Yo sé que el alma no es insuflada en el feto hasta después de los 120 días. Por lo tanto, ¿por qué ya se detecta el latido fetal cuando se realiza un escaneo apenas 8 semanas después de que el embarazo comenzó?
Alabado sea Dios.
Debemos establecer una diferencia que fue advertida
tempranamente por los eruditos en la ley islámica, y es que hay dos tipos de
vida, que son la vida conciente y la vida inconciente, o como era definido
por los primeros sabios, animada e inanimada.
Las plantas, por ejemplo, no son objetos inanimados sino
seres vivos, que nacen, crecen, se reproducen y mueren. Sin embargo, este
tipo de vida no alcanza el grado de desarrollo, conciencia, sensibilidad y
movimiento que muestran los seres humanos, por lo que los sabios de antaño
calificaron la vida vegetal como vida inanimada o carente del movimiento
(ánima o alma) notorio y evidente propio del reino animal.
Por lo tanto, la presencia de un ánima o alma, está
tradicionalmente asociada a la presencia del movimiento que atestiguamos en
el reino animal.
El Shéij al-Islam Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia
de él) dijo:
“La vida es de dos tipos: animada o con alma, que es la de
los animales, y se caracteriza por los sentidos y el movimiento voluntario;
y la inanimada o sin alma, que es la de las plantas, basada en la nutrición
y el crecimiento”. Fin de la cita de Maymu’ al-Fatáwa, 21/98.
Una vez establecido esto, debemos aclarar que la vida del
embrión antes de transformarse en feto es en este sentido un tipo de vida
similar a la de las plantas, que se nutre y crece, pero que carece de un
alma propia.
Pero después de que se le ha insuflado el alma o espíritu,
sus movimientos se vuelven voluntarios, como en el caso de la vida animal.
Los movimientos involuntarios son indicativos del crecimiento
del embrión, pero no de la presencia del espíritu. Por lo tanto, la
presencia de latidos en el corazón no indica que esta estructura biológica
que conocemos como embrión se haya transformado en un feto humano con alma.
No hay relación tampoco entre la presencia de latidos y el debate entre los
eruditos de la religión acerca del momento exacto en que el espíritu es
insuflado en el embrión, porque el latido fetal aparece aproximadamente 22
días después de la concepción. Incluso aquellos que sostienen un punto de
vista distinto al del consenso de la mayoría de los eruditos musulmanes,
afirman que el alma es insuflada en el feto luego de los 40 días o más
adelante.
Los doctores y científicos modernos han establecido que el
traspaso de la etapa embrionaria a la etapa fetal se produce luego de los
120 días de gestación, donde el nuevo ser ha adoptado una apariencia humana
completa y muestra cierta percepción del entorno a través de sus sentidos
como respuestas motoras voluntarias. Esto confirma lo que hemos afirmado en
base a la evidencia de nuestros textos sagrados, que es que el latido fetal
es un movimiento involuntario que indica crecimiento y nutrición pero no la
presencia de un alma.
Ibn al-Qayím (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Si se pregunta: ¿Se mueve y siente el embrión antes de que
se le haya insuflado el alma? La respuesta es que el embrión se mueve
involuntariamente y crece de una forma similar a la que lo hacen las
plantas, y estos movimientos no son voluntarios. Luego se le insufla el
alma, y aparecen los sentidos y el movimiento voluntario, unido al
crecimiento y los movimientos involuntarios como el latido del corazón”. Fin
de la cita de At-Tibián fi Aqsám al-Qur’án, página 218.
Lo que Ibn al-Qayím está afirmando es lo que los musulmanes
creemos desde hace más de 1400 años en base a los dichos del Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y ha sido
corroborado recién en el siglo XX por la ciencia moderna.
El Dr. Muhámmad ‘Ali al-Bárr (que Dios lo preserve) dijo:
“Antes de que el alma sea insuflada en el embrión, ya muestra movimientos y
actividad interna propias de su incipiente desarrollo; el corazón comienza a
latir luego del día 22 de su concepción, y el sistema circulatorio comienza
a operar desde ese momento. Sin embargo, ninguno de los eruditos del Islam
cree que el alma haya sido insuflada en esta etapa.
Los juristas musulmanes no consideran esta actividad
involuntaria como indicios de que el alma esté presente. Por el contrario,
ellos consideran esta actividad similar a la de las plantas, y no hay ningún
indicio de que el alma haya sido insuflada todavía.
Por lo tanto, ellos consideran que aún cuando el sistema
circulatorio entra en actividad el alma todavía no está presente. Esto es
precisamente lo que la ciencia moderna ha descubierto, porque el corazón
puede continuar latiendo y el sistema circulatorio puede continuar operando
aún cuando la persona haya sufrido una muerte cerebral, y no se considera
que esa persona esté viva o conciente, sino que ha muerto porque las
funciones concientes de su cerebro han cesado completamente, una condición
inusual pero documentada clínicamente mediante el diagnóstico
especializado”. Fin de la cita de ¿Ma al-Fárq baina al-Maut al-Ilkiniki wa
al-Maut
ash-Shar’i?
http://www.islamset.com/arabic/abioethics/death/moot/albar.html
Y Allah sabe más.
