¿Cómo puede el musulmán protegerse de las pruebas y tentaciones que atentan contra su compromiso religioso? Si cae en ellas, ¿qué debe hacer para apartarlas?

Alabado sea Dios

En primer lugar, la integridad del compromiso
religioso de una persona en este mundo significa felicidad y triunfo en el
Más Allá. El capital del musulmán es su compromiso religioso, entonces quien
lo descuida y lo expone a las tentaciones está condenado al fracaso,
mientras que quien lo preserva y pone cuidado en fortalecerlo, prosperará y
tendrá éxito. Por consiguiente, una de las súplicas del Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) era: “Dios nuestro,
corrige por mí mi compromiso religioso, que es el resguardo de mis asuntos.
Corrige por mí mis asuntos mundanos en mi vida. Corrige por mí mis asuntos
con el Más Allá, donde estará mi última morada. Haz de esta vida un medio
para el incremento de todo lo que es bueno, y haz de la muerte un alivio
para mí de todo mal”. Registrado por Muslim (2720). 

Al-Mannáwi (que Allah tenga misericordia de
él) dijo:

“Las palabras “Dios nuestro, corrige por mí
mi compromiso religioso, que es el resguardo de mis asuntos” significan que
eso es lo que protege todos nuestros asuntos, porque si el compromiso
religioso de una persona está corrupto, todos sus asuntos se perjudicarán y
estará condenado al fracaso en este mundo y en el próximo”. Fin de la cita
de Faid al-Qadir (2/173). 

En segundo lugar, con la ayuda de Dios el
musulmán puede proteger su compromiso religioso de pruebas y tentaciones,
siguiendo el camino de los creyentes en aquello en que se les ordenó
mantener fidelidad. Eso incluye lo siguiente: 

1 – Apartarse de cualquier ambiente que
corromperá nuestro compromiso religioso y moral. 

Entonces, debes evitar vivir en tierras de no
musulmanes, y evita mezclarte con los malvados. Quien se aparta de algo que
pueda llevar a la corrupción protegerá su compromiso religioso, si Dios
quiere. 

Hemos visto y oído
historias chocantes de quienes se desviaron lejos y vendieron su compromiso
religioso por alguna ganancia mundana fugaz, por deslumbrarse e
impresionarse tanto con el ambiente de los no musulmanes y los incrédulos,
hasta que sus corazones quedaron espiritualmente muertos como resultado de
vivir entre ellos. Lo mismo puede decirse de mantenerse alejado de cualquier
participación en las disputas entre musulmanes sobre asuntos controversiales,
especialmente cuando discutir acerca de esas diferencias induce a unos y
otros a boicotearse, volverse las espaldas entre sí y pelear. 

El shéij Ibn
Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Quien examine la
historia de revuelo y discusiones que tienen lugar entre muchos musulmanes
comprenderá que ningún musulmán que alguna vez se involucró en eso estuvo
feliz con sus consecuencias, por el daño que afectó su compromiso religioso
e incluso sus intereses mundanos. Por lo tanto, esto es algo para ser
fuertemente disuadido, y abstenerse de esto es algo que debemos ordenar,
respecto de lo cual Dios dijo (traducción del significado): 

No
tratéis al Mensajero con el mismo trato que entre vosotros, y sabed que
ciertamente Allah conoce a quienes de vosotros se retiran con disimulo [sin
pedir permiso]. Y que aquellos que desobedezcan las órdenes del Mensajero de
Allah [y rechacen su Mensaje] estén precavidos, no sea que les sobrevenga
una desgracia o les azote un severo castigo” (An-Nur, 24:63)”.
 

Minhách as-Sunnah an-Nabawíyya
(4/410). 

2 – Otra cosa que puede
ayudar a que el musulmán proteja su compromiso religioso es fortalecer su
fe, realizando actos de obediencia a Dios y absteniéndose de lo que está
prohibido. 

Uno de los mayores actos
de obediencia es la oración. El musulmán debe rezar regularmente y a tiempo,
cumpliendo todas las condiciones necesarias y haciendo todas las partes
obligatorias de la oración, con la humildad y concentración apropiadas. 

