Estimado señor, por favor trate de responderme esta pregunta que es tan importante para mí. He leído en un sitio web anti islámico dirigido por un teólogo cristiano de Inglaterra, que el erudito as-Sagistani escribió en su libro llamado Al-Masahif que el líder musulmán Al-Hayyáy cambió letras en el Corán en al menos 10 palabras. Dice que as-Sagastani reportó esto, y que lo escribió bajo el título “Ma Ghaiárrahu al-Hayyáy fi Musjaf ‘Uzmán”. Este cristiano también narra en árabe que tiene una copia de la página con las 10 palabras que dice, tienen sus letras cambiadas.

Yo he intentado encontrar una copia de ese libro para investigar el asunto, pero no pude. Por favor, haga su mejor esfuerzo para aclararme este asunto. Aunque es inimaginable en mi opinión que todos los eruditos musulmanes y memorizadores del Corán puedan haber aceptado que alguien haga cambios en el Corán sin detenerlo o sin notarlo. Aún si as-Sagastani realmente reportó esto, todavía no tiene sentido; primero que todo porque nosotros no somos como los cristianos y judíos que no memorizan sus libros del todo, ya que eso es dejado principalmente en manos de sus sacerdotes. En cambio una porción considerable de la población musulmana ha memorizado el Corán en todos los países musulmanes y casi todos lo han leído. Entonces los cambios no habrían pasado inadvertidos para todos excepto para as-Sagastani, especialmente en esta era en que hay ya millones de copias del Corán en todos los países musulmanes. En segundo lugar, es muy difícil de creer que esos cambios no hayan sido notados por los eruditos y la gente en general, entonces es más difícil aún de imaginar que cualquier erudito musulmán o aún no eruditos supieran de los cambios hechos al libro de Allah y se mantuvieran tranquilos y lo aceptaran sin rebelarse. Señor, esto simplemente no puede haber ocurrido.

Entonces, por favor trate de encontrar este libro y clarificarme el asunto con tanto detalle y con evidencia definida y pruebas tanto como Allah se lo permita. Aprecio su cooperación y nuevamente discúlpeme por la extensión de mi carta, pero no puedo decirle cuán importante es este asunto para mí. Pongo toda mi confianza y mi esperanza en Allah en que usted me proveerá de una respuesta clara y definitiva.

 Alabado sea Allah. 

 Primero: 

 No es permisible para un musulmán entretenerse en dudas con
respecto a la inmutabilidad del Corán, porque Allah ha garantizado su
preservación. Allah dice (interpretación del significado): 


 “Ciertamente
Nosotros hemos revelado el Corán y somos Nosotros sus custodios”.

 (al-Híyr 15:9) 

 El Corán fue preservado en los corazones de los Sahabas que
lo memorizaron, y sobre tallos de palmera y blancas piedras lajas hasta los
tiempos del califa Abu Bakr as-Saddiq (que Allah esté satisfecho de él).
Durante las guerras de Riddah muchos de los sahabas que lo habían memorizado
murieron, entonces Abu Bakr (que Allah esté satisfecho de él) temió que el
Corán se pudiera perder. Consultó a los demás sahabas sobre la idea de
compilar el Corán entero en un libro para preservarlo, y esta tarea fue
confiada al gran hafiz (conservador) del Corán Zaid ibn Zábit (que Allah
esté satisfecho de él), y otros quienes lo consignaron por escrito.
Al-Bujari narró en su Sahih que Zaid ibn Zabit (que Allah esté satisfecho de
él) dijo:

 “Abu Bákr as-Saddíq mandó a buscarme cuando la gente de
Iamamah fue asesinada (es decir, compañeros del Profeta que murieron
luchando contra Musailimah). Fui, y encontré a ‘Umar ibn al-Jattáb sentado
con él. Abu Bakr (que Allah esté satisfecho de él) me dijo: “Umar vino y me
dijo: “Las bajas fueron muchas entre los Qurra’ del Corán en la batalla de
Iamamah (es decir, aquellos que conocían el Corán de corazón), y temo que
más puedan morir en otros campos de batalla, y que una parte del Corán se
pierda. Por lo tanto sugiero que tú (Abu Bakr) debes dar órdenes para que el
Corán sea compilado”.

 Y yo le dije a ‘Umar: ¿Cómo puedes hacer algo que el
Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean con él) no hizo? Y ‘Umar
me contestó: “Por Allah, esto es algo bueno”. ‘Umar se mantuvo urgiéndome (a
aceptar su propósito) hasta que Allah abrió mi corazón a él y comencé a
darme cuenta del gran bien que había en su idea, y de lo que él ya se había
dado cuenta. Entonces Abu Bakr me dijo: “Tu eres un hombre joven y sabio y
nosotros tenemos mucha confianza en ti. Tu solías escribir la Revelación del
Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean con él). Entonces debes
buscar el Corán (es decir, los fragmentos de palma o piedra en que estaba
escrito) y compilarlos (en un libro). Por Allah, que si me ordenasen que
moviera una montaña, esto no habría sido más difícil para mí que esta orden
de compilar el Corán”. Y le dije a Abu Bakr: “¿Cómo puedes hacer algo que el
Mensajero de Allah no hizo (paz y bendiciones de Allah sean con él)?”

