¿Es permisible usar la palabra Yahilíyah para referirse a sociedades posteriores al tiempo del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), ya sean sociedades musulmanas o no musulmanas?
Alabado sea Allah.
En primer lugar, la
palabra árabe yahilíyah es usada para referirse a la Época de Ignorancia
Preislámica, previa a la venida del Profeta (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él). Se refiere a dos cosas que se combinaron en ese período:
la ignorancia (yáhl) y la estupidez (yahálah).
La palabra yahilíyah es
una palabra avergonzante. La ignorancia y la estupidez juntas son
suficientes para que una persona las desapruebe en sí misma, aún si tiene
efectivamente estas cualidades, el conocimiento y la guía son suficientes
para que una persona se sienta orgullosa de ello, si tiene estos atributos,
y aún si no los tiene.
En al-Mu’yám al-Wasít
(1/300) dice:
“La Época de Ignorancia
Preislámica (yahilíyah) se refiere al estado de los árabes antes del
advenimiento del Islam, es decir la estupidez y el extravío”. Fin de la
cita.
Al-Háfid Ibn Háyar (que
Allah tenga misericordia de él) dijo:
“La yahilíyah es lo que
había antes del Islam”. Fáth al-Bári 10/468.
Al-Manáwi (que Allah
tenga misericordia de él) dijo:
“La yahilíyah se refiere
al tiempo anterior a que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) fuera enviado; la llamaron así por la magnitud de su
ignorancia”.
Faid al-Qadír 1/462.
El Shéij Muhámmed ibn
‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Lo que quiere
representarse por la palabra yahilíyah es el tiempo antes de la venida del
Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), porque en aquél
tiempo la ignorancia de la gente era muy grande; esto incluía tanto la
ignorancia sobre los derechos de Dios como los derechos humanos”.
Al-Qáwl al-Mufíd ‘ala
Kitab at-tawhíd, 2/146; Maymu’ Fatáwa ash-Sháij Ibn ‘Uzaimín, 10/p. 601.
También dijo:
“Ultrajar es un acto de
la yahilíyah que inevitablemente ha encontrado continuidad en esta
comunidad, aunque es algo que pertenece a la Época de la Ignorancia, ya sea
la ignorancia de oponerse al conocimiento, o la idiotez de oponerse a la
sabiduría”.
Al-Qáwl al-Mufíd ‘ala
Kitab at-Tawhid, 2/149; Maymu’ Fatáwa ash-Sháij Ibn ‘Uzaimín, 10/p. 603.
En segundo lugar, Dios
envió a Su Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) con la buena guía y la religión de la verdad, y Dios llenó el mundo de
luz a través de él, y dispersó la oscuridad de la ignorancia y la
incredulidad. Con esta llegada, la Era de la Ignorancia terminó, pero, ¿la
ignorancia desapareció de todos los lugares y de todas las eras? Por
supuesto que no. Por eso no es permisible describir a todas las sociedades
como ignorantes después de su llegada (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él), pero tampoco podemos decir que todas las sociedades estén
libres de ella. Algunas sociedades están todavía viviendo en las
profundidades de la yahilíyah, por lo tanto no se puede decir que estén
libres de esa cualidad. Pero las sociedades sobre las cuales la luz del
Islam ha brillado no pueden ser descriptas en estos términos, y aún si
incumplieran el Islam en algunos aspectos, no pueden ser descriptos como
yáhili. Los eruditos están de acuerdo sobre este punto”.
1 – El Shéij al-Islam
Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Antes de que fuera
enviado el Mensajero (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), la
gente estaba en un estado de yahilíyah o ignorancia. Sus leyes y tradiciones
eran o inventadas por ignorantes y practicadas por ignorantes.