Dios, glorificado y
exaltado sea, dijo (traducción del significado): 

Recita
lo que se te ha revelado del Libro [el Corán] y haz la oración, que
ciertamente la oración preserva de cometer actos inmorales y reprobables. Y
sabe que tener presente a Allah en el corazón durante la oración es lo
importante, y Allah sabe lo que hacéis” (Al-‘Ankabut, 29:45).
 

El Profeta Muhámmad (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) ordenó hacer todo tipo de
actos de obediencia y culto para estar a salvo de pruebas y tentaciones que
pongan en riesgo nuestro compromiso religioso, y nos advirtió contra
tentaciones mundanas tales como las riquezas, las mujeres y el estatus, para
que no causen que malvendamos nuestro compromiso religioso. 

Él dijo que un hombre
puede ser musulmán durante la noche y luego terminar apostatando durante el
día, o puede ser musulmán durante el día y terminar apostatando durante la
noche. 

Se registró de Abu
Hurairah que el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) dijo:

“Apresúrense
a hacer buenas obras antes de que emerja la discordia y la tentación como un
pedazo de noche negra, cuando un hombre será un creyente en la mañana y un
incrédulo por la noche, o será un creyente por la noche y un incrédulo en la
mañana, y malvenda su religión por ganancias mundanas”.
Registrado por Muslim
(118). 

El Shéij Muhámmed ibn
al-‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“El punto es que el
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos
advirtió contra estas pruebas, que serían como una pieza de noche oscura, en
la cual una persona sería un creyente por la mañana y un incrédulo por la
noche (Dios no lo permita), en un simple día. En un simple día él podría
apostatar y salir de la fe. Le pedimos a Dios que nos mantenga a salvo de
eso. ¿Y por qué sería esto? Porque esa persona vendió su compromiso
religioso por ganancias mundanas. Y no pensemos que lo que significa
“ganancias mundanas” significa simplemente riquezas, porque cada cosa
deseada por la gente en este mundo es una ganancia mundana, incluyendo el
estatus social, el liderazgo, las mujeres, o cualquier otra cosa. Aun el
placer mundano cae bajo la denominación aquí de “ganancias mundanas”. 

Esta gente que será
creyente en la mañana e incrédula por la noche o viceversa, todos ellos
venderán su compromiso religioso por alguna ganancia mundana. 

Le pedimos a Dios que
nos proteja y les proteja de las pruebas y tentaciones. Debemos buscar
constantemente refugio en Dios de ello”. Fin de la cita Shárh Riadh
as-Saalihín, 2/20. 

Para más información
sobre los medios para fortalecer la fe del musulmán, por favor consulta la
respuesta a la pregunta No. 34171.

3 – Súplica 

Nuestro Señor,
glorificado y exaltado sea, nos ha guiado, y nuestro Profeta Muhámmad (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos ha enseñado súplicas
concisas que son beneficiosas para quien busca proteger su compromiso
religioso de las pruebas y las tentaciones. Entre estas súplicas están las
siguientes: 

– La frase “ihdina
as-sirat al-mustaquím (guíanos por el sendero recto)” en cada módulo de
oración, y la súplica “Allahúmma ihdini fi man hadáita wa ‘áfini fi man
‘áfaita wa tawallani fi man tawalláita wa bárik li fi ma a’taita, wa qini
shárra ma qadáita (Dios nuestro, guíame entre aquellos que Tú has guiado,
perdóname entre quienes Tú has perdonado, hazme Tu aliado entre quienes Tú
has tomado por aliados, y bendíceme con lo que Tú has concedido. Y sálvame
del mal que haya en lo que Tú has decretado)”. Registrado y clasificado como
bueno por At-Tirmidi (464), y también registrado por Abu Dawud (1425). 

Esto es lo que el
musulmán dice durante la súplica de la oración impar y en muchas otras
situaciones, porque incluye buscar la ayuda de Dios, glorificado y exaltado
sea, guiar al orante hacia el camino recto y reafirmarlo en él, mostrándole
las formas más directas y mejores de lograr Su complacencia”. 

