1. ¿Cuál es la súplica que se dice cuando cae la lluvia, y al ver un trueno y un rayo?

2. ¿Cuál es el reporte que indica que la súplica en el momento de la lluvia será respondida?

Alabado sea Dios

En primer lugar, se narró de ‘A’ishah (que
Dios esté complacido con ella) que cuando el Mensajero de Dios (la paz y las
bendiciones de Dios sean con él) veía la lluvia, decía: «Allahúmma sáiyiban
náfi’an (Dios nuestro, que sea un aguacero beneficioso). Narrado por
al-Bujari, 1032.

De acuerdo con una versión narrada por Abu
Dawud (5099), solía decir: » Allahúmma sáiyiban haní’an (Dios nuestro, que
sea un aguacero sano)». Clasificado como auténtico por al-Albani.

La palabra árabe ‘sáiyib’, traducida aquí
como aguacero, se refiere a la lluvia que fluye. Dios, exaltado sea, dijo
(traducción del significado): «…una
lluvia torrencial cargada de truenos y relámpagos…”

(al-Báqarah 2:19).

Ver: Ma’álim as-Sunan por al-Jattábi
(4/146).

Es recomendable exponerse a la lluvia y
dejar que un poco de ella fluya sobre nuestro cuerpo, a causa del informe
comprobado de Anas (que Dios esté complacido con él), quien dijo: “Cuando
estábamos con el Mensajero de Dios (las bendiciones y la paz de Dios sea con
él) llovió. Entonces el Mensajero de Dios levantó parte de su ropa para que
la lluvia cayera sobre él. Le dijimos: “Oh Mensajero de Dios, ¿por qué has
hecho eso?”. Respondió: «Porque proviene de Dios, glorificado y exaltado
sea». Narrado por Muslim (898).

Cuando la lluvia cayó muy fuerte, el
Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: «Allahúmma
hawálaina wa ‘alaina; Allahuma ‘ala al-aakámiwa az-zirábi, wabutun
al-awadíyah wa manábit ash-sháyar (Dios nuestro, dejar caer la lluvia
alrededor de nosotros y no sobre nosotros; Dios nuestro, déjarla caer sobre
las pequeñas montañas y colinas, los valles y lugares donde crecen
árboles)». Narrado por al-Bujari (1014).

Con respecto a la súplica al oír un
trueno, se ha probado de Abdallah Ibn az-Zubair (que Dios esté complacido
con él) que cuando escuchaba un trueno cesaba de hablar y decía: “Subhána
al-ladí iusábbih ar-ra’du bi hámdihi al-malá’ikatu min jifátihi (Gloria a
Aquel que el trueno glorifica y alaba, como lo hacen los ángeles a causa de
su temor)” [lit., ar-Rad 13:13]. Luego decía: “Esto es una severa
advertencia para los habitantes de la Tierra”. Narrado por al-Bujari en
al-Adab al-Mufrad (723); Málik en al-Muwattá’ (3641). Su cadena de
transmisión fue clasificada como auténtica por An-Nawawi en Al-Adhkaar
(235); y por Al-Albani en Sahih Al-Adab al-Mufrad (556).

No sabemos de ningún reporte del Profeta
(la paz y las bendiciones de Dios sean con él) acerca de esto.

Del mismo modo, no existe una oración de
rememoración o súplica demostrada del Profeta (la paz y las bendiciones de
Dios sean con él) al ver un rayo, hasta donde sabemos. Pero Dios sabe más.

En segundo lugar, el momento en el que la
lluvia cae es un momento de abundancia y misericordia divina para con Sus
servidores, cuando los medios para la bondad son abundantes, y es un momento
en que se considera que las súplicas serán más probablemente contestadas.

Dice en los reportes de Sahl Ibn Sa’d que
el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: «Dos
súplicas no son rechazadas: la súplica en el momento de la llamada a la
oración, y la súplica en el momento de la lluvia».

Narrado por al-Hakim en al-Mustadrak
(2534); at-Tabarani en Al-Mu’yam al-Kabir (5756); clasificado como auténtico
por al-Albani en Sahih al-Yami’ (3078).

Y Dios sabe más.