Soy una musulmana casada. Nací en una familia musulmana. Pero no era muy consciente de las normas islámicas. Cometí algunos pecados mayores graves que me han hecho sentir la peor persona del mundo. Ahora, estoy intentando aprender sobre mi religión, para obedecer sus normas. Sin embargo, no siento paz y descanso en mi corazón. Siempre me pregunto en mi corazón, ¿Cómo podría saber si Dios, el Señor del universo, me ha perdonado? ¿Qué buena obra puedo hacer para que tantos pecados graves que he cometido sean borrados y me sean perdonados? ¿Cómo puedo acercarme más a Dios? Oh Señor, ten misericordia de mí.

No puedo dormir bien ni descansar, y nada de lo que hago me produce alegría. Siempre siento que puedo morir en cualquier momento y que Él me interrogará por mis actos, y qué será lo que yo le contestaré, y no tengo nada para responderle. Siempre estoy llorando por dentro. Oh Dios, dime cómo puedo liberarme de todos mis pecados.

Yo le escribo porque estoy leyendo su libro “Quiero arrepentirme, pero…” repetidamente. Encuentro cierta calma cuando leo las palabras de Dios que dijo: “No desesperen de la misericordia de Dios…” (az-Zumar 39:53). Esta es la única esperanza en mi vida.

Creo que usted es un erudito musulmán. ¿Cree usted que Dios me perdonará, habiendo cometido toda clase de pecados en mi vida? He ofrecido oraciones de arrepentimiento y estoy intentando cambiar mi estilo de vida en cada aspecto sólo para lograr que Dios esté complacido conmigo. Estoy comprometida a seguir las normas islámicas el resto de mi vida.

 Alabado sea Allah.

 En primer lugar,
alabamos a Dios Quien te ha permitido arrepentirte y te haya guiado luego de
que estuviste extraviada, Quien ha iluminado el camino para ti y ha hecho a
la fe querida y atractiva para ti. Para Él sean todas las alabanzas, en todo
momento.

 Te felicitamos por haber
sido capaz de arrepentirte. Esta es una bendición por la cual debes estar
muy agradecida, porque Dios acepta el arrepentimiento de quien se
arrepiente. Por favor, consulta la pregunta No.
14289.

 En segundo lugar, dices:
“¿Cómo podría saber si Dios me ha perdonado o no?”

 Debes saber que Dios
acepta el arrepentimiento de quienes se arrepienten sinceramente, y que Dios
es El Perdonador, El Más Misericordioso. Él le ha prometido a quien se
arrepiente ante Él que Le perdonará por sus pecados. Allah dijo (traducción
del significado):

 “Diles
a quienes transmitan Mi Mensaje que Yo digo: ¡Oh, siervos Míos! Vosotros que
os habéis excedido cometiendo pecados en detrimento propio, no desesperéis
de la misericordia de Allah; por cierto que Allah puede perdonar todos los
pecados, porque Él es Absolvedor, Misericordioso” (az-Zumar 39:53).

 Cuando Dios promete
algo, no rompe Su promesa.

  Allah dijo (traducción
del significado):

 “Salvo quienes se
arrepientan, crean, y obren correctamente. A éstos, Allah les perdonará sus
pecados y en su lugar les registrará buenas obras; y Allah es Absolvedor,
Misericordioso. Y a quien se arrepienta y obre correctamente Allah aceptará
su arrepentimiento”(al-Furqán 25:70-71).

 En este versículo, Dios
nos dice que Él reemplazará las malas obras de quien se arrepienta por
buenas obras, y esta es una de las bendiciones del arrepentimiento.

 En tercer lugar, dices:
“¿Cómo puedo liberarme de mis pecados?”

 Este es un asunto
importante, porque hay medios para expiar el pecado. El Shéij al-Islam Ibn
Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “El castigo que pesa
sobre una persona a causa de su pecado es condonado a través de las
siguientes diez cosas:

 1 – El arrepentimiento;
esto es algo consensuado entre los musulmanes. Allah dijo (traducción del
significado):

 “Diles
a quienes transmitan Mi Mensaje que Yo digo: ¡Oh, siervos Míos! Vosotros que
os habéis excedido cometiendo pecados en detrimento propio, no desesperéis
de la misericordia de Allah; por cierto que Allah puede perdonar todos los
pecados, porque Él es Absolvedor, Misericordioso” (az-Zúmar 39:53).

 “Sabed que Allah
acepta el arrepentimiento sincero de Sus siervos y sus caridades y les
multiplica su recompensa por ellas. Él es Indulgente, Misericordioso”
(at-Táwbah 9:104).

 “Él es Quien acepta
el arrepentimiento de Sus siervos y perdona sus pecados” (ash-Shura 42:25).

