Un hombre que trabaja con mi padre lo convenció de que sufría del mal de ojo. Le llevó un amuleto y dijo: Ponlo en tu bolsillo y te protegerá contra el mal de ojo. Luego tomó un papel en el que estaba escrito alif, ba’, ‘ayn, daal [letras árabes] y al final del papel decía: «Allah es el protector» y otras letras incomprensibles, sin sentidos y garabatos. Queremos deshacernos de este papel porque es algo que no está permitido en el Islam, pero no sabemos el modo correcto de hacerlos sin que nos cause daño. Espero que puedan ofrecernos palabras de ayuda y aconsejarnos.

Alabado sea Allah

El mal de ojo es real como el Profeta (la paz
y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) nos dijo, y el modo de
protegernos es recitando las ruqias prescritas en la shari’ah y recitando
los wirds del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre
él), sin usar amuletos o talismanes escritos por mentirosos y charlatanes.
Para más información sobre el mal de ojo y las formas de protegernos, por
favor, lea la respuesta a las preguntas número


20954
y

11359
.  

Llevar amuletos y talismanes con el propósito
de protegerse contra el mal de ojos se encuentra bajo la categoría «uso de
amuletos» lo cual está prohibido. Se narró de ‘Uqbah ibn ‘Aamir al-Yuhani
(que Allah esté complacido con él) que algunas personas se acercaron al
Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) y
aceptó el juramento de lealtad de nueve de ellos y no de un hombre. Ellos
dijeron: Oh Mensajero de Allah, aceptaste la lealtad de nueve pero no de
uno. Él dijo: “Él usa un amuleto”. Entonces él colocó su mano dentro (de sus
vestimentas) y lo rompió, y él aceptó su juramento de lealtad y dijo: “Quien
use un amuleto ha asociado a otros con Allah (shirk)” Narrado por Ahmad
(16781); clasificado como sahih por al-Albaani en al-Silsilah al-Sahihah
(492).  

Ahmad (17440) también narró que ‘Uqbah ibn
‘Aamir (que Allah esté complacido con él) dijo: Oí al Mensajero de Allah (la
paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) decir: “A quien use un
amuleto, que Allah nunca cumpla sus deseos y a quien use una concha marina,
que Allah nunca lo proteja de aquello que teme». Este hadiz fue clasificado
como hasan por al-Arna’ut en su comentario sobre al-Musnad. 

Las conchas marinas se utilizaban para
protegerse contra el mal de ojo. 

Al-Jattaabi (que Allah tenga piedad de él)
dijo: Los amuletos eran elementos utilizados con la creencia de que podían
proteger contra la calamidad. 

Al-Baghawi (que Allah tenga piedad de él)
dijo: Los árabes solían colocarles amuletos a los niños para protegerlos
contra el mal de ojo, o por lo menos eso afirmaban. Esto fue declarado
invalido por la shari’ah. Al-Ta’rifaat al-I’tiqaadiyyah, pág. 121.  

La opinión correcta de los expertos es la que
dice que los amuletos están prohibidos incluso si tienen palabras del Corán.
Vea la pregunta número

10543
. En cuanto a los que
contienen palabras y letras desconocidas, no hay diferencia en las
opiniones; son haram y no hay garantías de que no son magia o de que no
buscan la ayuda de los genios. 

En tercer lugar: 

El modo de eliminar estos amuletos y magias
cuando se descubren es desatando los nudos – en caso de que existan- y
separar las partes, luego destruirlas quemándolas, porque se narró que Zayd
ibn Arqam (que Allah esté complacido con él) dijo: Un judío solía acercarse
al Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) en quien
confiaba. Él ataba algunos nudos y los colocaba en las pertenencias de un
hombre de Ansaar. Él sufría por esta causa durante muchos días – o, según el
hadiz de ‘Aa’ishah, por seis meses – luego dos ángeles vinieron a visitarlo.
Uno se sentó en su cabecera y el otro a sus pies. Uno de ellos dijo: “¿Sabes
lo que lo está afligiendo?” Él dijo: “Aquel que solía acercarse ató algunos
nudos por él y los arrojó dentro del agua de tal y tal, el Ansaari. Debe
enviar a alguien para desatar esto, y descubrirá que el agua se ha vuelto
amarilla». Luego se le acercó Gabriel, trayendo la revelación de
al-Mu’wadhatain, y le dijo que un hombre judío lo había hechizado y que los
materiales usados se encontraban en el pozo de tal persona. Luego envió a un
hombre – según otro isnad, el envío a ‘Ali (que Allah esté complacido con
él) – que descubrió que el agua estaba amarilla. Sacó el manojo y se lo
acercó, y le dijo que lo desatara y recitara un versículo del Corán. Comenzó
a recitar y a desatarlo, y cada nudo que desataba lo hacía sentir mejor,
hasta que se recuperó por completo». 

Narrado por al-Albaani en al-Silsilah
al-Sahihah, 6/615; al-Haakim, 4/460; al-Nasaa’i, 2/172; Ahmad, 4/367;
al-Tabaraani.  

El Sheij Ibn Baaz (que Allah tenga piedad de
él) dijo: Los esfuerzos deben realizarse para encontrar lo que ha hecho la
brujería. Si ha puesto algo de cabello, por ejemplo, en algún lugar, o en un
peine, etc., si se sabe que lo ha puesto en cierto lugar, debe ser sacado de
ahí y quemado o destruido. Así se cancelarán sus efectos y lo que el brujo
quería hacer se anula. Maymu’ Fataawa wa
Maqaalaat al-Shaij Ibn Baaz, 8/144.  

Entonces, deshágase del papel que tiene su
padre, destrúyalo y quémelo, y recuérdele que debe arrepentirse ante Allah
por haber usado un amuleto. 

Y Allah sabe mejor.