Yo quisiera saber si es cierto que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se casó por dos razones: para convocar a la gente al Islam, y porque era su inclinación natural disfrutar de la compañía de las mujeres.

Alabado sea Dios

Es
bien sabido que el Profeta Muhámmad era un ser humano. Dios, glorificado y
exaltado sea, lo honró con la profecía y lo envió como mensajero a toda la
humanidad, y el hecho de que él hiciera todas las mismas cosas que hacemos
todos los seres humanos como comer, beber, ir al baño, abrigarse cuando
tenía frío o protegerse del calor, y que también mantuviera relaciones
íntimas con sus esposas, nada de todo eso fue en detrimento de su condición
de Profeta ni socavó en nada la misión que le fue encomendada. Dios dijo
(traducción del significado): 

Diles:
No os digo que poseo los tesoros de Allah, ni conozco lo oculto, ni tampoco
os digo ser un Ángel, sólo sigo lo que se me ha revelado; y di: ¿Acaso
pueden equipararse el ciego y el vidente? ¿Es que no reflexionáis?

(Al-An’ám, 6:50). 

Él
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) también dijo: “Yo soy
simplemente un ser humano como vosotros, y también me olvido en ocasiones de
las cosas”. 

No
tener conocimiento de lo oculto y olvidarse en ocasiones cosas que uno sabe,
pueden parecer falencias, pero en realidad son parte de la naturaleza
humana. Dios ha creado al ser humano débil en todos sus asuntos pero nada de
esto socavó la misión del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él). 

Indudablemente, los deseos de mantener relaciones íntimas son parte de la
naturaleza humana, y esto es un síntoma de salud. Se ha probado en la obra
Sahih Al-Bujari, que Anas Ibn Malik dijo: “Nosotros solíamos decir que el
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) tenía
la resistencia de treinta hombres”. A lo que se referían, era en lo que
respecta a su relación con sus mujeres. 

Hubo muchas buenas razones por las cuales Dios le permitió al Profeta
Muhámmad casarse con varias mujeres. Si no fuera por la fuerza interior que
Dios le dio, él no habría sido capaz de sostener estos matrimonios y las
relaciones que implicaban. 

Aun
si asumiéramos que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) se casó con una mujer simplemente porque le gustaba, para
complacer sus apetitos físicos, nada de eso habría perjudicado su misión
profética, ni habría sido una falta de su parte. El Profeta Muhámmad (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Los hombres suelen
casarse con las mujeres por cuatro razones: riqueza, linaje, por su belleza,
o por su compromiso religioso. Escojan a la mujer que está comprometida con
su religión, para que prosperen”. Y Dios dijo (traducción del significado): 

No
te será lícito tomar otras mujeres luego de esta revelación, ni cambiar de
esposas [divorciándolas] aunque otras fueran muy hermosas…
” (Al-Ahzáb,
33:52). 

Sin
embargo, hasta el día de hoy no se conoce ningún reporte ni ninguna
evidencia que indique que el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) se haya casado alguna vez con una mujer simplemente
para satisfacer sus deseos, porque si ese hubiera sido el caso, él habría
escogido mujeres jóvenes y vírgenes, que resaltaran por su belleza, tal como
él le recomendó a Yábir (que Dios esté complacido con él): “¿Por qué no te
casas con una muchacha virgen, para que tú puedas jugar con ella y ella
contigo?”. De acuerdo a otro reporte, le dijo: “… para que puedas bromear
con ella, y ella contigo”.
Narrado por
Al-Bujari. 

Los
matrimonios en los que se involucró el Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) tuvieron motivos más nobles y elevados que
la simple vida mundana, como proteger y consolar a las mujeres desamparadas,
establecer relaciones de parentesco con una familia en particular, y otras
razones que fueron resumidas en la obra Fath al-Bari (9/115), donde el autor
dijo:

“Resumiendo, se pueden mencionar diez puntos descriptos en las palabras de
los eruditos sobre la sabiduría detrás de que el Profeta Muhámmad se haya
casado con varias esposas: 

1 –
Para que hubiera muchas personas que pudieran atestiguar cómo era él en su
vida privada, de tal manera de refutar lo que los idólatras pensaban acerca
de él, que lo acusaban de practicar la brujería, u otra clase de calumnias y
sospechas que se vertieron sobre él. 

2 – Para
honrar a algunas familias o tribus árabes estableciendo lazos de parentesco
con ellos. 

3 – Para
suavizar los corazones de la gente. 

4 –
Para incrementar sus deberes, pues a él se le ordenó que su amor por sus
esposas no debía distraerlo de su deber de entregar el mensaje de Dios. 

