Dios me ha concedido el don de poder escribir artículos y relatos en inglés. Por eso he adoptado esto como una profesión. Mis escritos no siempre tratan sobre el Islam, sino sobre diferentes tópicos, pero siempre presto atención para evitar todo lo prohibido. Quisiera saber, el dinero que gano haciendo esto, ¿es lícito? Yo escribo sobre estas temáticas porque estoy convencida de que el conocimiento de los musulmanes debe ser excelente en todas las áreas de la vida, y que todo el que lea mis artículos sabrá que no somos una comunidad atrasada y retrógrada como alguna gente piensa.


Alabado sea Dios

No hay nada de malo en escribir relatos y artículos sobre
distintas temáticas, tomando en cuenta como dices de no colaborar en la
difusión de cosas prohibidas o inmorales. Algunos criterios para lograr esto
incluirían los siguientes: 

–          

Que no impliquen la difusión de cosas contra las que el Islam
advierte. Tales cosas incluyen especialmente supersticiones, creencias
idolátricas, conductas corruptoras, o una relativización sobre el bien y la
verdad.

–          

Que no difundan mentiras o medias verdades sobre eventos
históricos u otros hechos reales. No hay nada de malo con las historias de
ficción, como Al-Hariri hizo con su obra Maqámat, en la cual inventó un
personaje ficticio llamado Al-Háriz ibn Hammám. Al-Hariri dijo en su
introducción: “Espero no ser, en lo que he escrito, como quienes se meten en
problemas o se desvían del camino correcto en la vida, pensando que están
haciendo bien. Afortunadamente, hay todavía gente inteligente que hace la
vista gorda y no comenta mis escritos, y otros que son como yo y que me
defenderían. Sin embargo todavía hay gente ignorante e insignificante que me
critica y sugiere que lo que yo escribo está prohibido en el Islam.
Cualquiera que examine lo que he escrito en Maqámat, se dará cuenta de que
es beneficioso y que relatan historias acerca de seres animados e
inanimados. Nadie ha oído jamás que se rechazara tales historias o se
considerara a tales escritores como pecadores, en absoluto. Si los actos no
son sino intención, entonces, ¿qué es lo que está mal con quien escribe
historias para hacer reflexionar a la gente, promocionar la ética, cuando su
intención nunca fue decir mentiras? ¿No es acaso como un profesor que enseña
mediante ejemplos las buenas maneras a sus alumnos, para asentarlos en el
camino recto?”. Fin de la cita de Maqámat al-Hariri, p. 17-18.

El Muhámmad Rashid Rida (que Allah tenga misericordia de él) comentó:

“Él dijo que nunca oyó a nadie entre los eruditos de la
comunidad hasta la época en que él vivió, prohibiendo las fábulas e
historias de animales, como Kalila wa Dimna, porque la intención detrás de
estas fábulas era exhortar a la gente y enseñar buenas maneras. Y nunca
hemos oído a ninguno de los eruditos después de él que dijera que está
prohibido leer su obra Maqámat. Pero algunas figuras populares propusieron
con audacia este punto de vista, y declararon prohibido lo que los sabios de
antaño mejor guiados no prohibieron”. Fin de la cita de Mayállat al-Minar,
14/828-830, en un dictamen jurídico titulado Tamhil al-Waqá’i’ at-Taarijíyah
wa al-Jaiaalíyah li at-Tibar.
 

–          

Debe contener buenos objetivos, buenas palabras, y buenos
significados.
El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) fue
consultado: “Algunos autores literarios escriben historias enseñando
lecciones morales con un estilo muy atractivo, que tienen un gran impacto en
la mente de los lectores, pero mediante relatos de ficción. ¿Cuáles son las
normas sobre esto?

Él respondió:
“No hay nada de malo con ello, si trata sobre problemas morales, sociales,
espirituales, etc. No hay nada de malo en utilizar relatos de ficción para
enseñar buenos mensajes. De hecho, algunos eruditos han afirmado que algunas
parábolas y ejemplos dados en el Sagrado Corán no se refieren a eventos
reales, sino que Dios usó estos ejemplos para enseñar una lección, por
ejemplo cuando Dios dijo (traducción del significado):

Allah os expone otro ejemplo [similar, para que también reflexionéis
acerca de Su unicidad]: ¿Acaso puede equipararse el mudo e incapacitado, que
es una carga para su amo y fuere lo que le ordene hacer no puede realizarlo
correctamente, con quien brega por la justicia y está en el sendero recto?

(An-Náhl, 16:76).

Por lo tanto, no pienses que por el hecho de tratarse de un relato ficticio
es una mentira, porque el propósito es enseñar algo. Si sucede que una
persona que tiene conocimiento del Sagrado Corán y la Tradición Profética
cita versos en sus escritos al escribir sobre ciertos problemas, los explica
y usa ejemplos ficticios, esto es algo bueno. Lo mismo se aplica a citar
algunos reportes y explicarlos por medio de ejemplos. Esto es indudablemente
algo bueno”. Fin de la cita de Fatáwa ‘ala ad-Dárb, cinta No. 358. 

Consulta también la respuesta a la pregunta No.
4505

En la respuesta a la pregunta No.
159960 encontrarás una opinión
legal detallada del Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín, en la cual afirma que es
permisible obtener ingresos económicos por escribir tales historias, incluso
si tratan sobre tópicos no relacionados con la religión.

Nosotros no pensamos que haya ninguna diferencia en si las
historias que escribes y por las cuales te pagan, abordan tópicos mundanos o
religiosos. Cuando decimos que es permisible, nos referimos a los relatos y
artículos escritos sobre distintos campos del conocimiento. 

Le pedimos a Dios que guíe tu pluma y que beneficie a los
musulmanes a través tuyo. 

Y Allah sabe más.