De la misma forma, todo
lo que fuese contrario al Mensaje traído por los mensajeros anteriores, es
decir el judaísmo y el cristianismo, eran formas de ignorancia. Esto era la
yahilíyah en términos generales. Pero después de la llegada del Profeta (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él), ésta puede existir en un
lugar y en otro, como existe en las tierras de los incrédulos, y puede
existir en una persona u otra; un hombre está en estado de yahilíyah antes
de convertirse al Islam, aún si vive en una tierra musulmana.
Pero en términos
generales, no hay yahilíyah después de Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él), porque entre su comunidad hay un grupo
que continuará prevaleciendo y portando el estandarte de la verdad hasta que
la Hora llegue.
En términos específicos,
la yahilíyah puede aparecer en algunas tierras del Islam, y en muchos
musulmanes individualmente, como el Profeta (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) dijo: “Cuatro cosas entre mi comunidad son de la
yahilíyah”. Y le dijo a Abu Dárr: “Tu eres un hombre en el cual hay
cualidades de la yahilíyah”, etc.
Y él agregó en este
reporte: “Alguien que intenta seguir una forma yahili después de haberse
convertido el Islam”. Esto se refiere a la yahilíyah en general, o formas
específicas asociadas con el cristianismo, el judaíso y el zoroastrismo, el
sabianismo, etc. La idolatría, una combinación de todo o parte de esto, una
forma yahili adoptada por algunas religiones, porque todo esto es inventado
o fue abrogado, y se convirtió en obsoleto y parte de la yahilíyah con la
venida de Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él);
aunque la palabra yahilíyah es usualmente usada para referirse a los árabes
y sus antiguas formas, el significado es el mismo”.
Iqtidá’ as-Sirát
al-Mustaqím, p. 78 y 79.
2 – Explicando lo que
está mal en la frase “La yahilíyah del siglo XX”, el Shéij Bákr Abu Zaid
(que Dios lo preserve), dijo: “El gran erudito al-Albani dijo que esta frase
implica una exageración y una omisión del hecho de que el Islam prevaleció
sobre todas las religiones”. En Haiát al-Albani (La Vida de al-Albani),
dice:
“La frase “La yahilíyah
del siglo XX”, en la opinión del al-Albani:
Pregunta: “El Da’íyah
Sayíd Qutub (que Allah tenga misericordia de él) usó una frase que es
repetida a menudo en algunas escuelas islámicas de pensamiento de las cuales
él es su referente y cabeza visible, que es “La yahilíyah del Siglo XX”.
¿Cuán correcta es esta frase? ¿Hasta qué punto esto se corresponde con la
yahilíyah de las épocas antiguas, en su opinión?
Al-Albani respondió:
“Alabado sea Allah, que
Dios bendiga y otorgue la paz a nuestro Profeta Muhámmed, a su familia y a
sus compañeros, y quienes les siguieron después de eso. Lo que pienso es que
esta frase “La yahilíyah del siglo XX”, no está libre de exageración acerca
del siglo actual, el siglo XX. El hecho de que el Islam esté vivo en este
país, aún cuando se han infiltrado tantas cosas que no forman parte de él,
significa que no podemos decir que este siglo sea como la yahilíyah de
antaño. Nosotros sabemos que lo que quiere decir la primera yahilíyah es
solamente acerca de los árabes: que eran idólatras, estaban claramente
extraviados, y esto también se aplicaba a las religiones circundantes, como
el cristianismo y el judaísmo, que eran ya religiones distorsionadas. Por lo
tanto, en ese tiempo no había una religión pura que hubiera permanecido sin
cambio ni adulteración. Indudablemente describir esa era como yahilíyah es
correcto. Pero este no es el caso en el presente, porque Dios bendijo a los
árabes primero, y luego al resto de la humanidad, enviando a Muhámmad (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él), el Sello de la Profecía, a
quien Él le reveló la religión del Islam, que es la religión definitiva, y
Dios ha prometido proteger esta religión, tal como Él dijo (traducción del
significado): “Ciertamente Nosotros hemos revelado el Corán y somos Nosotros
sus custodios” (al-Híyr 15:9). Su Profeta (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) nos dijo que la comunidad musulmana sería afectada por
algunas desviaciones como le sucedió a las naciones anteriores, cuando dijo:
“Ustedes seguirán ciertamente el camino de aquellos que estuvieron antes
(judíos y cristianos) palmo a palmo, pulgada a pulgada, al punto de que si
ellos entran en la madriguera de un lagarto, ustedes entrarán también”.