5 –
 Para incrementar sus relaciones sociales y familiares, y de esta forma
contar con el apoyo de más gente, o disuadir a otros de combatirlo y
perseguirlo. 

6 –
Para educar a través de ellas a las mujeres, puesto que los hombres en
general no suelen tener conocimiento de muchos asuntos privados de las
mujeres y las normas islámicas respecto a ellas. 

7 –
Para que sus relaciones y su forma de tratar a sus mujeres y sus familias
fueran un ejemplo a seguir y sus maneras se difundieran entre los árabes.

Él
se casó con Umm Habibah en una época en que el padre de ella se oponía
fuertemente al Mensajero de Dios, y también se casó con Safíyah cuando su
padre, su tío paterno y su marido habían sido abatidos en batalla por los
musulmanes. Uno podría pensar que ellas podían haberle guardado
resentimientos, pero su carácter era tan conmovedor y ejemplar que ellas lo
amaban más que a sus familias. 

8 –
Los compañeros del Profeta Muhámmad (que Dios esté complacido con ellos) le
atribuían una gran fuerza y resistencia sexual, a pesar del hecho de que
comía y bebía poco, y ayunaba a menudo durante varios días seguidos. El
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
recomendó a aquellos que no pudieran casarse ayunar mucho, afirmando que el
ayuno atenuaba el deseo sexual. Sin embargo, esto parecía tener poco o
ningún efecto en él. 

9 y
10 – El autor de Ash-Shifa’, afirmó que fue para mantener su castidad y
cumplir los derechos de esas mujeres”. Fin de la cita. 

1 –
El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín comentó sobre el punto 8 que Dios le había
dado la fuerza de treinta hombres, según afirmaban algunos de sus
compañeros. Él mencionó otras razones también por las cuales el Profeta
Muhámmad se habría casado con muchas mujeres: 

11
– Para que se hiciera conocido su trato justo y amoroso hacia sus mujeres y
hacia su familia, y para que la comunidad conociera mejor su ejemplo y lo
siguiera. 

12
– Para que sus extensas relaciones familiares le ayudaran a difundir las
normas islámicas relativas a la familia. 

13
– Para consolar a las mujeres desamparadas, como en el caso de Safíyah Bint
Huiay y Yuwairíyah Bina al-Hariz, la hija del jefe de los Banu al-Mustaliq. 

14
– Para confirmar las normas islámicas y corregir algunas creencias erróneas
que arrastraba la gente desde la época de la ignorancia pre islámica, como
por ejemplo cuando pensaban que estaba prohibido que él se casara con la ex
mujer de un hijo adoptivo, como en el caso de la historia de Zainab, porque
convencer a la gente por medio de las acciones era más efectivo que
convencerla por medio de las palabras. Un ejemplo similar se dio cuando el
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) afeitó
su cabeza el día de Hudaibiyah, y ellos se sintieron convencidos por su
ejemplo y se apresuraron a hacer lo mismo. 

15
– En el caso de ‘Aa’ishah y Hafsah, para suavizar los corazones de la gente
y fortalecer los lazos familiares. El Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) fortaleció sus lazos con quienes serían
sus cuatro sucesores a través del matrimonio, aun cuando él ya tenía lazos
familiares con ellos. De esta forma, se casó con las hijas de Abu Bakr y
‘Umar, y dio a sus tres hijas en matrimonio a ‘Uzmán y ‘Ali (que Dios esté
complacido con todos ellos). Dios le concedió a Su profeta esta sabiduría y
le permitió vivir de acuerdo a ella. De la misma forma, también le dio una
extraordinaria fuerza y resistencia física, y le permitió casarse con más
mujeres de las que le permitió a su comunidad, porque Dios, glorificado y
exaltado sea, es El Más Sabio, Omnisapiente. 

Con
respecto al hecho de que él no aceptara casarse con las mujeres que le
ofrecieron posteriormente en matrimonio, esto no indica que él se casara
meramente para complacer sus deseos mundanos. 

Con
respecto a la hija de Al-Yawn, él no rehusó casarse con ella. Él ingresó a
su habitación y estuvo a solas con ella, pero ella buscó refugio en Dios de
él. Entonces el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) le dijo: “Has buscado refugio con el Todopoderoso; vuelve con tu
familia”. Sin embargo, ¿se casaba él con ella simplemente por su belleza, y
para complacer sus deseos, o por alguna otra razón? Si fue por otra razón,
entonces no tiene sentido citar esta historia como evidencia para demostrar
que el Profeta Muhámmad se casaba sólo para complacer sus deseos mundanos.
Si fue simplemente para complacer sus deseos, entonces por la sabiduría de
Dios, a él se le impidió que consumara el matrimonio con esta mujer, cuando
ella buscó refugio en Dios de él. 

