Leí en el libro Az-Zawayir ‘an Iqtiráf al-Kabá’ir (Disuasivos de cometer pecados mayores), por Ibn Háyar al-Haitámi, que habla sobre las normas sobre los impuestos y las prohibiciones que se relataron del Profeta sobre ellos, y sobre aquellos que imponen tales impuestos y cómo serán castigados en el Día de la Resurrección. Las economías de los estados están basadas en el cobro de impuestos, especialmente los impuestos de aduana a la exportación y la importación, de tal manera que los comerciantes deben agregar el costo de estos impuestos a los precios de lista de sus bienes. Con el dinero que surge de esta forma, los estados emprenden varios proyectos para construir la infraestructura del país. Yo quisiera que usted me explique las normas sobre estos impuestos y sobre las tasas aduaneras, y sobre trabajar en las aduanas. Las normas sobre estas tasas aduaneras, ¿son las mismas que aquellas sobre las cuales el Profeta advirtió?
Alabado sea Dios
Cargar impuestos a la importación y la exportación, se
considera que es a lo que el Profeta se refería cuando prohibió cobrar
impuestos, y por lo tanto trabajar en esta área está prohibido, aun si las
autoridades gastan ese dinero en proyectos de bien público, como construir
la infraestructura del país, etc., porque el Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) prohibió cobrarlos y advirtió
severamente contra ellos.
Se narró de ‘Abdallah Ibn Buraidah, de su padre, que el
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Por Aquel en cuya mano está mi alma, que ella se ha arrepentido en tal
forma que si quien recolecta sobornos se arrepintiera de esa forma, sería
perdonado”. Este reporte fue narrado por Áhmad, Muslim y Abu Dawud.
Áhmad, Abu Dawud y Al-Hákim narraron de ‘Uqbah Ibn ‘Aamir que
el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
dijo: “Nadie que recolecta impuestos o sobornos ingresará en el Paraíso”.
Clasificado como auténtico por Al-Hákim.
Ad-Dahabi dijo en su libro Al-Dabá’ir:
“Quien recolecta impuestos está incluido en el significado
general del verso en el cual Dios dijo (traducción del significado):
“Ciertamente los que incurren en falta son quienes oprimen
a los hombres y siembran injustamente la corrupción en la Tierra; éstos
sufrirán un castigo doloroso” (Ash-Shura, 42:42).
Quien recolecta impuestos es uno de los más grandes
auxiliantes y asistentes de los opresores, y de hecho él mismo es un
opresor, porque le roba a la gente una riqueza a la cual no tiene derecho.
Esto está apoyado por los reportes de Buraidah y ‘Uqbah, que citamos arriba.
Más aún, quien recolecta impuestos tiene mucho en común con el bandido y con
el ladrón. Tanto quien recolecta los impuestos como aquel que los registra
por escrito, como quien da testimonio de ello y quien los cobra, todos son
soldados del opresor y todos compartirán la carga de sus pecados, porque
todos están colaborando en apropiarse ilegítimamente de la riqueza de la
gente”. Fin de la cita.
Dios dijo (traducción del significado):
“No devoréis vuestros bienes injustamente unos a otros, ni
sobornéis con ellos a los jueces para devorar ilegalmente la hacienda ajena
a sabiendas” (Al-Báqarah, 2:188).
Y se ha probado que el Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo en su sermón en Mina en el Día de la
Festividad, durante la peregrinación de despedida: “Vuestra sangre, vuestra
riqueza y vuestro honor son sagrados para ustedes, tales como son sagrados
este día, en esta tierra, en este mes”.
Por lo tanto los musulmanes debemos temer a Dios y abandonar
las expropiaciones prohibidas, buscando fuentes de ingreso honradas y
lícitas porque hay muchas formas de ganarse la vida de forma honesta y
lícita, alabado sea Dios.
Quien se esfuerza en ser independiente de medios, Dios lo
ayudará.
Dios dijo (traducción del significado):
“…y sabed que Allah siempre le dará una salida a quien Le
tema,
3. Y le sustentará de donde menos lo espera. Y quien se encomiende a Allah,
sepa que Él le será suficiente; y que Allah siempre hace que se ejecuten Sus
órdenes. Ciertamente Él ha establecido a cada cosa su justa medida”
(At-Talaq, 65:2-3).
“Y sabed que Allah le facilitará a quien Le tema todos sus
asuntos” (At-Talaq, 65:4).
Y Allah es la Fuente de toda fuerza, que Dios bendiga y
otorgue la paz a nuestro Profeta Muhámmed, a su familia y a sus compañeros.