 Abu Bakr me respondió: “Por Allah, esto es algo bueno”. Abu
Bakr siguió urgiéndome (a aceptar su propósito) hasta que Allah abrió mi
corazón a él como abrió Él el corazón de Abu Bakr y ‘Umar. Entonces comencé
a buscar el Corán y recolectarlo de los fragmentos de tallos de palmeras,
piedras lajas y de los corazones de los hombres, (es decir, de los
memorizadores), hasta que encontré el último verso de Surat at-Tawbah con
Abu Juzaimah al-Ansari, y no lo encontré con nadie más que él. Este verso
es: 


 “Ciertamente
se os ha presentado un Mensajero de entre vosotros que se apena por vuestras
adversidades, se preocupa y desea que alcancéis el bien [e ingreséis al
Paraíso]; es compasivo y misericordioso con los creyentes”.

 (at-Tawbah 9:128, interpretación del significado) 

…hasta el fin de Surat Bará’ah (Surat at-Tawbah). 

 Estos fragmentos permanecieron con Abu Bakr hasta que él
murió, entonces los conservó ‘Umar por el resto de su vida, y luego
permanecieron con Hafsah bint ‘Umar (que Allah esté satisfecho de todos
ellos)”. 

 Segundo: 

 Con respecto a al-Hayyáy, no fue su idea escribir el musjaf,
más bien a él le ordenó hacerlo un hombre de inteligencia. He aquí la
historia completa: 

 Az-Zarqaní dijo: 

 “Es sabido que el musjaf de ‘Uzmán fue sin puntos (es decir,
que no tenía signos diacríticos). Sea cual fuere el caso, la adición de los
signos diacríticos no ocurrió, de acuerdo al punto de vista bien
establecido, hasta la era de ‘Abd el-Malik ibn Marwan, cuando él se dio
cuenta que el Islam se había esparcido anchamente y los árabes se estaban
mezclando con los no árabes, lo cual estaba afectando la lengua árabe, de
tal forma que había confusión acerca de la correcta lectura de los masahif y
se convirtió en algo difícil para la gente pronunciar las letras por
separado. Por su profunda intuición, él se dio cuenta que debía hacer algo
para resolver el problema. Entonces ordenó a al-Hayyáy tomar los cuidados
pertinentes para este importante asunto. Obedeciendo al califa, al-Hayyáy
designó dos hombres para esto, fueron Nasr ibn ‘Asim al-Láizi y Iahia ibn
Ya’mar al-‘Adwáni, ambos de entre quienes estaban cualificados para hacer
esta tarea, porque ellos eran gente de conocimiento, rectos, piadosos y
expertos en lengua árabe y en las distintas recitaciones del Corán. Ellos
habían ambos estudiado con Abul Áswad ad-Du’li. Que Allah tenga misericordia
de estos dos shéijs, porque tuvieron éxito en su tarea y dieron al musjaf
sus signos diacríticos por primera vez. Agregaron puntos a todas las letras
que se parecían demasiado, sin agregar más de tres puntos a ninguna letra.
Lo que fue ampliamente aceptado entre la gente y fue muy efectivo para
dispersar la confusión concerniente a la lectura del musjaf. 

 Se dijo que la primera persona en agregar signos diacríticos
al musjaf fue Abul Áswad as-Du’li, y que Ibn Sirín tenía un musjaf con
signos diacríticos agregados por Iahia ibn Ya’mar. Estas opiniones pueden
ser reconciliadas señalando que Abul Áswad ad-Du’li fue el primero que
agregó los signos diacríticos al musjaf, pero hizo esto sólo para uso
propio, entonces Ibn Sirín lo siguió en esto, y que ‘Abd al-Malik fue el
primero en hacer agregar signos diacríticos al musjaf de una forma oficial y
pública, la que se esparció ampliamente entre la gente para dispersar
cualquier confusión con respecto a la pronunciación correcta”. 

 Manáhil al-‘Irfán, 1/280-281. 

 Tercero: 

 Con respecto a lo que mencionas en cuestión, citando de
al-Masáhif de Ibn Abu Dawud, aquí sigue el reporte concerniente a este
reporte y sus consideraciones: 

 Fue narrado por ‘Abbád ibn Suhaib de ‘Awf ibn Abi Yamílah
que al-Hayyáy ibn Yusuf cambió once letras en el musjaf. Él dijo que en
Surat al-Baqarah 2:259 decía “lam iatasánna wa’nzdhur”, sin ha’, y él lo
cambió a lam iatasánnah wa’nzur (no muestran cambios, y mira…) 

 En al-Má’idah 5:48 decía “sharí’atan wa minháya”, y él lo
cambió a shir’atan wa minháyan (una manera legal y clara). 