Con
respecto a Sawdah (que Dios esté complacido con ella), ella tenía miedo de
que el Profeta Muhámmad la divorciara cuando ella se puso anciana, entonces
ella le cedió el día que pasaría junto al Profeta a ‘Aa’ishah, pero el hecho
de que ella tuviera temor de que él pudiera divorciarla, no necesariamente
significa que él hubiera pensado hacer eso. Con respecto al reporte que
indica que él la habría divorciado, su cadena de transmisión fue clasificada
como débil por los eruditos. 

Con
respecto al matrimonio del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) con Záinab, él no se casó con ella a causa de su belleza,
más bien fue para disipar la creencia prevalente entre los árabes de que a
un hombre no se le permitía casarse con la ex esposa de su hijo adoptivo. De
esta forma, Dios abolió el sistema de adopción pre islámico y las normas
relacionadas con este sistema, que todavía era prevalente entre los árabes.
Estas creencias estaban tan fuertemente arraigadas, que el efecto de sus
palabras no habría sido suficiente, y era necesario demostrarlo en las
acciones. Entonces Dios en Su sabiduría, glorificado y exaltado sea, decretó
que las cosas sucedieran de este modo, y que él se casara con la ex mujer
del esclavo que él había liberado y adoptado como su hijo, Zaid Ibn Hárizah.
Dios dijo (traducción del significado): 

Y
recuerda [¡Oh, Muhammad!] cuando dijiste [a Zaid Ibn Hârizah] a quien Allah
había agraciado [con el Islam], y tú habías favorecido [liberándolo de la
esclavitud]: Quédate con tu esposa, y teme a Allah; ocultaste así lo que
Allah haría manifiesto porque temiste lo que diría la gente, pero Allah es
más digno de ser temido
” (Al-Ahzab, 33:37). 

Pensemos en lo que Dios dijo aquí: “Quédate con tu esposa…”. Esto
encierra la idea de que el matrimonio del Profeta con Záinab no fue el
resultado de que él se lo pidiera o de que él tuviera la esperanza de que
así sucediera. Más bien, parece que fue una orden de Dios para confirmar las
normas islámicas que estaban siendo enseñadas a los musulmanes y a la gente
de la época, y para que no hubiera reservas acerca de su práctica. De esta
forma, se sabe que el reporte que sugería que el Profeta Muhámmad fue a
visitar un día a su hijo adoptivo Zaid y vio a Záinab en su casa, y se
sintió sobrecogido por su belleza y exclamó: “Alabado sea Dios, que hace
cambiar los corazones”, y que luego Záinab le informó a Zaid de lo sucedido
y que por eso Zaid la divorció después de consultar al Profeta Muhámmad (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) es falso, y es contrario a lo
que Dios mencionó en el Sagrado Corán acerca de las razones de este
matrimonio. El reporte fue rechazado por Ibn Kazir (que Allah tenga
misericordia de él), que ni siquiera lo citó, y dijo: “Quisiéramos ignorar
aquí los reportes que fueron narrados por algunos de las tempranas
generaciones, porque no son auténticos en absoluto. El hecho de que este
reporte es falso está indicado por la contradicción que implica con el
estatus de un profeta, tomando en cuenta que los profetas eran los mejores
entre la gente en actitudes y en justicia, y los que más temían a Dios. Esta
historia parece como las que se han inventado acerca del profeta David (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él), que le atribuyen toda clase
de trucos y engaños para casarse con la esposa de un hombre que sólo tenía
una esposa cuando él tenía varias, de acuerdo a lo que se ha mencionado en
algunos libros de exégesis comentando el verso en el cual Dios dijo
(traducción del significado): 

Te
relataremos [¡Oh, Muhámmad!] la historia de los dos litigantes…
” (Saad,
38:21). Quien comprenda verdaderamente qué es lo que los profetas han venido
a hacer al mundo, cuál era su código de conducta y su estatus espiritual,
comprenderá que su carácter era el más alejado a la injusticia, a la
transgresión, al engaño y a aprovecharse de los derechos de los más débiles.
Estas historias no son más que falsedades que se les atribuyen
injustamente”. 

En
resumen, aun cuando era permisible para el Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) casarse con una mujer simplemente
porque le gustaba o le pareciera bella y atractiva, y eso no habría
constituido ningún pecado, sabemos que ese no fue el caso, y que tal era su
carácter que él solía casarse con las mujeres por razones mucho más nobles
que esas. Y Allah sabe más”. Fin de la cita de Al-Maymu’ at-Tamín min Fatáwa
Ibn ‘Uzaimín, 3/79-86.