¿Cuáles son las normas sobre felicitar al peregrino cuando regresa de su viaje, decorar la casa para él, decirle “Háyyan mabruran” (feliz peregrinación), y hacer una celebración para esta ocasión? ¿Se considera esto una innovación?


Alabado sea Dios

En primer lugar, no hay ningún reporte en la Tradición
Profética sobre decorar las casas durante el regreso de un peregrino, y no
hay ningún reporte que indique que los compañeros del Profeta hicieran eso.
Algunos de los eruditos contemporáneos emitieron dictámenes jurídicos
afirmando que no es permisible, y mencionaron varias razones para ello, como
por ejemplo: 

1 – Es un acto que no se ha narrado del Profeta Muhámmad (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él) ni de sus compañeros, por lo
tanto puede ser una innovación. 

2 – Es una forma de exhibición. 

3 – Puede considerarse un desperdicio de dinero. 

Sin embargo, luego de considerarlo con cuidado, a nosotros
nos parece que es permisible y que los detalles mencionados por los eruditos
no son lo suficientemente fuertes como para prohibir el decorar la casa ante
la venida de un peregrino. Podemos responder a lo dicho por estos eruditos
señalando varios puntos: 

1 – Este acto es una costumbre o tradición, no un acto de
culto, por lo tanto no puede ser desaprobado basándose en el hecho de que el
Profeta Muhámmad y sus compañeros no lo hicieron, porque es bien sabido que
el principio básico con respecto a las costumbres es que son permisibles a
menos de que haya una evidencia específica que lo prohíba. 

2 – La mayoría de tales decoraciones son cosas simples que no
implican ningún gran gasto. Lo que hemos visto de la gente es que ponen unas
pocas plantas, o alguna estructura de madera que ellos ya tenían almacenada
en primer lugar. No hemos visto comercios que se especialicen en la venta de
artículos para este tipo de ocasiones. Esto indica que no se trata de una
celebración consumista en la cual se realiza necesariamente un gran gasto
monetario que deba ser desaprobado. Sí puede decirse esto con respecto a la
gente adinerada, pero aun entonces puede decirse que ellos tienen suficiente
dinero para ello y que lo que hacen al invertir en una celebración como esta
no puede considerarse una extravagancia. 

3 – Estas acciones no necesariamente implican una forma de
exhibicionismo. La peregrinación no es un acto de culto oculto, como para
que el hecho de que sea anunciado pueda considerarse una forma de presunción
o jactancia. Más bien, la vanidad puede ser un factor que incida en un acto
determinado cuando se hace una exhibición de humildad, aparentando ascetismo
o extrema frugalidad, como puede ser también un factor en la vanidad los
adornos y la expresión de alegría cuando el peregrino llega. Lo que cuenta
aquí es la intención de quien lo hace, y lo que siente y piensa acerca de lo
que está haciendo. 

Por lo tanto, tal parece que esto cae bajo la denominación de
costumbres y tradiciones populares, y el principio básico es que son
permisibles. Quienes las consideran como prohibidas no tienen ninguna
evidencia lo suficientemente fuerte como para responder al punto de vista de
que son básicamente permisibles. 

En segundo lugar, con respecto a felicitar al peregrino que
vuelve de su peregrinación y preparar comida para él, al parecer esto es
algo permisible, y aun si la persona que ha regresado de la peregrinación
hace la comida él mismo e invita a la gente a comer, esto también es
permisible ¿Cómo puede decirse que no es permisible para la gente hacer
comida para él? 

Se ha probado en la Tradición Profética que los compañeros
solían regocijarse cuando los viajeros llegaban, ya sea que regresaran de la
peregrinación menor, mayor, de viaje de comercio o de cualquier otra clase
de viaje. 

Se narró que Ibn ‘Abbás (que Dios esté complacido con él)
dijo: “Cuando el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) llegó a La Meca durante la conquista, los hijos de Banu ‘Abd
el-Muttálib fueron a su encuentro y él los llevó a uno al frente de su
montura y al otro atrás de él”. Narrado por Al-Bujari (1704) en Kitab
al-‘Umrah; él tituló el capítulo: “Capítulo sobre darle la bienvenida a los
peregrinos que llegan, y tres hombres que van sobre una sola montura”. 

