¿Cuáles son las normas sobre mirar al cielo cuando ofrecemos una súplica después de la oración?
Alabado sea Dios
La súplica realizada
sistemáticamente después de cada oración obligatoria, o elevando siempre las
manos, o recitada al unísono, es algo para lo cual no hay bases en la ley
islámica, y si se realizan como parte del rito obligatorio como se ha
difundido hoy en día, caen bajo la denominación de innovación en la
religión, lo cual es algo censurable y prohibido. Pero si está libre de
estas cosas, entonces no hay nada de malo con ella, porque se ha probado que
el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
ofrecía súplicas después de cerrar la oración con el salam, al final de la
oración, y luego también.
El Comité Permanente de
Jurisprudencia Islámica de Arabia Saudita fue consultado: “Ofrecer una
súplica después de la oración obligatoria, ¿es parte de la Tradición
Profética? ¿Se deben levantar las manos? ¿Es mejor levantar las manos junto
con el imam, o no?”
Ellos respondieron:
“La súplica después de
la oración obligatoria no es parte de la Tradición Profética si se hace
sistemáticamente levantando las manos, ya sea que la realice así el imam o
el orante a solas, o ambos a la vez. Esto es una innovación posterior,
porque no se reportó que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) hubiera hecho esto, ni tampoco se reportó de ninguno
de sus compañeros (que Dios esté complacido con ellos). Sobre ofrecer una
súplica sin estas características, no hay nada de malo, porque hay algunos
reportes que hablan al respecto”. Fatáwa al-Láynah ad-Dá’imah, 7/103.
Ellos también dijeron:
“Recitar una súplica en
voz alta luego de cada una de las cinco oraciones diarias y las oraciones
voluntarias, u ofrecer súplicas regulares en comunidad y recitarlas al
unísono, todo esto son innovaciones, porque no se ha probado en ningún
reporte del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) ni de sus compañeros que él haya enseñado esto alguna vez”. Fin de la
cita de Fatáwa al-Islamíyah, 1/319.
Consulta también la
respuesta a la pregunta No. 26279
En segundo lugar, con
respecto a la prohibición de que el orante levante su mirada hacia el cielo,
se narró un reporte sobre esto en la obra Sahih al-Bujari (750), de Anas Ibn
Málik (que Dios esté complacido con él), quien dijo: “El Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “¿Qué es lo que le
pasa a la gente que levanta su mirada al cielo cuando reza? Deben dejar de
hacer esto, no sea que Dios les quite la vista”.
La razón de esto es que
el gesto manifiesta una falta de confianza en Dios, y atenta además contra
la apropiada concentración que el orante debe mantener.
El shéij Ibn Taimíyah
(que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Porque levantar la mirada
distrae al orante y le impide concentrarse, por lo tanto el Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos advirtió contra esto
y lo prohibió”. Fin de la cita de Al-Qawá’id an-Nuuraníyah, p. 46.
El Shéij Muhámmed ibn
al-‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Las palabras “y
levantar su mirada al cielo”, significan que es reprobable hacer esto, ya
sea cuando se está recitando, cuando se está de pie, antes de la
inclinación, o en cualquier etapa de la oración, tanto basado en la
evidencia como en el razonamiento. Con respecto a esta evidencia, esto es
porque el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) dijo: “Deben dejar de hacer esto, no sea que Dios les quite la vista”.
En otras palabras, deben dejar de hacer esto o les sobrevendrá un castigo,
que es que se queden ciegos. El Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) se expresó duramente contra esto.
Con respecto a lo
razonable, evitar estos gestos es parte de la conducta apropiada hacia Dios,
glorificado y exaltado sea, porque el orante está de pie ante Dios, y por lo
tanto debe comportarse y honrarlo, no levantar su cabeza de esa forma, que
es contraria a la humildad y fe en Él. Por eso ‘Amr ibn al-‘Ás (que Dios
esté complacido con él) dijo que antes de convertirse al Islam, él odiaba
tanto al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) que deseó ser capaz de matarlo. Pero cuando se convirtió al Islam, dijo:
“No podía mirarlo directamente a los ojos, a causa del respeto que sentía
por él, y si me pidieras que lo describiese, creo que no sería capaz de
hacerlo…”.
