Yo estoy viviendo en Occidente, y me estaba preguntando qué alcance tiene el principio islámico que afirma que algo es puro y permisible, como puede ser una comida, una ropa o cualquier otra cosa, hasta que se pruebe lo contrario. Para explicarme mejor, digamos que estoy queriendo comprar una comida en el supermercado, mirando sus ingredientes, y me encuentro con que los ingredientes no están completamente detallados, como cuando dice “especias”, o a veces tienen ingredientes que desconozco. A veces la comida no está etiquetada como vegetariana, ni halal, ni kosher. Esto es similar a la situación que encuentro con el material con que están hechas algunas ropas, o incluso con los jabones; desconozco el origen de algunos de estos materiales.

Entonces, me estaba preguntando, ¿hasta qué punto estoy obligado a investigar tales cosas antes de poder usarlas? ¿Cuándo debo encomendarme al principio de que todo es lícito hasta que se pruebe lo contrario?

Alabado sea Dios

En primer lugar, los eruditos han extraído un importante principio de las
fuentes islámicas, que son el Sagrado Corán y los reportes autenticados de
la Tradición Profética, según el cual todo es en principio permisible hasta
que se pruebe mediante un texto que no lo es. 

El shéij Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Debe entenderse que en principio, todas las cosas, de diversos tipos y
categorías, son en general lícitas para el ser humano, que son puras y que
no está prohibido que la gente las use, las toque o las consuma. Esta es una
norma general que es muy importante por los inmensos beneficios que nos
trae. Los eruditos se basan en este principio cuando no encuentran ningún
texto que desapruebe alguna de las innumerables acciones u objetos con que
se encuentran escuchando los problemas y situaciones comunes que enfrenta la
gente. Está basado en diez puntos o evidencias, de los cuales puedo recordar
entre las fuentes de la ley islámica: 

–         

El Libro de Dios o Sagrado Corán.

–         

La Tradición de Su Mensajero.

–         

Siguiendo el camino de los creyentes mencionado en los versos
(traducción del significado):

¡Oh, creyentes! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a aquellos de
vosotros que tengan autoridad y conocimiento
” (An-Nisá’, 4:59). 

Vuestros aliados son sólo Allah, Su Mensajero y los creyentes que hacen
la oración prescripta, pagan el Zakât y se inclinan [en la oración]

(Al-Má’idah, 5:55). 

–         

El consenso.

–         

La analogía.

–         

El pensamiento racional.

–         

El sentido común. 

Etcétera…”. Fin de la cita de Maymu’ al-Fatáwa, 21/535. 

Luego el shéij citó más evidencias para ello, así que remítete al libro
arriba mencionado para consultarlas, por favor. 

Lo que este fundamento significa es que con respecto a todo lo que sea de
beneficio en la Tierra y que el ser humano pueda obtener de ella, hacer uso
de ello es permisible en principio en tanto no haya una evidencia que
indique lo contrario. 

En segundo lugar, con respecto a la comida, la bebida y el jabón (u otros
materiales de limpieza), esta norma debe ser seguida en todo aquello que no
haya un texto legal que lo prohíba, con la excepción de lo siguiente: 

– Cosas que son probadamente perjudiciales, porque el principio básico con
respecto a todo lo perjudicial es que está prohibido. Dios, glorificado y
exaltado sea, dijo (traducción del significado): 

…y no os autodestruyáis, haced el bien;
ciertamente Allah ama a los benefactores
” (Al-Báqarah, 2:195). 

No os matéis unos a otros. Allah es Misericordioso con vosotros
(An-Nisá’, 4:29). 

Se narró de Abu Sa’íd al-Judri (que Allah tenga misericordia de él) que el
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Nadie debe lastimarse ni lastimar a otros”. Narrado por Al-Hákim, 2/57-58),
quien dijo: “Su cadena de transmisión es auténtica de acuerdo a las
condiciones de Muslim”. También fue clasificado como auténtico por Al-Albani
en Sílsilat al-Ahaadíz as-Sahihah, 1/498. 