Ibn al-Zubair le dijo a Ibn Ya’far (que Dios esté complacido
con ambos): “¿Recuerdas cuando nos encontramos con el Mensajero de Dios (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él), tú y yo e Ibn ‘Abbás?”. Él
respondió: “Sí, él nos llevó en su montura pero te dejó a ti”. Narrado por
Al-Bujari, 2916. 

Se narró que ‘Abd-Allah Ibn Ya’far dijo: “Cuando el Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) llegó de un
viaje, nosotros salíamos a su encuentro. Al-Hasan, Al-Husain y yo salíamos a
verlo, y él nos sentaba a alguno de nosotros en su montura frente a él y al
otro detrás, hasta que ingresábamos a Medina”. Narrado por Muslim, 2428. 

El imam Al-Nawawi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Es recomendable ofrecer la comida que se prepara para darle
la bienvenida a los viajeros, que en árabe se llama ‘naqí’ah’. La palabra
también puede referir a lo que se hace cuando el viajero llega, es decir a
lo que otros hacen para él…entre las evidencias que se han citado para esto
está el reporte de Yábir (que Dios esté complacido con él) que dice que
cuando el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) llegaba a Medina desde un viaje, él sacrificaba un camello o una vaca”.
Narrado por Al-Bujari”.

Fin de la cita de Al-Maymu’, 4/400. 

El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín (que Allah tenga
misericordia de él) fue consultado:

“Hay una costumbre muy extendida, particularmente en los
pueblos, cuando los peregrinos regresan desde La Meca”. 

El shéij:

“¿Este año?” 

Quien pregunta:

“Sucede prácticamente todos los años, la gente prepara
festines que ellos llaman ‘sacrificios por el peregrino’ o ‘celebración para
el peregrino’, o ‘saludar a los peregrinos’, y esta carne puede provenir de
sacrificio ritual o de un sacrificio que se ha hecho ex profeso para ello, y
esto puede venir acompañado de alguna clase de despilfarro. ¿Cuál es su
opinión sobre eso desde un punto de vista legal, y desde un punto de vista
social?”. 

El shéij:

“No hay nada de malo con esto. No hay nada de malo con honrar
a los peregrinos cuando regresan, porque esta es una forma de salutación y
de incentivar a la gente a que haga la peregrinación. Pero a lo que te
refieres sobre despilfarrar o hacer extravagancias durante estas
celebraciones, es algo prohibido, porque el despilfarro y la extravagancia
están prohibidos, ya sea en estas ocasiones o en otras. Dios dijo
(traducción del significado): 

no derrochéis, porque Allah no ama a los pródigos”
(Al-An’ám, 6:141). 

Porque si os excedéis seréis iguales que los demonios que
siguen a Satanás, y por cierto que Satanás fue ingrato con su Señor

(Al-Isra’, 17:27). 

Pero si se trata de una celebración apropiada, con lo
suficiente para los que están presentes o un poco más, entonces no hay nada
de malo desde el punto de vista legal, y tampoco desde un punto de vista
social. Esto puede ser en los pueblos pero en las ciudades no sucede,
nosotros vemos mucha gente regresando de la peregrinación sin que nadie haya
hecho siquiera una merienda para ellos. Pero en los pequeños pueblos estas
celebraciones sí tienen lugar, y no hay nada de malo con ellas. La gente de
los pueblos es generosa, y ninguno de ellos quisiera faltar el respeto o
incumplir en su trato con el otro”. Fin de la cita de Liqa’at al-Baab
al-Maftuh, 154, pregunta No. 12. 

En tercer lugar, no hay nada de malo con aquellos que llegan
a saludar al peregrino en su retorno seguro usando cualquier expresión que
quieran, en tanto sean expresiones permisibles de acuerdo a la ley islámica,
y esto está indicado por el significado, como por ejemplo decir “Que Dios
acepte tu acto de culto”, o “Que Dios acepte tu peregrinación”, o “Háyyan
mabruran wa sa’i’an mashkuran”. 

Hay reportes débiles que dicen lo que se le debe decir al
peregrino cuando vuelve que no pueden ser demostrados en lo que respecta a
sus cadenas de transmisión, pero no hay nada de malo con usar las súplicas
mencionadas en ellos siempre y cuando no se pretenda considerar esto como
parte de la Tradición Profética. Eso incluye decirles ‘Que Dios acepte tu
peregrinación, perdone tus pecados y compense tus gastos’, o ‘Que Dios
acepte tus actos de culto, incremente tus recompensas y compense tus
esfuerzos’. El asunto es amplio, alabado sea Dios. 

Y Allah sabe más.