Yo soy de origen marroquí y vivo en Francia. Ayer un hombre que es bebedor de alcohol ingresó en la mezquita. Él también es marroquí de origen, y lo ha hecho más de una vez. Algunos de los hermanos intentaron aconsejarlo para que deje de beber alcohol, pero cada vez que eso sucede él los escucha y luego vuelve a beber alcohol como si no le importara. Ayer algunos hermanos perdieron la paciencia e intentaron expulsarlo de la mezquita, pero otros salieron y dijeron “Déjenlo entrar, quizá Dios lo guíe”. ¿Cuáles son las normas sobre esto? ¿Cómo debemos tratar con este asunto? ¿Debemos dejarlo entrar, o cómo debemos tratarlo?

Alabado sea Dios

No queda claro en tu
pregunta si el hermano al que te refieres bebe alcohol en ciertos momentos y
luego cuando está sobrio intenta ingresar a la mezquita, o intenta ingresar
a la mezquita en estado de embriaguez, inmediatamente después de haber
bebido alcohol. 

Dios dijo (traducción
del significado): 

¡Oh,
creyentes!

No hagáis la oración cuando estéis ebrios hasta que no sepáis
lo que decís. No vayáis impuros, a no ser que estéis de viaje, hasta que no
os hayáis bañado. Pero si os encontráis enfermos o de viaje, o si viene uno
de vosotros de hacer sus necesidades, o habéis tenido relación con las
mujeres y no encontráis agua, buscad tierra limpia y pasáosla por el rostro
y las manos. Allah es Remisorio, Absolvedor

(An-Nisá’, 4:43). 

Más de un erudito ha
citado este verso como evidencia de que a la persona que está embriagada no
se le debe permitir ingresar a al mezquita. 

Al-Qurtubí (que Allah
tenga misericordia de él) dijo:

“Los eruditos difieren
acerca de lo que significa ‘la oración’ aquí. Algunos de ellos afirman que
se refiere al acto de culto en sí mismo, y este es el punto de Abu Hanifah
por ejemplo, porque Dios dijo “… hasta que sepan el significado de lo que
pronuncian”. Otros han afirmado que lo que significan estas palabras es el
lugar de la oración, y este fue el punto de vista de Ash-Sháfi’, porque en
otras partes del Corán dice (traducción del significado): 

Ellos fueron
expulsados injustamente de sus hogares sólo por haber dicho: “Nuestro Señor
es Dios”. Si Él no hubiera hecho que los creyentes vencieran a los
incrédulos, se habrían destruido monasterios, iglesias, sinagogas y
mezquitas en donde se recuerda frecuentemente el nombre de Dios. Ciertamente
Dios socorre a quien se esfuerza denodadamente por Su religión, y Él es
Fuerte, Poderoso
” (Al-Hách, 22:40). 

Aquí, los lugares de la
oración, es decir las mezquitas, son llamados ‘salawat’, literalmente
oraciones. En otro
verso, Dios dijo (traducción del significado): 

No
vayáis impuros, a no ser que estéis de viaje, hasta que no os hayáis bañado

(An-Nisá’, 4:43). 

Esto implica que es
permisible para quien está en estado de impureza ritual pasar a través de la
mezquita pero no rezar en ella. Otros eruditos afirmaron que lo que
significa es tanto el lugar de la oración como la oración misma, porque en
ese momento los musulmanes solo suelen ingresar a la mezquita para rezar, y
solo rezan en congregación, y por lo tanto el lugar y la actividad son
inseparables”. Fin de la cita de Yámi’ li Ahkám al-Qur’án, 6/333. 

Este punto de vista está
apoyado por el hecho de que ingresar a la mezquita para otra cosa que no sea
para rezar y adorar a Dios no sirve para ningún propósito, porque no se le
permite rezar a la persona que está embriagada, de acuerdo al verso citado
arriba. Más aun, que un musulmán ingrese embriagado a la mezquita tendrá
varias consecuencias negativas, como por ejemplo: 

1 – Usualmente la
persona embriagada dice palabras inapropiadas. 

2 – A menudo la gente
embriagada causa molestias a los demás o ensucia innecesariamente los
lugares por falta de cuidado, además de acarrear un feo olor a alcohol y de
actuar de formas extrañas y groseras, y la mezquita es un lugar sagrado que
debe ser protegida de tales cosas. 

3 – La persona
embriagada a menudo distrae a la gente de la mezquita de sus actos de culto
con sus palabras, acciones y presencia. 

Dios dijo (traducción
del significado): 

Dios permitió que
fuesen erigidas y honradas las mezquitas para que se invoque Su nombre, y en
ellas Le glorifiquen por la mañana y por la tarde
” (An-Nur, 24:36). 

Dios nos ha ordenado
erigir mezquitas, purificadas de todo acto o discurso ruin u obsceno, y
purificarlas con palabras y actos acordes con un lugar donde se adora a
Dios. ‘Ali Ibn Abi Talhah narró que Ibn ‘Abbás dijo acerca del verso “que
fuesen erigidas y honradas las mezquitas para que se invoque Su nombre
”:
“Dios ha prohibido el discurso ocioso y las palabras obscenas en las
mezquitas”. 

Algo similar fue
afirmado por ‘Ikrimah, Abu Salih, Ad-Dahhak, Náfi’ Ibn Yubair, Abu Bákr Ibn
Suleimán Ibn Abi Hámzah, Sufián Ibn Husain y otros eruditos y exégetas del
Corán”. Fin de la cita. 

El shéij Ibn Taimíyah
(que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“La oración de la
persona embriagada que no sabe lo que está pronunciando no es válida, de
acuerdo al consenso de los eruditos. De hecho, no es permisible dejarlo
ingresar a la mezquita a causa de este y otros versos del Sagrado Corán,
porque implica una prohibición de aproximarse a la oración y a los lugares
donde se realiza la oración. Y Dios sabe mejor”. Fin de la cita de Maymu’
al-Fatáwa, 22/6. 

El autor de Matalib Uli
an-Nuhá fi Sharh Gaiat al-Muntaha (2/256) dijo: “quienes son como el
borracho, como por ejemplo el loco, también deben ser apartados de las
mezquitas, para protegerlas”. Fin de la cita. 

Pero lo que nosotros te
aconsejamos hacer es ser gentil con él cuando le pidas que deje la mezquita,
para protegerla de las malas palabras, acciones y sentimientos que suelen
tener las personas enojadas, y para evitar divisiones y disputas entre los
musulmanes dentro de la mezquita, con la esperanza de que esto pueda
suavizar los sentimientos de los hermanos y que se sientan confortables en
la mezquita, y que el musulmán que ha cometido esta falta se sienta
avergonzado por su conducta reprobable, y se dé cuenta de que la gente fue
amable y gentil con él aun cuando él acudió a la mezquita en tan terrible
estado. 

Y Allah sabe más.