¿Es mejor vivir en la ciudad del Mensajero de Dios, o en La Meca, donde está el Templo sagrado de Dios? ¿Cuáles son las diferencias que hacen a una de las dos ciudades mejor que la otra, aparte de la diferencia en la virtud de rezar en los dos Templos?
Alabado sea Dios
En primer lugar, el mejor lugar en la Tierra,
en y por sí mismo, es La Meca, y luego de él, Medina.
Con respecto a los individuos, lo que es
mejor para cada persona es vivir en la ciudad en donde su fe se incremente y
pueda rendir culto y obedecer más a Dios, glorificado y exaltado sea.
El shéij Ibn Taimíyah (que Allah tenga
misericordia de él) dijo:
“El mejor lugar en la Tierra para cada
individuo es la tierra donde podrá obedecer mejor a Dios y Su Mensajero, lo
que varía según las circunstancias. No hay ninguna zona específica en que
sea mejor residir para una persona. Más bien lo que es mejor para cada uno
se determina basándose en el grado en que podrá lograr de piedad,
obediencia, humildad ante Dios, sumisión y enfoque en el culto. Abu ad-Darda’
le escribió a Salmán: “Ven a tierra santa”. Salmán le respondió: “La tierra
no santifica a nadie; más bien lo que santifica a una persona son sus
acciones”. Fin de la cita de Maymu’ al-Fatáwa (18/283).
Ver también las respuestas a las preguntas
No. 199894 y 163521.
En segundo lugar, La Meca es diferente de
Medina y otras ciudades a causa de varias virtudes, que mencionaremos a
continuación:
– Una oración en el Templo de La Meca es
mejor que cien mil oraciones ofrecidas en cualquier otra mezquita, excepto
en la mezquita del Profeta, en que una oración es mejor que mil oraciones
ofrecidas en otra parte.
– La Meca es única en el sentido de que es
el lugar en donde se realiza la peregrinación mayor y la menor, la gente
circunvala el Templo, toca la Piedra Negra y la esquina yemení, y se realiza
el recorrido ritual entre las colinas de As-Safa y Al-Marwah.
– Dios, glorificado y exaltado sea, jura por
esto cuando Él dice (traducción del significado):
“Juro por esta ciudad [La Meca]” (Al-Bálad,
90:1).
– Dios, glorificado y exaltado sea, decretó
que La Meca sea un santuario el día en que Él creó el cielo y la Tierra, lo
cual no fue el caso de Medina.
– La santidad de La Meca es mayor que la de
Medina. El shéij Ibn al-‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Medina es un santuario y goza de santidad,
pero su santidad es mucho menor que la de La Meca. Ningún musulmán puede
venir al santuario de La Meca desde fuera de los límites de la Casa Sagrada
a menos que esté en estado de consagración ritual, y debe entrar en la
consagración ritual. Este no es así en el caso de Medina.
En el santuario de La Meca todas las plantas
están protegidas, a diferencia de una concesión que hay en el santuario de
Medina respecto de algunos de sus árboles con el propósito de la agricultura
y cosas por el estilo.
Los juegos de caza están prohibidos en La
Meca, y se debe ser pagar una multa por eso, mientras que no se requiere
ninguna multa por practicar la caza en Medina.
El punto es que el lugar más seguro es La
Meca, donde incluso los árboles están seguros, e incluso los animales están
seguros”.
Fin de la cita de Liqa’ al-Baab al-Maftuh
(103/2).
Con respecto a Medina:
Este fue el emplazamiento de la migración, el
lugar en donde los musulmanes exiliados de La Meca y los auxiliares de
Medina estuvieron juntos. Y fue el centro de defensa militar de los
musulmanes.
En ella fueron revelados la mayoría de los
versos sobre normas y leyes. Cuando el Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) conquistó La Meca no se estableció allí,
más bien retornó a Medina, la ciudad a la que había emigrado, y vivió allí
hasta que murió y fue enterrado en esa ciudad.