Nosotros dijimos: “Oh, Mensajero de Dios, ¿(te refieres a) los judíos y
cristianos?”, y respondió: “¿Y a quién más?”.
Digo: aunque el
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos
dijo que los musulmanes nos desviaríamos hasta el punto de imitar a los
judíos y cristianos en sus desviaciones, al mismo tiempo él (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) también dio a sus seguidores la feliz
noticia de que lograríamos continuar en el camino que él nos trazó. Él (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Mi comunidad será
dividida en setenta y tres sectas, todas las cuales estarán en el Infierno
excepto una”. Ellos dijeron: “¿Cuál, Mensajero de Dios?”, y respondió:
“Al-Yáma’ah (la comunidad principal)”. Y de acuerdo a otro reporte, dijo:
“Este es el grupo que sigue el mismo camino que yo y mis compañeros”.
El Profeta (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) confirmó que cuando dijo, según un
reporte cuya autenticidad está consensuada por los sabios: “Un grupo de mi
comunidad continuará prevaleciendo y adhiriéndose a la verdad, y no serán
lastimados por quienes se les oponen, hasta que el decreto de Dios suceda”.
Por lo tanto, hay
todavía en esta comunidad un buen y bendecido grupo que sigue la guía del
Corán y la Tradición Profética, y que está lejos de la yahilíyah del pasado
o del presente. Por eso pienso que usar la palabra “yahilíyah” para
referirse al siglo XX es una exageración, porque esto puede dar la impresión
de que todo el Islam está desviado completamente de la unidad absoluta de
Dios (tawhíd) y la sinceridad en el culto a Dios solamente. Por eso este
siglo, el siglo XX, se ha convertido en algo como el tiempo de la yahilíyah
en lo cual el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) fue enviado para traernos de la oscuridad hacia la luz. En ese caso,
este uso en términos generales debe limitarse a los no musulmanes primero,
aquellos de quienes Allah dijo (traducción del significado): “Combatid a
quienes no creen en Allah ni en el Día del Juicio, no respetan lo que Allah
y Su Mensajero han vedado y no siguen la verdadera religión [el Islam] de
entre la Gente del Libro [judíos y cristianos], a menos que éstos acepten
pagar un impuesto por el cual se les permita vivir bajo la protección del
estado islámico conservando su religión con sumisión” (at-Táwbah 9:29).
Describir el siglo veinte como yahilíyah sólo puede hacerse aplicándolo a
los no musulmanes, que no siguen el Corán ni la Tradición Profética. Pero
usarlo en términos generales puede implicar que no queda ninguna bondad en
los musulmanes, y esto es contrario a lo que ha sido explicado arriba en el
reporte del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él),
quien dijo que quedaría un grupo en su comunidad que se apegaría a la
verdad, tal como el reporte en el cual él (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) dijo: “El Islam comenzó como un extraño, y volverá a ser
un extraño en el exilio. Bienaventurados sean los exiliados”. Ellos dijeron:
“¿Quiénes son, Oh, Mensajero de Dios?”. Hay varias versiones de este
reporte. En algunas el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) describió a los exiliados como: “Aquellos que reavivarán
lo que la gente descuidó de mi Tradición después de que yo me haya ido”. De
acuerdo a otro reporte, él (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) dijo: “Son gente recta y escasa entre la muchedumbre, y quienes no les
hacen caso serán más que aquellos que les tomarán en serio”. Por eso no es
permisible usar esta descripción (yahilíyah) en términos generales para
referirse a la era actual, porque entre los musulmanes, alabado sea Dios,
hay algunos bien guiados que se aferrarán al ejemplo del Profeta (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) y a su Tradición, y esto continuará
así hasta que la Hora comience. Más aún, en las palabras de Sayíd Qutub (que
Allah tenga misericordia de él) y en algunos de sus libros hay eso que hace
pensar al investigador que el autor puede haber estado de alguna forma
excedido en su celo, en la forma en la que él explicó el Islam a la gente.
