¿Cuáles son las normas sobre participar en algunas celebraciones anuales, como el día internacional de la familia, el día internacional de los discapacitados, o el día internacional de las personas mayores? También quisiera saber cuáles son las normas sobre participar en algunas celebraciones religiosas como el aniversario del Viaje Nocturno del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), la celebración de su natalicio, y el aniversario de su migración, preparando folletos y organizando lecturas y conferencias islámicas para exhortar y educar a la gente.

Alabado sea Dios

Estos días que se repiten año tras año son celebraciones
inventadas que no provienen de Dios, ni tienen ningún sentido. El Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Tengan
cuidado de los asuntos inventados en la religión, porque cada invento en la
religión es una vía al extravío”. Narrado por Áhmad, Abu Dawud, At-Tirmidi,
y otros. Él (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) también
dijo: “Cada pueblo tiene su festival, y este es el nuestro” (consensuado).

 El shéij Ibn Taimíyah discutió largamente en su libro
Iqtidá’ as-Sirat al-Mustaqím li Mujálifat Ahzáb al-Yahím (Los Requerimientos
del Camino Recto al Diferir con los Incrédulos), condenando las festividades
inventadas por no tener bases históricas, y las de los musulmanes en
particular por no tener bases en las fuentes del Islam, y discutió la forma
en que estas celebraciones corrompen el compromiso religioso de los
musulmanes. La mayoría de los musulmanes no tienen conciencia sobre el daño
que estos inventos causan a su religión, especialmente cuando se realizan
como actos de culto regulares, sin embargo los sabios de todas las épocas
han advertido contra eso. 

El musulmán debe seguir el Sagrado Corán y la Tradición
Profética, aun en aquellos asuntos en que no comprenda cabalmente los
beneficios y perjuicios involucrados. 

El musulmán que invente una celebración para cierto día del
calendario, ya sea para realizar un ayuno, una oración, preparar ciertas
comidas, decorar la casa, realizar gastos extras o algo así, se verá
afectado por esta actitud y desarrollará algún tipo de creencia en su mente,
porque acabará creyendo que este día es mejor que otros en alguna forma, y
de esta forma se engañará a sí mismo y engañará
a otros. 

Una celebración o festividad implica tres cosas: un lugar, un
momento, y una reunión. Con respecto al tiempo, hay tres tipos de
innovación, que pueden superponerse con el lugar y las acciones. 

El primer tipo es celebrar un día que no goza de ninguna
cualidad especial en la ley islámica, que no ha sido mencionado por los
rectos sucesores del Profeta y en el cual no ha sucedido desde antaño nada
especial que amerite su celebración. 

El segundo tipo es celebrar un día en que han sucedido
ciertos eventos, pero que eso no implica aún ninguna celebración, porque los
rectos sucesores del Profeta jamás lo veneraron ni lo celebraron. Quien hace
esto está imitando a los judíos y en particular a los cristianos, que
tomaron eventos supuestos de la vida de Jesús (la paz sea con él) y los
convirtieron en celebraciones. Pero en el Islam las celebraciones son parte
de la religión, y lo que tenga su fuente en los textos auténticos el
musulmán debe seguirlo, y lo que se haya inventado después debe rechazarlo y
no es parte del Islam. 

De la misma forma, las innovaciones que siguen algunos
musulmanes, ya sea que lo hacen por imitar a los cristianos en su
celebración del nacimiento de Jesús (la paz sea con él), o por veneración al
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), era
algo desconocido entre las primeras generaciones de musulmanes, aun cuando
las razones para realizarlo eran las mismas que ahora, y nada les habría
impedido hacerlo si fuera algo bueno. 

El tercer tipo es la celebración de días señalados por la ley
islámica, como el día de ‘Ashura’ o el día de ‘Arafah, los de las dos
festividades, etc., pero que algunos musulmanes tergiversan y celebran o
conmemoran según su antojo y capricho, haciendo cosas que ellos quieren
creer que son buenas o necesarias, pero que en realidad no están permitidas
en la ley islámica, como por ejemplo cuando los duodecimanos se someten a
padecer sed y expresan toda clase de lamentaciones en el día de ‘Ashura’.
Estas cosas no fueron jamás enseñadas por Dios ni por Su Mensajero, ni por
ninguna de las generaciones que vinieron después, ni por los miembros de su
familia. 

Con respecto a mantener reuniones regulares para celebrar,
festejar o conmemorar algo, ya sea semanalmente, mensualmente o anualmente,
por razones distintas a las mundanas y exceptuando las prescriptas en la ley
islámica, esto también cae bajo la denominación de innovación en la
religión. 

El principio aquí es que lo que se repite regularmente para
satisfacer o cumplir con ciertas creencias, debe haber sido enseñado por
Dios y Su Mensajero, y si no lo fue, no está permitido. Si se inventan otras
festividades además de las prescriptas en la ley islámica, eso implica
darles el mismo seguimiento, estatus e importancia que a las celebraciones o
conmemoraciones verdaderas que sí tienen fuentes en los textos sagrados, y
por lo tanto eso corrompe el compromiso religioso del musulmán, como
explicamos arriba. 

Basándonos en esto, no es permisible para el musulmán tomar
parte en estos eventos y conmemoraciones ficticias e inventadas que se
celebran regularmente cada año, a causa de que su semejanza con las
celebraciones verdaderas implica que intentan asemejarse para engañar a la
gente y gozar de aceptación y popularidad. Pero si se trata de eventos que
no son regulares, y que tienen una finalidad y utilidad sensata y evidente,
y el musulmán puede hacer algo beneficioso en ellas, entonces no hay nada de
malo, si Dios quiere.

Y Allah sabe más.