 2 – Rezar para pedir
perdón. Se narró en las dos colecciones de reportes más auténticas que el
Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Si una
persona comete un pecado y luego dice: “Oh Señor, he cometido un pecado, por
lo tanto perdóname”, Dios dice: “Mi servidor sabe que él tiene un Señor que
puede perdonar los pecados o castigarlos; Yo he perdonado a Mi servidor…”
(Narrado por al-Bujari, 6953; Muslim, 4953).

 En el Sahih Muslim se
narró que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
dijo: “Si ustedes no cometieran pecados, Dios los aniquilaría y los
reemplazaría por una gente que pecara y luego se arrepintiera ante Él, para
que Él pudiera perdonarlos” (at-Tawbah, 4936).

 3 – Realizar buenas
obras que borren y reemplacen a los pecados. Allah dijo (traducción del
significado):

 “Y
observa las oraciones prescritas durante del día [Salât Al Fayr, Salât Adh
Dhuhr y Salât Al ‘Asr] y durante la noche [Salât Al magrib y Salât Al
‘Ishâ’], pues las buenas obras borran las malas” (Hud 11:114).           

 Y el Profeta (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Las cinco oraciones diarias,
la oración comunitaria del viernes y el ayuno de Ramadán, borran los malos
actos entre uno y otro, si evitan los pecados mayores”. Narrado por Muslim,
344.

 Y también dijo: “Quien
ayune en Ramadán con fe y con la esperanza en la recompensa, sus pecados
previos le serán perdonados” (Narrado por al-Bujari, 37; Muslim, 1268).

 Y también dijo: “Quien
pase la noche de Láilat al-Qádr en oración, con fe y esperanza en la
recompensa, sus pecados previos le serán perdonados” (Narrado por al-Bujari,
1768).

 Y también dijo: “Quien
realice la peregrinación a esta Casa (La Meca), y no se comporte en una
forma inmoral u obscena, volverá libre de pecado como el día en que su madre
lo dio a luz” (Narrado por al-Bujari, 1690).

 También dijo: “La
expiación por las tentaciones y discordias causadas a un hombre por su
familia, riqueza e hijos, es oración, ayuno, encomendar el bien y prohibir
el mal”. (Narrado por al-Bujari, 494; Muslim, 5150).

 También dijo: “Quien
libere a un esclavo creyente, por cada miembro del esclavo, Dios liberará a
uno de sus miembros del Fuego…” (Narrado por Muslim, 2777).

 Estos y otros reportes
similares han sido narrados en las colecciones Sahih. Y también dijo: “La
caridad extingue el pecado como el agua extingue el fuego, pero la envidia
maliciosa (hásad) consume las buenas obras como el fuego consume la madera”.

 4 – La súplica de los
creyentes por los creyentes, tal como cuando rezan en su funeral por él. Se
narró de ‘Aa’ishah y Anas ibn Málik que el Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No hay un musulmán que muera, y que
un grupo de musulmanes recen cien oraciones e intercedan por él, sin que su
intercesión sea aceptada” (Narrado por Muslim, 1576).

 Se narró que Ibn ‘Abbás
dijo: “Oí al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) decir: “No hay un musulmán que muera, y que cuarenta hombres recen
la oración funeraria por él, sin asociarle nada a Dios, sin que Dios acepte
su intercesión por él” (Narrado por Muslim, 1577).

 5 – Buenas obras que
pueden ser realizadas a nombre del fallecido, tales como dar en caridad,
etc. Esto lo beneficiará, de acuerdo a los textos claros y auténticos de la
Tradición Profética y el consenso de los Imames. Lo mismo se aplica sobre
liberar esclavos y la peregrinación (a su nombre). Está probado en las dos
colecciones de reportes más auténticas que el Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien muera debiendo algún ayuno,
su heredero debe ayunar en su nombre” (Narrado por al-Bujári, 5210;Muslim,
4670).

 6 – La intercesión del
Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y otros en el
Día de la Resurrección, para aquellos que han cometido pecados. Esto se ha
narrado en los reportes auténticos mejor corroborados (mutawáttir) acerca de
la intercesión, tales como el reporte en el cual el Profeta (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Mi intercesión será para
aquellos de mi comunidad que hayan cometido pecados mayores” (Clasificado
como auténtico por al-Albani en Sahih Abu Dawud, 3965). Y él (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) también dijo: “Se me ha dado la
oportunidad de elegir entre admitir a la mitad de mi comunidad en el Paraíso
o la intercesión, y yo escogí la intercesión” (Ver Sahih al-Yami’, 3335).

 7 – Calamidades por
medio de las cuales Dios expía los pecados en este mundo. Se narró en las
dos colecciones de reportes más auténticas que el Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Ningún cansancio, ni agotamiento,
preocupación, pena, angustia o daño le sucede a un creyente en este mundo,
sin que Dios haga de ello una expiación de sus pecados, aún si se le clava
una espina” (Narrado por Al-Bujari, 5210; Muslim, 4670).

 8 – El tormento, terror
y opresión que sucede en la tumba. Estos también son medios por los cuales
se expían pecados.

 9 – El horror, la
angustia y las dificultades del Día de la Resurrección.

