Yo le deseo las bendiciones al Profeta entre cincuenta y cien veces al día, de acuerdo a las circunstancias, diciendo: “Allahúmma sálli ‘ala Muhámmadin wa ali Muhámmad (Dios nuestro, bendice a Muhámmad y a la familia de Muhámmad)”. Pero hay algunos musulmanes que me dicen que desearle las bendiciones al Mensajero de Dios en la forma en que yo lo hago es insuficiente. ¿Podría usted decirnos cuál es la forma ideal de enviarle las bendiciones al maestro de la humanidad, y si la forma en que yo lo hago es realmente insuficiente? Que Dios le recompense con el bien.
Alabado sea
Dios
Enviarle las bendiciones al Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) es uno de los grandes actos de culto
encomendados por el Islam, y es una de las súplicas más beneficiosas para el
musulmán en este mundo y en el Más Allá. Es una manifestación del amor,
respeto y veneración que los musulmanes sentimos por el Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él).
Con respecto a la forma ideal para enviarle las bendiciones
al maestro de la humanidad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él), hay varias formas de hacer esto, que puedes encontrar en el libro Sifat
Salat an-Nabí, por el shéij Al-Albani (que Allah tenga misericordia de él),
pág. 165 en la edición publicada por Maktabat al-Ma’árif en Riadh. Este
libro está disponible en inglés bajo el título de “Descripción de La Oración
del Profeta”.
Entre las más autenticadas y mejor conocidas formas, hay dos
particularmente que él enseñó a sus compañeros (que Dios esté complacido con
todos ellos) cuando se lo preguntaron. Son las siguientes:
1 – “Allahúmma sálli ‘ala Muhámmad wa ‘ala áli Muhámmad kama
sallaita ‘ala Ibrahima wa ‘ala áli Ibrahím, ínnaka hamidun mayid. Allahúmma
bárik ‘ala Muhámmad wa ‘ala áli Muhámmad kama barakta ‘ala Ibrahíma wa ‘ala
áli Ibrahím, ínnaka hamidun mayid” (Dios nuestro, honra a Muhámmad y a la
familia de Muhámmad como honraste a Abrahán y a la familia de Abrahán,
ciertamente tú eres Alabadísimo, Majestuoso. Dios nuestro, bendice a
Muhámmad y a la familia de Muhámmad como bendijiste a Abrahán y a la familia
de Abrahán, ciertamente tú eres Alabadísimo, Majestuoso”. Narrado por
al-Bujari (3700) y Muslim (406), del reporte de Ka’b ibn ‘Ayráh (que Dios
esté complacido con él).
2 – “Allahúmma sálli ‘ala Muhámmadin wa ‘ala azwáyihi wa
durríyatihi kama barakta ‘ala áli Ibrahím, ínnaka hamídun mayid” (Dios
nuestro, honra a Muhámmad y a sus esposas y descendencia como honraste a
Abrahán y a la familia de Abrahán, ciertamente eres Alabadísimo,
Majestuoso). Narrado por al-Bujari (3369) y Muslim (407) del reporte de Abu
Humaid as-Sá’idi (que Dios esté complacido con él).
El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) no escogió sino lo que era más noble y mejor.
Ver: Rawdat at-Taalibín, por el imam An-Nawawi (11/66); Fáth
al-Bári, por Ibn Háyar (11/166); Sifat Salat an-Nabí, por Al-Albani, p. 175;
Al-Mawsu’ah al-Fiqhíyah al-Kuwaitíyah, 27/97.
Es mejor variar las frases usadas, cambiando entre una
redacción y entre las más auténticas, a veces recitando una y a veces
recitando otra, de tal forma que sigamos el ejemplo del Profeta y este
principio coránico bien establecido en la ley islámica, y porque recitar
siempre una redacción implicaría descuidar las otras que también han sido
probadas como auténticas, y porque hay muchos otros beneficios en alternar
las redacciones de esta forma, que no pueden lograrse limitándose a recitar
una sola versión.
Pero debemos señalar que no debemos mezclarlas o combinarlas
entre sí, sacando partes de una y agregándoselas a otra, o combinarlas a
todas en una sola, porque esto daría como resultado una redacción que no se
ha narrado, y eso es contrario a la Tradición Profética, tal como afirmaron
los eruditos.
Ver: Maymu’ al-Fatáwa, por el shéij Ibn Taimíyah (22/335,
458; 24/242, 247); Yala’ al-Ifhám, por Ibn al-Qayím (p. 373); Qawá’id Ibn
Ráyab (p. 14); Ash-Shárh al-Mumti’, por Ibn al-‘Uzaimín (2/56, 65; 3/29,
98).
Todo esto tiene que ver con este tópico de cómo enviarle las
bendiciones al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) después del tasháhhud que recitamos en la oración.
Con respecto a enviarle las bendiciones al Profeta (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) diciendo “Allahúmma sálli ‘ala
Muhámmadin wa ‘ala áli Ibrahím” pero fuera de la oración, si lo que esos
musulmanes quisieron decir es que la redacción es más abreviada en
comparación con la redacción completa que figura en los reportes, entonces
eso es correcto. Pero si lo que quisieron decir es que esa redacción no es
válida o que no cuenta como enviarle las bendiciones al Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), entonces no es
correcto. Enviarle las bendiciones al Profeta de esta forma que lo haces, es
correcto y cumple bien su propósito. Los eruditos todavía dicen “Allahúmma
sálli ‘ala Muhámmad” o “sálla Alláhu ‘aleihi wa sállam” (Dios nuestro,
bendice a Muhámmad y a la familia de Muhámmad), y otras redacciones
similares que son todavía más breves que la que mencionaste. Por lo tanto,
este es un asunto amplio, hay muchas redacciones aceptables y correctas, no
una sola.
Al-Háfiz ibn Háyar dijo en Fáth al-Bári (11/166) que la
mayoría de los eruditos pensaba que cualquier redacción que cumpla el
propósito de enviar las bendiciones al Profeta es aceptable, pero dentro de
la oración uno debe apegarse a las redacciones que se han narrado, sin
omitir ninguna parte ni agregar otra, para asegurarnos de que estamos
siguiendo lo que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) enseñó según los reportes más auténticos.
Pero con respecto a estas redacciones breves, están
restringidas a cualquier momento fuera de la oración.
Dios dijo (traducción del significado):
“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh,
creyentes! Pedid bendiciones y paz por él” (Al-Ahzáb, 33:56).
Los eruditos han afirmado que es desaconsejable enviarle las
bendiciones (sálla) y no la paz (salam), o viceversa. Pero si uno las
menciona a ambas, o menciona las bendiciones algunas veces y la paz en otras
ocasiones, entonces está siguiendo el significado general de este verso. Y
Allah sabe más.
Ver Fáth al-Bári, 11/167.
Y Allah sabe más.
