para mencionarlo que haya evidencia de que
es recomendable. 

Luego de discutir los puntos que los juristas hánbalis
consideraban esenciales para el sermón del viernes, el Shéij Muhámmed ibn
al-‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Algunos de los eruditos han afirmado que la condición básica
del sermón es que debe contener exhortaciones que amenicen los sentimientos
de la gente y que sean beneficiosos para su vida espiritual y su situación
actual en este mundo, además de alabar a Dios, enviarle bendiciones al
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y
recitar al menos un verso del Corán. Todas estas son partes de un sermón
correcto. 

Pero esta opinión, aunque tiene cierto peso, no es necesario
seguirla si la gente de esa ciudad sigue el primer punto de vista que el
autor mencionó arriba, porque si omite estas condiciones que el autor ha
mencionado, la gente se confundirá y partirá de la oración comunitaria
sintiendo que estuvo incompleta. Sin embargo, si cumples estas condiciones,
no se estará haciendo algo malo en forma alguna. 

Asistir a la gente en cualquier asunto que no sea prohibido,
es una de las formas de obrar en la ley islámica. El Profeta Muhámmad (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) asistía a sus compañeros en
el ayuno durante Ramadán, y también cuando no ayunaban a causa de algún
viaje. También lo hizo cuando se reconstruyó el templo de La Meca, cuando le
dijo a ‘Aa’ishah: “Si no fuera porque tu gente es nueva en el Islam, yo
habría demolido el Templo y lo habría reconstruido sobre los cimientos de
Abrahán” (Consensuado).

Este principio es bien conocido en la ley islámica. 

Pero si uno encuentra algo prohibido, entonces esto es
condescendencia y no es permisible ayudarles con eso. Dios dijo (traducción
del significado): 

Desearían [los idólatras] que fueras condescendiente [con
sus creencias], para así serlo ellos también [con la tuya]
” (Al-Qálam,
68:9)”. 

Fin de la cita de Ash-Shárh al-Mumti’, 5/56. 

Y Allah sabe más.