La udíyah, ¿Es obligatoria para el peregrino que hace la peregrinación mayor?

Alabado sea Allah

Los eruditos difieren
acerca de las normas sobre la udíyah. La mayoría de los eruditos sostienen
el punto de vista de que es una tradición confirmada (sunnah mu’ákkadah), y
otros sostienen el punto de vista de que es obligatorio para quien puede
afrontarla. Esto ha sido discutido en la respuesta a la pregunta No.
36432

Esta diferencia de
opinión tiene que ver con el peregrino que no está realizando la
peregrinación mayor. Sobre el peregrino, los eruditos difieren sobre las
normas acerca de la udíyah. Algunos dicen que está prescripto, ya sea que se
lo considere recomendable u obligatorio, y otros dicen que no está
prescripto. 

Aquellos que dicen que la
udíyah no está prescripta para el peregrino difieren sobre la razón para
eso, y hay dos opiniones: 

a)         Porque no hay
oración de la festividad (‘Id) para el peregrino, y su sacrificio es el de
tamáttu’ o el de quien realiza las peregrinaciones mayor y menor juntas.

b)        
Porque el peregrino es un viajero, y la udíyah está
prescripta para aquellos que no están de viaje. Este es el punto de vista de
Abu Hanifah, de acuerdo a quien si el peregrino proviene de la ciudad de La
Meca y no está viajando, entonces es obligatorio para él que ofrezca una
udíyah. 

Aquí siguen algunos de
sus comentarios: 

1 – Los hánafis. Dice en
al-Mabsut (6/171): 

«Es obligatorio para
quien pueda afrontarlo y para los no viajeros, en nuestra opinión». Fin de
la cita. 

En al-Yawharah
an-Naiyarah (5/285, 286) dice: 

«No es obligatorio para
el peregrino que está viajando. Sobre la gente de La Meca, es obligatorio
para ellos aún si están realizando la peregrinación mayor». Fin de la cita. 

2 – Los málikis. Ellos
dicen que el peregrino no debe ofrecer una udíyah porque es peregrino, no
viajero. 

En al-Mudáwwanah (4/101)
dice: 

«Málik me dijo: «El
peregrino no debe ofrecer udíyah aún si es uno de los habitantes de Mina que
está realizando la peregrinación mayor». Le dije: «¿Deben todos ofrecer una
udíyah de acuerdo al punto de vista de Málik, excepto el peregrino?». Me
respondió: «Sí». Fin de la cita. 

3 – Los sháfi’is dicen
que es recomendable que el peregrino y otros ofrezcan la udíyah. 

El Imam ash-Sháfi’i (que
Allah tenga misericordia de él) dijo: 

“El peregrino mecano,
quien está en tránsito de un país a otro, el viajero, el no viajero, el
varón y la mujer que pueden afrontar el ofrecimiento de una udíyah, son
todos iguales y no hay diferencia entre ellos. Si es obligatorio para cada
uno de ellos, entonces es obligatorio para todos, y si se le condona a uno
de ellos, entonces se les condona a todos. Si fuera obligatorio para algunos
de ellos y no para otros, entonces el peregrino es para quien más
probablemente sería obligatorio, porque esto es un sacrificio y él debe
ofrecer un sacrificio, mientras que los demás no. Pero no es permisible
declarar obligatorio para la gente algo para lo cual no hay prueba o
juzgarlos como distintos”. Fin de la cita de al-Umm 2/348. 

4 – Ibn Házm (que Allah
tenga misericordia de él) dijo: 

“La udíyah para el
peregrino es recomendable, así como para los no peregrinos. 

Algunos dicen: “El
peregrino no ofrece una udíyah”. 

El Mensajero de Dios (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) incentivó a ofrecer una
udíyah, por lo tanto no es permisible negar al peregrino la virtud y
posibilidad de acercarse a Dios de esta forma sin un texto que sirva de
evidencia”. Fin de la cita de al-Muhálla 5/314/315. 

5 – De acuerdo a los
hánbalis, es permisible para el peregrino ofrecer una udíyah. 

Ibn Qudamah (que Allah
tenga misericordia de él) dijo: 

“Si no tiene un animal
para sacrificar, y debe ofrecerlo porque es obligatorio para él, entonces
debe comprarlo. Si no es obligatorio para él, pero quiere ofrecer una
udíyah, entonces puede comprar un animal para ofrecerlo como tal”. Fin de la
cita de al-Mugni, 7/180. 

En un reporte de
‘Aa’ishah (que Allah esté complacido con ella) se dice que el Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) ofreció una
udíyah a nombre de sus esposas en Mina, durante la peregrinación de
despedida. Fue narrado por al-Bujari (5239) y por Muslim (1211). 

Algunos de los eruditos,
tal como Ibn al-Qayím, rechazaron esta interpretación del reporte, y dijeron
que lo que aquí significaba udíyah era un animal para sacrificar (hadí). 

Ver: Zaad al-Ma’ád,
2/262-267. 

El Shéij al-Islam Ibn
Taimíyah y su estudiante Ibn al-Qayím favorecieron el punto de vista de que
el peregrino no debe ofrecer una udíyah. Ver al-Iqná’ (1/409) y al-Insáf
(4/110). Este punto de vista también fue considerado como el más correcto
por el Shéij Muhámmed ibn ‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él). Le
preguntaron en una ocasión: “¿Cómo puede una persona combinar las virtudes
de la udíyah y la peregrinación mayor? ¿Esto es algo prescripto?” 

Él respondió: 

“El peregrine no debe
ofrecer una udíyah, más bien lo que debe ofrecer es un animal en sacrificio
(hadí). Por eso el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) no ofreció una udíyah durante la peregrinación de despedida,
más bien ofreció un animal en sacrificio. Pero si asumimos que el peregrino
está haciendo la peregrinación mayor por sí mismo y su familia está en su
tierra natal, entonces en ese caso él debe dejar a su familia dinero
suficiente para comprar un animal y ofrecerlo como udíyah, entonces estará
ofreciendo un animal en sacrificio como hadí y ellos estarán ofreciendo un
animal como udíyah, porque la udíyah sólo está prescripta para ser ofrecida
en otro lugar que no sea La Meca, y en La Meca debe ofrecerse un hadí”. Fin
de la cita de al-Liqá’ ash-Shahri. 

Y Allah sabe más.