Por eso el punto de
vista más correcto entre los eruditos acerca del acto de levantar la mirada
hacia el cielo mientras rezamos, es que está prohibido, no simplemente que
es algo desaconsejable”. Fin de la cita de Shárh al-Mumti’, 3/226.
Con respecto a levantar
la mirada en otros momentos, fuera de la oración, no hay ninguna prohibición
que pese contra esto, porque no hay evidencia que lo sugiera. Algunos
juristas han afirmado que levantar la mirada al cielo es algo aceptable.
Dice en Al-Mawsu’ah
al-Fiqhíyah, 8/99:
“Los sháfi’is sugirieron
que cuando se ofrece una súplica fuera de la oración, es preferible levantar
la mirada al cielo. Sin embargo, el Imam Al-Ghazali (que Allah tenga
misericordia de él) dijo: “Quien ofrece una súplica no debe levantar su
mirada al cielo”. Fin de la cita.
El Imam An-Nawawi (que
Allah tenga misericordia de él) dijo en Shárh Muslim: “Al-Qadí Iyád dijo:
“Los eruditos difieren sobre si es reprobable o no levantar la mirada al
cielo cuando se está ofreciendo una súplica fuera de la oración. Shuraih y
otros lo consideraron como censurable, pero la mayoría lo consideró
permisible”. Fin de la cita.
El shéij Ibn Taimíyah
dijo: “No es censurable levantar la mirada al cielo cuando uno ofrece una
súplica, porque el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) hizo esto. Este es el punto de vista de Málik y de Sháfi’i,
pero no es recomendable”. Fin de la cita de Fatáwa al-Kubra, 5/338.
Al-Bujari (que Allah
tenga misericordia de él) incluyó un capítulo en su obra Sahih titulado:
“Capítulo sobre levantar la mirada al cielo”, y citó el verso en el cual
Dios dijo (traducción del significado):
“Acaso no reflexionan
[los incrédulos] en el camello, cómo ha sido creado. En el cielo, cómo ha
sido elevado” (Al-Gáshiyah, 88:17-18).
Y ‘Aa’ishah (que Allah
esté complacido con ella) dijo: “El Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) levantó su cabeza hacia el cielo cuando
falleció”.
Lo que Al-Bujari (que
Allah tenga misericordia de él) quiso decir aquí fue mostrar que es
permisible levantar la mirada al cielo, y que la prohibición sólo aplica a
la oración. Lo mismo decimos sobre levantar la mirada al cielo cuando
ofrecemos una súplica fuera de la oración, como se ha indicado en el reporte
narrado por Muslim (2055), sobre Al-Miqdad
(que Dios esté complacido con él), quien se tomó la bebida del Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) sin su
conocimiento. En este reporte él dijo: “Fue a la mezquita y rezó. Luego
volvió a buscar su bebida y descubrió el recipiente vacío. Entonces creí que
él estaba rezando contra mí, y que yo estaba condenado. Pero el Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Oh, Dios
nuestro, alimenta a aquellos que me han alimentado y dales de beber a
aquellos que me han dado de beber”.
Abu Dawud (3488) narró
que Ibn ‘Abbás (que Dios esté complacido con él) dijo: “Vi al Mensajero de
Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) sentando en la
esquina. Miró al cielo y sonrió, y luego dijo: “Que Dios maldiga a estos
judíos”, y lo repitió tres veces. Y agregó: “Porque Dios les prohibió la
grasa, y la vendieron para consumir su precio. Y cuando Dios prohíbe algo a
un pueblo, también les prohíbe su venta”. Clasificado como auténtico por
al-Albani en Sahih Abu Dawud.
En resumen, es
permisible levantar la mirada cuando se ofrece una súplica fuera de la
oración.
Y Allah sabe más.
