El animal que seleccionamos para ofrecer en sacrificio se cayó del techo de nuestra casa, y lo sacrificamos antes que muriera. ¿Es permisible ofrecerlo?
Alabado sea Dios
En primer lugar, da la impresión por tu pregunta que
sacrificaste el animal antes de la oración de la Festividad del Sacrificio.
Si este es el caso, entonces este sacrificio no es válido para tal
festividad, porque una de las condiciones es que sea sacrificado en los días
prescriptos, que son el día de la Festividad del Sacrificio propiamente
dicho y los tres días siguientes.
Se narró que Yundub ibn
Sufián (que Dios esté complacido con él) dijo: “Estaba en el día de la
Festividad del Sacrificio con el Mensajero de Dios (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él). Cuando él había terminado de dirigir a la
gente en la oración, miró una oveja que había sido sacrificada y dijo:
“Quien haya realizado el sacrificio antes de la oración, que sacrifique una
oveja en su lugar, y quien no lo haya hecho aún, que lo haga en el nombre de
Dios”. Narrado por al-Bujari, 942; Muslim, 1960.
Basándonos en esto, si
este sacrificio fue en cumplimiento de un voto, entonces debes ofrecer otro
sacrificio en su lugar.
Pero si lo hiciste en el
momento del sacrificio, y lo compraste con la intención de sacrificarlo,
entonces es válido para la Festividad del Sacrificio, aun si resultó dañado
como resultado de su caída desde el techo. Consulta por favor la respuesta a
la pregunta No. 39191.
En segundo lugar, con
respecto a la validez de tu sacrificio, es válido si te las arreglaste para
sacrificar el animal antes que muriera. Dios ha prohibido los animales que
han muerto por estrangulamiento, por una cornada o algo similar, el animal
que ha caído de un barranco (lo que podría ser similar a tu caso), o que ha
sido comido parcialmente por los animales salvajes. Esto se aplica si el
animal muere, pero si un musulmán lo encuentra antes de que muera y lo
sacrifica en la forma prescripta en la ley islámica, entonces es lícito.
Dios dijo (traducción del
significado):
“Se os ha prohibido
[beneficiaros de] la carne del animal muerto por causa natural, la sangre,
la carne de cerdo, la de todo animal que haya sido sacrificado invocando
otro nombre que no sea el de Allah, la del animal muerto por asfixia,
golpes, caída, cornada o matado por las fieras, a menos que haya sido herido
por ellas y alcancéis a degollarlo [antes de que muera” (Al-Má’idah,
5:3).
Ibn Kazír (que Allah
tenga misericordia de él) dijo:
“La frase “a menos que
seáis capaces de sacrificarlos”, se refiere a la situación en la cual un
animal resulta herido por estas causas, pero antes de que muera una persona
logre sacrificarlo en la forma islámicamente prescripta, siempre y cuando
sea evidente que aún está vivo”. Exégesis de Ibn Kázir, 2/11-12.
Se narró de Ka’b ibn
Málik (que Allah tenga misericordia de él) “Teníamos una oveja que solía
pastar en Sal’ (una montaña en Medina), y una muchacha nuestra vio que la
oveja estaba muriendo. Entonces quebró una piedra y la sacrificó con (el
filo de) ella. Entonces les dije: “No la coman hasta que le pregunte al
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)”.
Entonces le pregunté, y me dijo que la comiéramos”. Narrado por al-Bujari,
2181.
Y Allah sabe más.