 10 – La misericordia y
perdón de Dios, que no es un resultado de nada que hagan Sus servidores.

 Ver: Maymu’ al-Fatáwa
Ibn Taimíyah, vol. 7, p. 487-501.

 Cuarto, preguntas,
“¿Cree usted que Dios me perdonará?”.

 Sí, lo hará, si te has
arrepentido sinceramente, porque Dios ha prometido aceptar el
arrepentimiento, y la evidencia para eso es la que hemos mencionado arriba.
No desesperes de la misericordia de Dios. Recuerda la historia del hombre
que mató a cien personas, luego se arrepintió y Dios aceptó su
arrepentimiento. Esta es la historia narrada por el Imam Muslim en su Sahih,
en Kitab at-Táwbah (2766): “Se narró de Abu Sa’íd al-Judri, que el Profeta
de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Entre la
gente que vino antes de ustedes hubo un hombre que asesinó a noventa y nueve
personas. Luego preguntó acerca de la persona más sabia en el país. Le
dijeron acerca de un monje, y fue con él y le dijo, “yo he asesinado a
noventa y nueve personas, ¿puedo arrepentirme?”. El monje le dijo “No”.
Entonces él lo mató, y así completó el número cien. Luego preguntó
nuevamente por la persona más sabia en esa tierra, y le dijeron que había un
erudito, entonces fue con él y le dijo: “Yo he asesinado a cien personas,
¿puedo arrepentirme?”, y el erudito le dijo, “Sí, ¿qué puede detenerte si
quieres arrepentirte?”. Entonces se fue, y cuando estaba a medio camino, la
muerte vino a él. Los ángeles de la misericordia dijeron “Él estaba yendo a
arrepentirse, con su corazón volviéndose hacia Dios”. Los ángeles del
castigo dijeron, “Nunca hizo nada bueno”. Entonces un ángel vino a ellos en
forma humana y ellos lo aceptaron como mediador. Él dijo, “Midan la
distancia entre las dos ciudades (de la que venía y hacia la que iba), y de
la que esté más cerca, es a la que pertenece” (es decir, si estaba más cerca
de la tierra donde había asesinado, era culpable. Y si estaba más cerca de
la tierra a la que iba a arrepentirse, era salvo). Entonces midieron la
distancia y encontraron que estaba más cerca de la tierra a la que se
dirigía, y los ángeles de la misericordia se lo llevaron”.

 De este reporte
aprendemos varias cosas, incluyendo las siguientes:

 1 – Que Dios perdona
todos los pecados de quien se arrepiente, no importa cuán grandes sean. Esto
está indicado por el versículo en el cual Allah dijo (traducción del
significado):

 “Diles
a quienes transmitan Mi Mensaje que Yo digo: ¡Oh, siervos Míos! Vosotros que
os habéis excedido cometiendo pecados en detrimento propio, no desesperéis
de la misericordia de Allah; por cierto que Allah puede perdonar todos los
pecados, porque Él es Absolvedor, Misericordioso” (az-Zúmar 39:53).

 2
– Quien se arrepiente debe mantenerse alejado de las malas compañías con las
que solía cometer pecados. Y debe buscar la compañía de amistades rectas y
piadosas que lo ayudarán a realizar el bien y le mostrarán cómo hacerlo. Le
pedimos a Dios que nos ayude y que te ayude, y que nos dé fuerza. Y Allah
sabe más.

 3 – El musulmán debe
vivir su vida entre el temor y la esperanza, temiendo por sus pecados y no
sintiéndose seguro del Plan de Dios, sin dar por sentado que ingresará en el
Paraíso. Porque los compañeros del Profeta (que Allah esté complacido con
ellos), aún cuando eran gente recta y piadosa, no hacían eso, sino que
temían a su Señor y lo adoraban con temor y esperanza. Por lo tanto el
musulmán debe obedecer a Dios, arrepentirse y esperar Su misericordia,
sabiendo que Dios perdona y acepta el arrepentimiento de quien se arrepiente
y por lo tanto, teniendo esperanza de que lo perdonará. El musulmán sabe que
Dios acepta y ama las buenas obras de sus servidores, por lo tanto se
esfuerza en hacer obras rectas esperando que sean aceptadas. Si vive en este
estado, temiendo por sus pecados y esperando la misericordia de su Señor, se
esforzará en adorarle y en mantenerse alejado de los pecados, pidiéndole a
Dios que lo recompense por sus buenas obras hasta que se reúne con Dios
cuando está satisfecho de él, si busca refugio en Dios de que su corazón se
vuelque hacia otro lado o de que su situación cambie, como el Profeta (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía rezar: “Oh Poseedor de
los corazones, haz que mi corazón se reafirme en Tu religión”.

 Le pedimos a Dios que
nos reafirme a nosotros y a ti en Su religión, y que nos conceda más de Su munificencia, porque Él es Quien Todo lo Oye, El Cercano.