He visto a las personas moviendo su dedo de arriba abajo al recitar el doble testimonio de fe durante la oración ¿Es esto de la Tradición Profética?

Alabado sea Dios

En primer lugar, se ha probado que el Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) apuntaba con su
dedo índice y lo movía durante el doble testimonio de fe durante la
oración. 

Los eruditos difirieron acerca de eso y hay
varios puntos de vista. 

1 – Los hánafis dicen que el dedo debe
levantarse al decir «Laa (No)» en la frase «Ash
hádu an lá iláha íl-la Alláh (Atestiguo que no hay ningún dios
excepto Dios)» y debe bajarse al decir, «ílla
Alláh (excepto Dios)”. 

2 – Los sháfi’is dicen que debe levantarse al
decir “ílla Alláh”. 

3 – Los málikis dicen que debe moverse a
derecha e izquierda hasta que uno termine la oración. 

4 – Los hánbalis dicen que uno debe apuntar
con el dedo al decir el nombre de Dios, sin moverlo. 

El shéij Al-Albani (que Allah tenga
misericordia de él) dijo: “No
hay base para ninguna de estas definiciones de modales en la Tradición
Profética. Lo más cercano entre ellos es el de los hánbalis, que se
limitaron a subir el dedo al decir el nombre de Dios”.

Tamam al-Minnah,
pág. 223. 

En segundo lugar, con
respecto a la evidencia acerca de este problema: 

a) Se transmitió que
‘Abd-Allah Ibn al-Zubair dijo: “Cuando el Mensajero de Dios (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) se sentaba durante la oración, ponía
su pie izquierdo entre el muslo y la pantorrilla, metía su pie derecho
debajo de él, ponía la mano izquierda sobre la rodilla izquierda, ponía la
mano derecha sobre el muslo derecho, y apuntaba con su dedo”. Transmitido
por Muslim, 579. 

En An-Nisá’i (1270) y
Abu Dawúd (989) dice: “Él apuntaba con su dedo al hacer la súplica pero no
lo movía”. El agregado “pero no lo movía” fue clasificado como débil por Ibn
al-Qayyim en Zaad al-Ma’ad, 1/238. Esto también fue clasificado como débil
por Al-Albani en Tamam al-Minnah, pág. 218. 

b) Se transmitió que
Wa’il Ibn Háyar dijo:
“Me
dije que observaría cómo reza el Mensajero de Dios (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él). Así es que lo observé y él se puso de pie
y dijo “Dios es grande”, y levantó las manos hasta que estuvieron al nivel
de sus orejas. Luego colocó la mano derecha sobre la izquierda, la muñeca y
la parte inferior del antebrazo. Cuando quiso inclinarse, levantó también
las manos y las puso sobre las rodillas, y cuando levantó el cuello también
levantó las manos. Luego se postró y puso las manos al ras de las orejas,
luego se sentó sobre el pie izquierdo y puso la mano izquierda sobre el
muslo y rodilla izquierda, y el borde del codo derecho sobre el muslo
derecho. Luego sujetó dos de sus dedos e hizo un círculo, después levantó el
dedo índice moviéndolo, haciendo la súplica con él”. 

Transmitido por An-Nasá’i,
889; clasificado como auténtico por Ibn Juzaimah, 1/354; Ibn Máyah, 5/170;
clasificado como auténtico por Al-Albani en Irwa’ al-Galil, 367. 

El shéij Muhámmed
ibn al-‘Uzaimín citó este reporte, “moviéndolo, haciendo la súplica con él”,
como evidencia de que mover el dedo índice durante
el doble testimonio de fe durante la oración
debe hacerse con cada frase de la súplica. Él dijo en Ash-Sharh al-Mumti’:

“La Tradición Profética
indica que se debe apuntar con él al hacer la súplica, porque la redacción
del reporte es “moviéndolo, haciendo la súplica con él». Entonces cada vez
que uno hace la súplica, debe mover su dedo indicando la naturaleza exaltada
de a Quien está dirigiéndose así con su súplica. Entonces decimos: “Al-salamo
‘alaika áiuha an-nabíyu
” (La
paz sea contigo, Oh, Profeta), apuntando con el dedo, porque este saludo es
un tipo de súplica. “Allahúmma
sálli ‘ala Muhámmad
 ” (Oh,
Dios, envía bendiciones sobre Muhámmad), apuntando con el dedo. “Allahúmma
bárik ‘ala Muhammad
” (Oh,
Dios, envía bendiciones sobre Muhámmad), apuntando con el dedo. “‘A’udhu
Billáhi min ‘adhab yáhannam

(Busco refugio en Dios del tormento del Infierno), apuntando con el dedo. “Wa
min ‘adhab al-qábr
” (y del
tormento de la tumba), apuntando con el dedo. “Wa
min fitnat il-mahia wa al-mamát

(y de las pruebas de la vida y la muerte), apuntando con el dedo. “Wa
min fitnat il-masih il-dayyál

(y de las tribulaciones del Anticristo), apuntando con el dedo. Cada vez que
hacen una súplica deben apuntar con el dedo, indicando la grandeza de a
Quien están haciendo la súplica. Esto es lo más cercano a la Tradición
Profética”. Fin de la cita.

 En tercer lugar, está
en la Tradición Profética mirar al dedo cuando apuntan con él. 

An-Nawawi dijo:

“La Tradición Profética
es no permitir que la mirada vaya más allá del dedo apuntando. Hay un
reporte auténtico respecto de esto en Sunan Abi Dawud. Deben apuntar en
dirección a la qiblah y con la intención al apuntar de afirmar la Unidad de
Dios y la devoción exclusiva a Él”.

Shárh Muslim, 5/81. 

El reporte al que
An-Nawawi (que Allah tenga misericordia de él) se refirió es el de
‘Abd-Allah Ibn az-Zubair que fue citado anteriormente. La versión
transmitida por Abu Dawud es (989): «Y no debe permitir a su mirada ir más
allá de su dedo apuntando”. Clasificado como auténtico por Al-Albani en
Sahih Abi Dawud. 

En cuarto lugar, está en
la Tradición Profética apuntar con él hacia la qiblah. 

Se narró de ‘Abd-Allah
Ibn ‘Umar que vio a un hombre moviendo guijarros con su mano mientras estaba
rezando. Cuando terminó, ‘Abd-Allah le dijo: “No muevas los guijarros cuando
estés rezando, porque eso viene de Satanás. Más bien repite lo que el
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) hacía.
Él ponía su mano derecha sobre el muslo y apuntaba con el dedo que está al
lado del pulgar hacia la qiblah, y fijaba su mirada en él». Luego dijo:
«Esto es lo que vi hacer al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él)”. Transmitido por An-Nasá’i, 1160; Ibn Juzaimah,
1/355; Ibn Hibbán, 5/273. Clasificado como auténtico por Al-Albani en Sahih
an-Nisá’i. 

En quinto lugar, doblar
el dedo ligeramente cuando apunta fue mencionado en el reporte de Numair
al-Yuza’i, transmitido por Abu Dawud, 991, y An-Nasá’i, 1275. 

Pero este reporte es
débil. 

Ver Tamam al-Mínnah, por
Al-Albani, pág. 222. 

Y Allah sabe más.