Al-Bujari (3778) y Muslim (1059) registraron
que Anas (que Dios esté complacido con él) dijo: “Los musulmanes auxiliares
de Medina dijeron el día de la conquista de La Meca, cuando el Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dio algo del
botín a los Qureish: “Por Dios, esto es extraño. ¡Nuestras espadas todavía
gotean con la sangre de los Qureish, y nuestro botín se lo están dando a
ellos!”. Las noticias sobre esto llegaron al Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él), quien los convocó y les dijo: “¿Qué
es esto que escuché sobre ustedes?”. Ellos eran gente que no mentía, así que
le dijeron: “Es lo que has oído, Mensajero de Dios”. Él dijo: “¿No les
agrada saber que esa gente está regresando a sus casas con ganancias
mundanas, mientras que ustedes regresan a sus casas con el Mensajero de
Dios? Si los auxiliares de Medina siguieran un valle o un paso de montaña,
yo seguiría ese valle o paso de montaña con ellos”.
Al-Bujari (1871) y Muslim (1382)
transmitieron que Abu Hurairah (que Dios esté complacido con él) dijo que el
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“He sido enviado a una ciudad que reemplaza a otras ciudades. Ellos dicen
Iázrib, pero es Medina. Ella purifica a la gente como los fuelles eliminan
las impurezas del hierro”.
An-Nawawi (que Allah tenga misericordia de
él) dijo:
“Con respecto a que “reemplaza a las otras
ciudades”, mencionaron dos significados, el primero de ellos podría ser que
fue el centro de la expansión del Islam en sus comienzos, y desde allí otras
ciudades fueron conquistadas. El segundo significado es que las suplantó en
importancia, y sus provisiones llegaron allí desde las ciudades periféricas
del naciente imperio musulmán”. Fin de la cita de Shárh an-Nawawi ‘ala
Muslim (9/154).
Al-Bujari (1876) y Muslim (147) transmitieron
de Abu Hurairah (que Dios esté complacido con él) que el Mensajero de Dios
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “La fe se retirará
a Medina como una serpiente se retira a su agujero”. Fin de la cita de
Mirqát al-Mafátih (1/243).
Medina es el punto de reunión de los
musulmanes en el principio y al final.
An-Nawawi dijo:
“La fe se retirará a Medina” esto significa
que es como la fe en el principio y al final de los tiempos, porque al
principio todos aquellos cuya fe era sincera llegaban a Medina, ya sea como
inmigrantes que venía a establecerse o por el anhelo de ver al Mensajero de
Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y aprender de él, y
estar cerca suyo. Después de eso, en el tiempo de los califas, la gente hizo
lo mismo, vinieron a aprender de ellos sobre el camino recto y a seguir el
ejemplo de la mayoría de los compañeros del Profeta (que Dios esté
complacido con ellos) viviendo allí. Luego vinieron a aprender de los
eruditos de Medina, quienes eran una lámpara brillante de esa era, y los
imames de la buena guía, para aprender el Islam y la Tradición Profética del
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) que
los compañeros narraron para las generaciones posteriores…. Por consiguiente
todos los que estaban firmes en la fe viajaban allí”. Fin de la cita de
Shárh An-Nawawi ‘ala Muslim (2/177).
– En Medina está la mezquita del Profeta y
la zona bendita de la Rawdah. Al-Bujari (1196) y Muslim (1391) transmitieron
de Abu Hurairah (que Dios esté complacido con él) que el Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “El área entre mi
casa y mi púlpito es uno de los jardines del Paraíso, y mi púlpito está en
mi estanque”.
– Allí está el valle de Al-‘Aqiq, que
es un valle bendecido. Al-Bujari (1534) transmitió de Ibn ‘Abbás (que Dios
esté complacido con él) que él oyó a ‘Umar (que Dios esté complacido con él)
decir: “Escuché al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) diciendo sobre el valle de Al-‘Aqiq: “Anoche alguien vino a mí
de parte de mi Señor y dijo: “Reza en este valle bendito, y di: “Pienso
hacer la peregrinación menor y la peregrinación mayor”.
– Nadie pretenderá el mal hacia la gente de
Medina porque Dios lo destruirá.
Al-Bujari (1877) y Muslim (1363)
transmitieron que Sa’d (que Dios esté complacido con él) dijo: “Escuché al
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) decir:
“Nadie complota contra la gente de Medina sin que Dios haga que se disuelvan
como la sal se disuelve en el agua”.
Entonces, a quien Dios bendiga haciéndolo
vivir en La Meca, felicitaciones para él; y a quien Dios bendiga haciéndolo
vivir en Medina, felicitaciones para él; y a quien Dios bendiga con la
piedad, no importa en qué tierra de Dios viva, felicitaciones para él.
Y Allah sabe más.