El exégeta del Corán Muhámmad al-Amín ash-Shanqiti (que Allah tenga
misericordia de él) dijo sobre esto:

“Si algo es puramente perjudicial sin ningún beneficio en absoluto entonces
está prohibido, porque el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) dijo: “Que nadie se lastime ni lastime a otros”. 

Si es beneficioso en algunos aspectos y perjudicial en otros, entonces se
aplica uno de tres escenarios:

–         

O bien los beneficios superan a los perjuicios.

–         

O por el contrario, los perjuicios superan a los beneficios.

–         

O Son equivalentes. 

Si el daño sobrepasa los beneficios o son equivalentes entonces no está
permitido, porque el reporte antes mencionado indica que evitar el mal toma
precedencia. 

Si los beneficios sobrepasan a los daños, entonces el punto de vista más
correcto es que es permisible porque hay un principio bien establecido que
indica que los beneficios mayores toman precedencia sobre los perjuicios
menores”. Fin de la cita de Adwá’ al-Baiyán, 7/793-794. 

– Con respecto a las carnes, el principio es el inverso: están prohibidas a
menos que se cumplan las condiciones. Una de esas condiciones es que sean
sacrificadas en la forma apropiada según el Islam. 

Al-Jattábi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Con respecto a cualquier cosa que esté prohibida en principio, sólo se
vuelve permisible si cumple con las condiciones necesarias y es hecha de la
manera apropiada. Lo mismo se aplica a las relaciones sexuales, que no son
permisibles hasta después del matrimonio. De la misma forma, la carne de
oveja no es permisible a menos que haya sido sacrificada de la manera
apropiada. Si queda alguna duda acerca del cumplimiento de estas
condiciones, entonces el principio general permanece en efecto y la carne
está prohibida”. Fin de la cita de Ma’állim as-Sunan, 3/57. 

Pero para probar que es permisible, es suficiente saber que quien haya
sacrificado la carne era musulmán, o alguien de la Gente de las Escrituras.
Luego de eso no es necesario asegurarse de cuál fue el método con que se
sacrificó cada animal, como hemos explicado previamente en la respuesta a la
pregunta No. 223005

Basándonos en esto, con respecto a las carnes que están disponibles en los
países cristianos o musulmanes, deben ser consideradas como permisibles, a
menos que se haya probado, en nuestro punto de vista, que fue sacrificada
con un método contrario a las normas islámicas, tal como el estrangulamiento
o por un shock eléctrico, o que se ha mencionado el nombre de un ídolo en
lugar del nombre de Dios, etc.

Con respecto a los productos para los cuales no hay ninguna evidencia
textual de que están prohibidos, o cuya lista de ingredientes no incluyen
todos los componentes que puedan estar prohibidos o ser perjudiciales,
entonces por norma general son permisibles y puros hasta que se demuestre lo
contrario, y este principio básico no queda alterado por las meras dudas o
las opiniones que carezcan de evidencias. 

Pero si se incluyen ingredientes prohibidos en algunas comidas, ¿está
prohibido consumirlas completamente? Esto está sujeto a una discusión más
detallada, que ha sido expuesta en la respuesta a la pregunta No.
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En resumen, si la sustancia prohibida está todavía presente en su forma
original, entonces es ilícito consumir ese alimento. Pero si fue
transformada mediante el proceso de fabricación de la comida o de cocción en
otra cosa diferente, de tal manera que la sustancia original ya no está
presente en su forma original y este estado diferente no es perjudicial para
la salud, entonces el punto de vista más correcto es que es permisible
consumir el alimento que contenga esta sustancia. 

En tercer lugar, con respecto a las ropas, caen bajo las normas de que todo
es permisible. El principio básico es que son todas permisibles, excepto
aquellas que están prohibidas explícitamente por la ley islámica, como las
ropas de seda en el caso de los hombres, y las pieles de algunos animales
que se considera que no pueden ser purificadas mediante el curtido. Esto ha
sido explicado previamente en la respuesta a la pregunta No.
221753.

Y Allah sabe más.