¿Cuáles son las normas sobre enviarle las bendiciones al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) con los peregrinos que van a Medina?

 Alabado sea Allah.

 Esta acción no está
prescripta en el Islam y no se sabe de nadie que lo haya hecho entre las
primeras y mejores tres generaciones de musulmanes, o entre los sabios de
los musulmanes, porque cualquiera puede enviarle las bendiciones al Profeta
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) donde sea que esté.
Allah nos ha garantizado que nuestros deseos de paz para él le llegarán a
través de los ángeles que Él ha designado. Basándonos en esto, cualquier
persona que le desee la paz al Profeta (que la paz y las bendiciones de Dios
sean con él), en cualquier lugar, sus deseos le llegarán con seguridad. ¿Qué
comparación que puede hacerse entre esto, y pedirle a un peregrino que
visita Medina que le lleve nuestros deseos de paz al Profeta (que la paz y
las bendiciones de Dios sean con él), cuando no puedes tener la certeza
absoluta de que serán entregados, si la persona lo recordará o se olvidará?

 Se narró que ‘Abd Allah
ibn Mas’ud (que Allah esté satisfecho de él) dijo: “El Mensajero de Allah
(que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: “Allah posee
ángeles que van por toda la tierra, y ellos me entregan los deseos de paz de
mi comunidad”. Narrado por an-Nasá’i, 1282; clasificado como verídico por
al-Albani en Sahih at-Targíb, 1664.

 Se narró que Abu
Hurairah (que Allah esté satisfecho de él) dijo: “El Mensajero de Allah (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No conviertan sus
casas en tumbas, y no conviertan mi tumba en un lugar de adoración (visitado
repetidamente). Envíenme sus deseos de paz y bendiciones, que me llegarán
sin importar donde estén”. Narrado por Abu Dawud, 2042; clasificado como
verídico (sahih) por al-Albani en Sahih al-Yami’, 7226.

 El shéij ‘Abdur-Rahmán
ibn Násir al-Barrák (que Allah lo preserve), un miembro facultado de la
Universidad Islámica Muhámmed ibn Sa’ud de Arabia Saudí, dijo:

 “No hay bases en el
Islam para enviarle las bendiciones al Profeta (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) a través de alguien que viaje a Medina. Esta no fue la
forma en que lo hicieron los sálaf rectos (que Allah esté satisfecho con
ellos), ni sus seguidores (tabi’ín) ni los eruditos le han enviado sus
deseos de paz y bendiciones de esta manera. No se ha narrado nada como esto,
porque las bendiciones de la comunidad son enviadas al Profeta (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) como dice el hadiz sahih: “No
conviertan sus casas en tumbas, ni conviertan mi tumba como un lugar de
festividad o adoración (que visiten repetidamente). Envíenme sus deseos de
paz y bendiciones que me llegarán, no importa dónde estén”. Narrado por Abu
Dawud, 2042. De acuerdo a otra versión: “…porque sus deseos de paz me
llegarán sin importar dónde estén”. Narrado por Abu Ya’la, 469.

 Basándonos en esto,
enviar los deseos de paz y bendiciones al Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) de esa forma es una innovación (bid’ah).
De hecho, no está prescripto “enviarle” con alguien más las bendiciones y
deseos de paz a ningún fallecido, más bien los deseos de paz son para ser
pronunciados por quien visita su tumba, como el Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) hacía cuando solía visitar las tumbas en
al-Baqi’ y decía el salam a por quienes allí descansaban y hacía una súplica
por ellos. Él enseñó a sus compañeros (que Allah esté satisfecho de ellos)
qué debían decir cuando visitaran las tumbas, tal como cuando dijo:
“Assalamo ‘aleicum ahl ad-diyár min al-mu’minín wal muslimín, wa ínna in sha
Allah bikum laahiqún, nas’al Alláha lana wa lakum al-‘aafíyah (Que la paz
sea con ustedes, Oh, creyentes y los musulmanes de entre los moradores de
las tumbas. Si Dios quiere, ciertamente nos reuniremos con ustedes. Le
pedimos a Allah que nos garantice a nosotros y a ustedes la seguridad)”.
Narrado por Muslim, 975.

 Y él le dijo a ‘A’ishah
(que Allah esté satisfecho de ella): “Di: “assalamo ‘ala ahl ad-diyár min
al-mu’minín wal muslimín, wa iarham Allah al-mustaqdimína mínna wal
musta’jirín, wa ínna in sha Allah bikum laahiqún (Que la paz sea con
ustedes, Oh, creyentes y musulmanes de entre los moradores de las tumbas.
Que Allah tenga misericordia de aquellos nos han precedido y de aquellos que
vendrán después de nosotros, pues nosotros ciertamente, nos reuniremos con
ustedes, si Dios quiere)”. Narrado por Muslim, 974.

 Más bien los deseos de
paz deben ser dados por el ausente a los vivos.

 El punto es que Allah ha
hecho fácil para su comunidad enviarle nuestros deseos de paz y bendiciones
al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y hacerlo
abundantemente en cualquier lugar que uno esté. Se narró que Allah ha
designado ángeles que entregan nuestros deseos de paz y bendiciones al
Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Y Allah sabe
más.

 El shéij Ibn ‘Uzaimín
(que Allah tenga misericordia de él) dijo:

 “Decimos: si alguien le
envía sus deseos de paz y bendiciones al Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) desde el lugar más lejano y recóndito del
planeta, le llegarán, porque Allah ha designado ángeles que viajan alrededor
de la Tierra, y si alguien le desea las bendiciones y la paz al Mensajero
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), ellos le comunicarán
nuestros deseos. Entonces, si decimos ahora “Oh Allah, envíale las
bendiciones y la paz a Tu Mensajero”, nuestros deseos le serán transmitidos.
El nuestra oraciones los musulmanes decimos “assalamo ‘aleicum wa ái iuhá
an-nabíyu wa ráhmatullahi wa baracatuh (que la paz sea contigo, ¡Oh,
Profeta!, y la misericordia de Dios y Sus bendiciones)”, y nuestros deseos
le son transmitidos…

 He oído que alguna gente
dice en Medina, “Mi padre me pidió que le entregue sus bendiciones al
Mensajero”, pero esto es incorrecto. El Mensajero (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) no está vivo, como para tener que enviarle
saludos con otra persona. Si tu padre le envía sus deseos de paz y
bendiciones al Mensajero, sus deseos son entregados por aquellos que son más
capaces y más confiables que tú para eso, es decir los ángeles.

 Por eso no hay necesidad
de tal cosa, y decimos: esté donde esté, en cualquier punto de la Tierra que
se le pueda ocurrir, di: “la paz y las bendiciones de Allah sean con él”, y
tus salutaciones le llegarán más rápido y con más seguridad que si le
mandaras las bendiciones con una persona”.

 Maymu’ fatáwa ash-Sháij Ibn Baaz, 23/416, 417.

 Y Allah sabe más