 En Yunus 10:22 decía “húa al-ladí iunshirukum” y él lo
cambió a Húa al-ladí iusáiyrukum (Él es Quien os permite viajar…) 

 En Yusuf 12:45 dice “Ana atíkum bi ta’wílihi” y él lo cambió
a Ana unábbi’ukum bi ta’wilihi (Yo te diré su interpretación). 

 En az-Zujruf 43:32 dice “Nahnu qasamna bainahum ma’aishahum”
y él lo cambió a Nahnu qasamna bainahum ma’ishatahum (Somos Nosotros Quienes
les proporcionamos su sustento). 

 En at-Takwir 81:24 dice “wa ma húwa ‘ala al-gháibi bi zanín”
y él lo cambió a Wa ma húwa ‘ala al-gháibi bi danín (y él no tiene
conocimiento de lo oculto)”. 

 Kitáb al-Masáhif por as-Sagastani, p.49. 

 Este reporte es muy débil (da’íf yíddan) o mawdu’
(fraguado), porque su cadena de transmisión incluye a ‘Abbád ibn Suhaib,
cuyo Hadiz es rechazable. 

 ‘Ali ibn al-Madini dijo: “Su Hadiz no es bueno”. Al-Bujari,
an-Nasá’i y otros dijeron: “Es matruk (descartable)” Ibn Hibbán dijo: “Él
fue un Qadarí que promocionó ideas innovadoras, y narró cosas que un
principiante en este campo se habría dado cuenta que fueron fraguadas si las
oyera. Ad-Dahabi dijo: “Él es uno de quienes son rechazables”. 

 Ver Mizan al-I’tidál, por ad-Dahabi, 4/28. 

 El texto del reporte es también falso, porque no suena
creíble que estos cambios puedan haber sido hechos en el Corán y luego
esparcirse por el mundo. Aún hay algunos de los no musulmanes, como los
rafidíes (shi’ah) que piensan que el Corán está incompleto, que rechazaron y
criticaron este texto. 

 Al-Jo’i, uno de los rafidíes, dijo: “Esta declaración es
como la alucinación de quien está sufriendo fiebre, o como las historias
fantásticas de los locos o los niños. Al-Hayyáy fue uno de los gobernadores
de los Omeyas, y es incapaz de hacer algo así con el Corán. Es aún incapaz
de cambiar algo en los menores asuntos del Islam, entonces… ¿Cómo podría
cambiar algo que está en la fundación de la religión y en las bases de la
shari’ah? ¿De dónde podría haber sacado poder para introducir este cambio a
través del reino islámico y más allá del tiempo, cuando el Corán era bien
conocido en todo el mundo islámico? ¿Cómo no vino a nosotros algún
historiador a mencionarnos este desastroso evento, siendo algo tan serio y
teniendo tantos motivos para mencionarlo? ¿Cómo es que no vino nadie de
entre los musulmanes de su tiempo a narrarlo? ¿Cómo pueden los musulmanes
haberse quedado ciegos ante tal acto luego de que el reinado de al-Hayyáy
llegó a su fin? Aún si asumiéramos que él reunió todas las copias del Corán
y que ni una simple copia escapó de su alcance en alguna parte olvidada, en
las lejanas regiones del mundo islámico, ¿Cómo podría haberlo removido de
los corazones de los musulmanes y de aquellos que lo han memorizado, cuyo
gran número sólo es conocido por Allah? 

 (al-Baián fi Tafsir al-Qur’án, p. 219). 

 Lo que el cuestionador menciona acerca del Imam
as-Sagastaní, y que él escribió un libro llamado Ma Ghaiyárahu al-Hayyáy fi
Musjaf ‘Uzmán (Lo que al-Hayyáy cambió en el Libro de ‘Uzmán) no es cierto,
es una mentira descarada. Todo lo que hay, es el comentario que as-Sagastaní
escribió acerca de las palabras citadas arriba de al-Hayyáy, titulado Bab Ma
Kataba al-Hayyáy ibn Yusuf fil Musjaf (Capítulo sobre lo que al-Hayyáy
escribió en el Libro). 

 Sobre estas bases, no podemos confiar en este reporte bajo
ninguna circunstancia. El hecho de que hasta ahora nadie haya logrado
cambiar siquiera una letra del Corán es suficiente prueba de que esto es
mentira. Si esto que ha sido narrado es verdad, entonces podría ser posible
repetirlo, especialmente en tiempos en que los musulmanes fueron débiles y
sus enemigos complotaron contra ellos. Este es un argumento tan capcioso que
prueba que estas declaraciones son falsas, y que nuestros enemigos son
incapaces de refutar la evidencia del Corán o su claridad, entonces optaron
por atacarlo. 

 Y Allah
sabe más.