Viajo todos los días aproximadamente 122 kilómetros para ir a trabajar, pero durante Ramadán permanezco en la ciudad en la que trabajo de lunes a viernes, no regreso para ver a mi familia toda la semana. ¿Puedo ayunar normalmente durante el viaje ya que no es tan difícil durante esos días, será válido mi ayuno? ¿Qué pasaría si quito los diez últimos días y realizo el i’tikaaf en la misma ciudad, o tengo que realizar el i’tikaaf con mi familia a con la cual no paso demasiado tiempo? También para ayudar a mi esposa con el trabajo de la casa porque ella se cansa demasiado, y no puede realizar muchos actos de adoración. ¿Debo realizar el i’tikaaf o pasar el tiempo con mi familia y realizar actos de adoración junto a ella? Por favor, aconséjenme.
Alabado
sea Allah.
En primer
lugar:
Está
permitido que un viajero interrumpa su ayuno durante el Ramadán, porque
Allah dice (interpretación del significado):
“En el mes
de Ramadân fue revelado el Corán como guía para la humanidad y
evidencia de la guía y el criterio. Quien de vosotros presencie la aparición
de la luna [correspondiente al comienzo del noveno mes] deberá ayunar; y
quien estuviere enfermo o de viaje [y no ayunase] deberá reponer
posteriormente los días no ayunados y así completar el mes. Allah desea
facilitaros las cosas y no dificultárosla; engrandeced a Allah por haberos
guiado y así seréis agradecidos.”
[al-Baqarah
2:185]
No hay
diferencias si el viaje es sencillo o no.
¿Pero es
mejor que él ayune o no?
La
respuesta es que es mejor que él ayune, salvo que experimente dificultades,
en cuyo caso es mejor que no ayune.
Ésto está
discutido con más detalles en la respuesta a las preguntas número
65629 y
20156.
En segundo
lugar:
Es mejor
que usted regrese con su familia y permanezca con ellos para ayudar a su
esposa con las tareas domésticas, y la ayude a realizar los actos de
adoración y a beneficiarse con los últimos diez días. Que usted permanezca
con su familia para animarlos a cumplir con la adoración es mejor que
observar el i’tikaaf solo privándolos de su ayuda por estar lejos. ‘Aa’ishah
(que Allah esté complacido con ella) nos habló sobre lo que solía hacer el
Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) durante los
últimos diez días, que incluía despertar a su familia – es decir, para que
pudieran realizar la adoración, orar y recitar du’as’. El Profeta (la paz y
las bendiciones de Allah desciendan sobre él) no realizaba el i’tikaaf y
abandonaba a su familia sin ayuda o cuidados. Está comprobado que Safiyyah
(que Allah esté complacido con ella) lo visitaba cuando él estaba realizando
el i’tikaaf y que cumplía con el i’tikaaf junto a él. El i’tikaaf es una
acto privado de adoración, y no beneficia a nadie más. Que usted permanezca
con su familia y los anime a realizar la adoración y los trate amablemente
es una acción que beneficia a los demás y usted no será privado de su
recompensa por la adoración de su familia ni será privado de su propia
recompensa, porque usted puede acompañar a su familia en las qiyaam al-layl
(plegarias nocturnas) en una mezquita, y los puede despertar al finalizar la
noche para recitar la du’a’ y leer el Corán. Esto es algo bueno que lo
incluye a usted y a su familia. Entonces, le aconsejamos que regrese con su
familia y permanezca con ella durante los últimos diez días, y los aliente a
adorar a Allah.
Si usted
cree que su familia se encuentra bien, y que realiza los actos de adoración
de manera regular, entonces puede cumplir con el i’tikaaf algunas noches en
la mezquita local, así puede combinar diferentes tipos de adoración y
obtener gran recompensa in sha Allah.
Le pedimos
a Allah que lo ayude a realizar lo que Él ama y lo que le complace, y que
acepte sus buenas acciones y las de su familia.
Y Allah sabe mejor.
