Yo leí que uno de los compañeros del Profeta solía atar su cabello detrás de la nuca, y luego vino otro de los compañeros mientras el primero estaba rezando, y desató su cabello ¿Es permisible que el hombre ate su cabello detrás?

Alabado sea Dios

En primer lugar, el reporte al que te refieres en tu pregunta
fue narrado por ‘Abdullah Ibn ‘Abbás (que Dios esté complacido con él) quien
dijo que vio a ‘Abd-Allah Ibn al-Hariz rezando, y su cabello estaba atado
detrás de la nuca. Él fue y comenzó a desatárselo. Cuando ‘Abd-Allah Ibn
al-Hariz terminó de rezar se volvió hacia Ibn ‘Abbás y le dijo: “¿Por qué
desataste mi cabello?”. Ibn ‘Abbás le respondió: “Oí al Mensajero de Dios
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) decir: “Quien se ata el
cabello para rezar es como quien se ata las manos”. Narrado por Muslim, No.
492. 

Al-Mannawi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Lo que significa ‘atado en la nuca’ es que su cabello era
largo, y él lo juntó y lo anudó con algo. Y la frase ‘Es como quien reza con
las manos atadas’ significa que es como si se hubiera atado las manos a los
hombros, lo cual es totalmente inapropiado a la hora de rezar. El asunto es
que si el pelo no está suelto y no cae sobre el suelo durante la postración,
entonces él no estaría postrándose con todas las partes de su cuerpo, de la
misma forma que si hubiera atado sus manos para que no pudieran tocar el
suelo. Abu Shamah dijo: “Esto debe entenderse como atarse el pelo muy a la
manera en que lo hacen algunas mujeres”. Fin de la cita de Faid al-Qadir,
3/6. 

Dice en Al-Mawsu’ah al-Fiqhíyah (26/109-110):

“Los juristas están unánimemente de acuerdo en que es
desaconsejable atarse el cabello cuando uno reza. Lo que significa ‘atarse
el cabello’ es amarrarlo o retenerlo alrededor de la cabeza o detrás de la
nuca, como hacen algunas mujeres. Esto es desaconsejable, pero si el
musulmán hace esto su oración no es inválida. 

La razón de la prohibición de hacer esto es que el cabello
del orante se postra cuando la persona reza, y por eso en el reporte se lo
compara con una persona a la cual se le han atado las manos a los hombros. 

La mayoría sostiene el punto de vista de que estas normas se
aplican a todo aquel que reza con el pelo atado, ya sea que lo haya atado
especialmente para rezar o que lo tuviera atado de antes, o que lo hubiera
hecho por otra razón distinta. Esto está indicado por el significado general
de la redacción de los reportes auténticos, y es el significado más evidente
del reporte narrado por los compañeros del Profeta. 

Málik dijo: “Estas normas se aplican específicamente a quien
se ató su cabello para rezar”. Fin de la cita. 

En segundo lugar, con respecto a las normas sobre dejarse
crecer el pelo largo y atárselo detrás de la cabeza, esto ha sido discutido
en detalle en la respuesta a la pregunta No. 69822,
donde señalamos que Ibn ‘Abd el-Barr (que Allah tenga misericordia de él)
afirmó que durante su tiempo dejarse crecer el cabello largo se había
convertido en una de las características de los tontos, y que muchas
personas de conocimiento y rectitud se habían apartado de esta costumbre.
Algo similar puede decirse sobre esta costumbre entre los musulmanes
actualmente, en los países musulmanes. 

El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín (que Allah tenga
misericordia de él) dijo:

“No puede decirse que sea parte de la Tradición Profética el
dejarse crecer el cabello largo, por el hecho de que el Profeta Muhámmad
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) haya dejado crecer largo
su cabello como la gente de su tiempo solía hacerlo. Por eso, cuando él vio
a un niño al que se le había afeitado parte de la cabeza le dijo a su padre:
“Aféitale la cabeza entera o deja todo su pelo igual”. Si fuera el caso de
que fuera obligatorio dejarse crecer el pelo largo, él le habría dicho al
padre que dejara crecer el cabello del muchacho, y no que podía afeitarlo
todo. 

Basándonos en esto, dejarse crecer el cabello largo no es
parte de la Tradición Profética, pero si en una cultura o país determinado
la gente habitualmente lo hace, entonces háganlo, o de otra forma, sigan la
costumbre de su propio país o cultura, porque algunas actitudes que son
parte de la Tradición Profética implican hacer algo en un contexto y no
hacerlo en otros. Por ejemplo, si una vestimenta no tiene ningún elemento
prohibido por la ley islámica y es lo que la gente del país o la cultura
suele usar, entonces vestirla para la gente de ese país o de esa cultura es
parte de la Tradición Profética, porque el Profeta Muhámmad (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) hizo precisamente eso, seguir los
hábitos generales de la gente de su época. Entonces, si la costumbre de un
pueblo o cultura es no dejarse crecer el cabello largo, como en el caso de
nuestra cultura donde muchos de nuestros eruditos se dejan el pelo corto,
como el shéij ‘Abd el-Rahmán Ibn as-Sa’di, el shéij ‘Abd al-Aziz Ibn Baaz,
el shéij Muhámmad Ibn Ibrahím y sus hermanos, entonces la Tradición
Profética es seguir la costumbre del lugar. Si estos eruditos pensaran que
dejarse el pelo largo fuera parte de la Tradición Profética por el hecho de
que el Profeta Muhámmad lo haya usado largo, entonces ellos serían los
primeros en seguir esa costumbre. El punto de vista correcto sobre este
asunto es seguir la costumbre de la época, el país o la cultura en que se
está. Por lo tanto, si estás en un país donde la gente usualmente se deja
crecer el pelo largo, hazlo, o de otra forma no lo hagas”. Fin de la cita de
Liqá’at al-Bab al-Maftuhah, No. 126, pregunta No. 16. 

Basándonos en esto, debemos prestar atención a lo que
habitualmente se haga en el contexto de una cultura determinada con respecto
al largo del cabello. En sociedades donde los hombres no suelen hacer esto,
uno no debería hacerlo tampoco, y atarlo detrás de la nuca sería aun más
reprobable, especialmente si se hiciera como una forma de imitación a las
costumbres de las mujeres o de algunas personas de costumbres inmorales. 

Y Allah sabe más.