Quizás su excusa por hacer eso puede ser que escribió en un estilo
literario. Con respecto a algunos asuntos de la jurisprudencia islámica,
tales como cuando habla sobre los trabajadores en su libro Al-‘Adálah
al-Iytima’íyah (La Justicia Social), él comenzó a escribir acerca de la
unidad absoluta de Dios (Tawhíd), con frases fuertes y enfáticas para
infundir a los creyentes seguridad en su religión y fe. En ese sentido
ciertamente renovó el llamado al Islam en los corazones de la juventud. Aún
si sintiéramos algunas veces que dijo algo que indique que no tenía el
tiempo suficiente para examinar en profundidad algunos puntos acerca de la
temática sobre la que escribió, en resumen podemos decir que usar esta
palabra (yahilíyah) para describir la época moderna en términos absolutistas
es algo que no está libre de cierta exageración, que puede conducir a
subestimar a la comunidad que todavía prevalece y se adhiere a la verdad. Y
esto es todo lo que tengo para decir acerca de este asunto”. Fin de la cita.
Mu’yám al-Manáhi
al-Lafzíyah, p. 212-215.
3 – El Shéij Sálih Ibn
Fawzán al-Fawzán (que Dios lo preserve) fue interrogado: “¿Es permsible usar
la palabra yahilíyah para referirse a las modernas sociedades islámicas?”
Respondió:
“La yahilíyah en
términos generales terminó con la venida del Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él), por lo tanto no es permisible
aplicarla a las sociedades musulmanas en términos generales. Ahora, si las
aplicáramos a ciertas características, individuos, algunos grupos, o a
algunas sociedades, entonces es aceptable y permisible. EL Profeta (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo a uno de sus compañeros:
“Tú eres un hombre con algunas cosas de la yahilíyah”. Y también (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Hay cuatro asuntos de la
yahilíyah en mi comunidad que no abandonarán: el orgullo por sus
antepasados, calumniar el linaje de alguien, buscar la lluvia a través de
las estrellas y las lamentaciones”.
Al-Aywábah al-Mufída ‘an
As’ilah al-Manáhiy al-Yadídah (86, pregunta No. 31).
En tercer lugar, no es
permisible para el musulmán considerar a las sociedades musulmanas con un
sentido de arrogancia o mirarlas de arriba. Esto incluye considerarlos a
todos como ignorantes, desviados o condenados.
Se narró que Abu
Hurairah (que Allah esté complacido con él) dijo: “El Mensajero de Allah
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Si un hombre dice
“la gente está condenada”, es alguien que está causando su condenación”.
Narrado por Muslim (2623).
El Imam Ibn ‘Abd al-Bárr
(que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“A lo que se refiere es,
de acuerdo a los eruditos, a cuando un hombre dice esto con desprecio o
displicencia, insinuando que él está por encima de ellos o expresando
autoadmiración. Pero si dice eso con pena y compasión por ellos, porque teme
por ellos porque ve muchas costumbres reprensibles entonces no es la clase
de persona a la que se refiere este reporte. La diferencia entre los dos es
que en el primer caso quien lo dice está complacido consigo mismo y enfermo
de admiración en sí mismo, envidia a quienes que están por encima de él y
desprecia a quienes están por debajo, cuando en el segundo caso se trata de
alguien que está reprendiéndose a sí mismo, que no es arrogante ni está
enfermo de autocomplacencia”.
At-Tahmíd 21/242.
Y Allah sabe más.