4 – Mantenerse alejado
de las malas compañías 

Se ha narrado de Abu
Hurairah que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) dijo: “El hombre seguirá a sus amigos cercanos, así que presten
atención a quién toman como amigo cercano”. Registrado por Abu Dawud (4833)
y At-Tirmidii (2378), quienes lo clasificaron como bueno. 

Debemos tomar como
amigos cercanos a aquellos cuyo compromiso religioso y honestidad nos
inspire confianza, porque los amigos tienen una enorme influencia guiándonos
hacia distintos caminos. Por lo tanto, no debemos correr riesgos
innecesarios ni apostar nuestra fe tomando como amigos cercanos a gente de
dudosa moralidad y compromiso religioso. Ver: Al-‘Izlah, p. 141. 

5 – Aprender el
conocimiento del Islam con eruditos que nos inspiren confianza 

Este es uno de los
grandes medios por los cuales el musulmán puede mantenerse a salvo de las
pruebas y la confusión que puede conducir a ellas, y proteger así su fe y
compromiso religioso. Por eso es que la persona ignorante es más proclive a
extraviarse del camino recto, el conocimiento es luz y bien. Observemos a
aquellos musulmanes ignorantes que peregrinan a las tumbas y las circunvalan
en clara adoración, o rezan a los muertos en lugar de Dios, creyendo que
ellos tienen algún poder para beneficiarlos o perjudicarlos, y no tienen un
poco de sagacidad para darse cuenta cómo eso contradice la religión que
dicen profesar. Si reflexionamos en su situación, nos daremos cuenta de que
actúan así llevados por su ignorancia, y quien entre ellos tenía conciencia
y conocimiento de lo que están haciendo lo ha malvendido, ha malvendido su
compromiso religioso por alguna ganancia mundana. 

En tercer lugar, si
alguien ha caído en alguna clase de tentación con respecto a su compromiso
religioso: 

1 – Que se apresure a
salir de esa situación y se libere a sí mismo de ella completamente,
arrepintiéndose sinceramente ante Dios, glorificado y exaltado sea,
lamentando su negligencia y retomando el cumplimiento de su deber, y tomando
la firme decisión de no volver a caer nunca más en eso. 

2 – Que cambie de
entorno y compañía, por uno que sea más puro e íntegro. 

3 – Que invoque a Dios,
glorificado y exaltado sea, con sinceridad y humildad, rogándole que le
salve de eso. 

4 – Que siga a Dios
realizando abundantes actos de honradez, piedad y rectitud, tantos como
pueda. 

Dios dijo (traducción
del significado): 

Y
observa [¡Oh, Muhammad!] las oraciones prescritas durante el día [Salât Al
Fayr, Salât Adh Dhuhr y Salât Al ‘Asr] y durante la noche [Salât Al magrib y
Salât Al ‘Ishâ’], pues las buenas obras borran las malas. Ciertamente esto
es una exhortación para quienes reflexionan.

115. Y sé paciente;
ciertamente Allah no hará que se pierda la recompensa de los benefactores”
(Hud, 11:114-115).
 

5 – El musulmán debe
tener una estimación honesta de sus incumplimientos y las causas de ello, y
ser conciente de cómo Satanás fue capaz de engañarlo y controlar su
conducta. Si la causa de su desviación del camino recto fue el deseo sexual,
entonces que se proteja de ello apresurándose a casarse, y si no es capaz de
hacerlo, entonces que ayune a menudo, porque el ayuno es un poderoso escudo
contra la tentación sexual, tal como el Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) nos dijo. 

El Imam An-Nawawi (que
Allah tenga misericordia de él) dijo: “Lo que significa el reporte es que
ayunar reduce el deseo sexual y lo hace más controlable”. 

Si la tentación tiene
que ver con otros deseos, tal como seguir argumentos capciosos que ponen en
duda los fundamentos de nuestra fe o convicciones, entonces debemos
apresurarnos a contrarrestarlos. 

Lo que hemos mencionado
arriba está entre los medios para protegernos de las pruebas y las
tentaciones, como el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) nos enseñó. 

Y Allah sabe más.